El colegio de Lezkairu no tendrá este curso modelo D por falta de demanda
Las tres solicitudes que hubo en el periodo de preinscripción han sido derivadas a otros centros

Actualizado el 06/09/2023 a las 11:41
El lunes empezarán las clases en el nuevo Colegio Público Paderborn-Lezkairu, un centro que acogerá este curso a 382 alumnos, aunque con capacidad hasta para 900 en caso de que fuera necesario implantar una cuarta línea en Primaria. El colegio, que ha permitido el traslado del Víctor Pradera-Paderborn de la Avenida Zaragoza, es el único centro en Navarra que ofrece el modelo G-PAL, con enseñanza en castellano-alemán, además de ser el centro preferente de alumnado con discapacidad auditiva. Aunque estaba previsto que alojara también una línea de modelo D (en euskera), la falta de demanda ha provocado que este curso no se vaya a impartir. Según ha explicado la directora del colegio, Mikaela Quintana, en el periodo de inscripción solamente hubo tres solicitudes para el primer curso del segundo Ciclo de Educación Infantil, un número insuficiente para abrir una nueva línea, de modo que Educación las derivó a otros centros (cabe recordar la cercanía de colegios como Irulegi, la ikastola Hegoalde o Mendigoiti, todos ellos de modelo D exclusivamente). El curso que viene, se volverá a ofertar el modelo D.
La presidenta Chivite, que ha visitado este martes por la mañana las nuevas instalaciones, ha enfatizado en este punto "la libertad de las familias". "La obligación de Educación es ofertar el modelo D, y nosotros entendíamos que podía haber demanda. Éste es, además, un colegio que apuesta claramente por el plurilingüismo. Pero ahí está la libertad de los padres y las madres para matricular a sus hijos donde estimen oportuno. Por tanto, nosotros estaremos para atender la demanda que haya", ha valorado. También han acudido a la visita el consejero de Educación, Carlos Gimeno; y el primer teniente de alcalde de Pamplona, Carlos Salvador, entre otras autoridades. Cabe recordar que, aunque la licitación y la ejecución de obras es competencia del Gobierno de Navarra, la gestión administrativa es municipal, por lo que el acto de hoy ha servido también para escenificar la entrega de instalaciones al Ayuntamiento de Pamplona.
"UN HITO EN INFRAESTRUCTURAS EDUCATIVAS"
El nuevo edificio ha supuesto una inversión de algo más de 7 millones de euros, financiados con fondos europeos REACT. Tiene una superficie construida de 5.798 metros cuadrados construidos en planta baja, planta primera y segunda planta, con espacios luminosos, diáfanos y versátiles, entre los que se cuentan aulas de psicomotrocidad, zona deportiva, gimnasio, vestuarios y duchas, aulas de apoyo y desdoble, una biblioteca, una sala polivalente y un aula IkasNova, entre otros. Su construcción está pensada para tener un consumo energético casi nulo. Los autores del proyecto son los arquitectos pamploneses Óscar Mongay y Maite Mariezcurrena.
La superficie de urbanización exterior del colegio es de 10.812 metros cuadrados, donde se combinan zonas cubiertas y descubiertas. Está proyectado la instalación de una huerta y, aunque cuenta con pista de fútbol, no está ubicada en el centro del patio.
"Las instalaciones son increíbles, tienen muchas posibilidades para llevar a cabo nuestro proyecto y las nuevas metodologías", han valorado la directora y la jefa de estudios, Maider Uchi. "Estamos muy contentas".


CON COCINA PROPIA
Aquellos alumnos que se queden a comer podrán disfrutar de platos elaborados en la propia cocina del centro, algo excepcional en el ámbito de los colegios públicos en Navarra. "Es un comedor ordinario, lo gestiona la Apyma y la empresa que lo lleva es Ausolan. Pero antes era comida transportada caliente y ahora se harán en la cocina del centro", ha explicado la directora. Habrá que esperar unos días, cosa de una semana, para que la cocina esté en pleno funcionamiento, por lo que el lunes el servicio de comedor arrancará con comida transportada.
La presidenta Chivite ha calificado la puesta en marcha de este colegio como "uno de los hitos más importantes de los últimos años en infraestructuras educativas", y ha asegurado que el edificio "está llamado a ser una referencia nacional". "Es un colegio que responde a las necesidades educativas y de convivencia de los niños y niñas que liderarán la segunda mitad del siglo XXI".
La empresa constructora ha sido la navarra Rio Valle Construcción y Obra Pública SL, que el pasado mes de junio presentó una solicitud de concurso voluntario de acreedores, lo que provocó la paralización temporal de los últimos trabajos. Eso ha obligado al Departamento de Educación a licitar el remate de la obra con una nueva adjudicación, por lo que el curso va a comenzar "con los últimos ajustes pendientes". "Pero se trata de cuestiones menores, el edificio está terminado", ha explicado la directora.