La otra mirada
Guillermo Mutiloa, productor e ingeniero: “En la pandemia, todo el mundo se puso a componer”
Por sus manos han pasado algunos de los grupos más punteros de la escena independiente pamplonesa: Melenas, Exnovios, Juárez... Guille es un músico reconvertido en ingeniero de sonido y productor. Desde su estudio Motu, ha sabido imprimir su huella sonora desde el respeto al músico


Publicado el 09/05/2022 a las 06:00
Usted es músico antes que productor. ¿En qué momento decide dar el salto?
He tenido varios grupos: Antigua y Barbuda, Wilhelm and the dancing animals... Como no teníamos dónde ensayar, veníamos aquí, a Cordovilla, porque estos locales son de mi familia. A mí siempre me había gustado el tema del sonido. No solo tocar. De hecho, era una forma de estar relacionado con la música sin ser músico, que ya me veía muy limitado. Conforme iba haciendo grupos, también hacía acopio de material con la idea de tener un estudio en el futuro. En 2009 empecé a grabar cosillas, entraron más grupos a ensayar... Y bueno, lo compaginaba con otros trabajos. He vendido vino, fui auxiliar veterinario... Con el estudio a ‘full time’, llevo desde hace cuatro años.
Y ahora tiene lista de espera para grabar.
No tanto. Esto ocurrió con la pandemia. Todo el mundo se puso a componer. Pero después, los grupos casi no han podido presentar su disco en directo. Así que la gente no quiere volver a grabar. Hay que estar motivado y muchos grupos se están planteando dejarlo.
Phil Spector, Quincey Jones y George Martin. Son muy pocos los productores que han trascendido. ¿Por qué?
Es que habría que ver cuál es el papel de cada uno en las grabaciones. Geoff Emerick era el ingeniero de George Martin y los Beatles. Con los medios de entonces aportó muchísimo a la calidad de las grabaciones. Los productores eran más artísticos, arreglistas... Hay un libro de Emerick en el que cuenta que Lennon quería el sonido del Dalai Lama en el Himalaya. Así que él se inventaba el sonido a través de procesos, con el retardo de las cintas hasta lograr un sonido de eco. A Lennon le convenció.
Esa es otra: lograr trasladar la abstracción de lo que un músico tiene en la cabeza a la realidad.
A mí me encanta. Igual me dicen, “yo quiero que suene más hueco”. A ver, ¿qué significa para ti que suene hueco?
'ROOM ON FIRE', DE THE STROKES
¿La producción más soberbia de la historia?
A mí me flipa el Room on fire, de The Strokes. Me parece maravilloso. Cómo puede ser que capte todo el sonido garagero, pero también beatlero y al mismo tiempo suene contemporáneo. No suena nada espectacular, pero todo perfecto. Solo los cuatro elementos paneados, sin efectos, sin reverbs... Y cualquier cosa de los Beatles me parece soberbia. Es que estaban inventando sonidos, los inicios de los samplers.
¿Cómo se ve más a sí mismo, como ingeniero de sonido o como productor?
Al nivel en el que me muevo, hago un poco los dos papeles. El de ingeniero, que sería la parte técnica, desde la elección de los micros, las distancias, los programas... Y luego, el productor en sí, es un paso más. Es meterse en la banda, en el concepto.
En la parte creativa.
Eso es. En el estudio hago lo que puedo, sobre todo si veo que hay feedback y estoy en la misma línea vibratoria del grupo. Si está abierto a cambios que pueda proponer y la relación fluye, me meto más y dejo rienda suelta. Yo me considero productor de mi propia música. Pero en cuanto a terceros, sería como alguien de mantenimiento de una fábrica, alguien que sabe un poco de todo y que ayuda a dar forma. Pero las canciones están hechas.
Pero sí que se ve la impronta de Guille Mutiloa en los discos que produce.
Sí. Lo intento. Cuando escucho, siento cosas. Si la respuesta que aporto fluye con el grupo, a veces se queda reflejado en el disco. Pero tampoco pasa nada si no es así. Entiendo que detrás de cada canción hay muchas horas de trabajo. Quién soy yo para decir lo que tiene que sonar o no. Yo opino por mi forma de escuchar, por mi experiencia como músico. Pero intento hacerlo de la manera menos invasiva posible.
¿Y no se vuelve un poco loco escuchando miles de veces una pista o una canción?
Antes me pasaba que me iba a la cama y la canción seguía sonando en mi cabeza aunque me hubiese ido a andar en bici o a surfear. A veces te impide descansar. Pero creo que el hecho de escuchar tantísimas veces una canción le aporta algo. Sé que esto puede sonar un poco jipi.
A ver, desarrolle...
Cuando un músico compone, está enfocando en la canción muchísimas intenciones, sentimientos, energía... Y yo creo que de alguna manera, cuando mezclo una canción y cuanto más estoy en una canción, más le estoy transmitiendo.
Está claro que la música tiene un poder casi metafísico, ¿no lo cree?
Sí. Es eso lo que quería decir, pero sin que sonase muy loco. ¿Por qué dos canciones con los mismos acordes pueden transmitir cosas tan diferentes? En música, uno más uno no siempre es dos. Hay algo más ahí.
¿Con qué grupo ha sentido esa magia casi espiritual grabando?
Pues yo creo que con Brecha, con Gorka Beunza. Creo que estamos en la misma línea de forma de ser o de entendernos. Se produce esa magia porque el encuentro personal ya ha sido mágico.
CUESTIONARIO PROUST
Un productor
Ross Robinson
Un grupo o músico
Simón Díaz
Un efecto de guitarra
Un chorus
Una canción
The big ship, de Brian Eno
Un libro
El lobo estepario, de Herman Hesse
Un momento de su vida
El confinamiento
Una película
El Resplandor, de Stanley Kubrick
Un/a heterodoxo/a
Germán Úcar
DNI
Guillermo Mutiloa Olaverri (Pamplona, 1984) es ingeniero técnico en Telecomunicaciones en Imagen y Sonido (UPNA) y técnico superior de Sonido (Andoain Escivi). Es el propietario de los estudios Motu de Cordovilla desde el que ha grabado a múltiples bandas navarras.