Caras al descubierto en el 'cole'

A clase sin mascarilla. Por primera vez desde hace casi dos años, escolares de Infantil, Primaria, ESO y Bachiller se han visto las caras en aulas y pasillos. Alumnos y profesores aplauden que la mascarilla ya no se obligatoria. “Se mejora la comunicación”

Primer dí­a sin mascarillas en el colegio San Miguel de Noáin
Primer dí­a sin mascarillas en el colegio San Miguel de NoáinJesús Caso

Sonsoles Echavarren

Actualizado el 25/04/2022 a las 16:06

AUNQUE había que regresar a clase después de once días de vacaciones de Semana Santa, los escolares de Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato (3-18 años) lo han hecho este lunes más contentos que de costumbre. Por fin, después de casi dos años asistiendo al colegio o al instituto con la mascarilla durante toda la jornada, han podido liberarse de ella. Y fueron muy pocos los docentes y alumnos que optaron por seguir protegiéndose del virus cubriéndose la boca y la nariz. “Ya era hora”. “Teníamos ganas de vernos las caras”. “Es muy importante para la comunicación en el aula que se vea la boca”. “Ahora habrá que ventilar más para evitar que se expanda el virus”. Han sido algunas de las opiniones más compartidas a la hora del recreo en el colegio púbico San Miguel (Noáin). Similares a las conversaciones en otros centros públicos y concertados. “Las mascarillas se recomiendan solo para las personas más vulnerables, como los profesores mayores de 60 años con alguna patología, o las personas que estén contagiadas aunque tengan pocos síntomas. En este caso, más que recomendable, es conveniente”, ha resumido el director del colegio de Noáin y presidente de ADIPNA (asociaciones de directores de centros públicos de castellano e inglés de Pamplona y comarca), Juan Carlos Turumbay.

Como él, la jefa de estudios del centro, la profesora de euskera en el modelo A (castellano con esta asignatura), Marisa Sorbet, ha reconocido que “ya era hora” de quitarse las mascarillas. “Por fin nos conocemos porque muchos profesores han llegado al colegio después de la pandemia y los habíamos visto siempre cubiertos. Y nos podemos leer los labios”. Durante este tiempo de mascarillas obligatorias, ha insistido, ha habido muchos docentes que han tenido que forzar la voz y padecido faringitis u otras dolencias de garganta. “Sobre todo, los de otros idiomas (euskera, inglés...) donde es fundamental la vocalización y ver la boca”. Y reconoce que ahora, en un centro con 800 alumnos y 85 profesores, hay que seguir manteniendo precauciones para evitar el contagio. “Lo principal es la ventilación de las aulas. Cada cierto tiempo hay que renovar el aire”.

A esa misma hora, durante el recreo, un grupo de profesores conversaba en el patio. “Se nos han hecho muy largos estos casi dos años sin mascarillas. ¡Hoy hemos venido muy contentos!”, se alegraba la profesora de Religión de Infantil y Primaria, Eunate Zuza. “Muchos de nuestros alumnos casi no habían venido al colegio sin mascarilla”, añadían sus compañeras Susana Lacalle y Jessica Aos, tutoras de inglés y castellano de 2º de Primaria (7 años). “Como una broma, hoy nos hemos vuelto a presentar en clase”, añadían. Y los niños han corroborrado sus palabras. “A mí la mascarilla me molestaba para respirar”, ha explicado Ane Laquidáin. “Solo nos la podíamos quitar para almorzar y en algunos ejercicios de Educación Física”, se sumaba a la conversación su compañera Sara Viu.

“PREFIERO NO LLEVARLA"

Los escolares de 6º de Primaria han compartido la misma opinión que sus compañeras de cursos inferiores. “Yo ya estaba harto”, reconocía Aimar Montaño Brave, de 11 años y vecino de Noáin. “Prefiero no llevarla porque no podía respirar bien y no se veían bien las caras de los profesores. ¿Que si nos sentamos muy cerca? Mantenemos más o menos las distancias”, aseguraba su compañera de clase Daniela Rodríguez Montaño. Pero ninguno de los dos ha echado tanto de menos el rostro de sus compañeros pues se habían podido ver en los recreos y también durante el campamento de la ‘Semana Azul’ (deportes náuticos en Alloz) en el que participaron hace poco.

Diferente es el caso de los escolares de Educación Infantil (3-6 años) que, en ningún momento desde que comenzó la pandemia, habían llevado mascarillas en el colegio. “Pero nosotros si lo notamos”, han coincidido Unai Munduate, especialista de euskera, y Laura Saeta Castillo, tutora de 1º de Infantil. “Hace un rato les he contado un cuento y no tiene nada que ver la forma de hacerlo con o sin mascarilla. Te miran de otro modo”, ha recalcado. Y tanto ella como sus compañeros de este nivel han insistido en que los menores de Infantil son “niños de pandemia”. “Se nota mucho que su lenguaje es peor. Se expresan y vocalizan con más dificultad. ¡Han estado dos años en la escuela infantil viendo solo los ojos de los educadores!”

¿El que las mascarillas no sean obligatorias hace crecer el miedo al contagio? “Yo ya lo he pasado - recordaba Laura Saeta-. En enero, cuando confinaron la clase y caímos un montón. Pero es que a estas edades no puedes dejar de abrazarles si lloran o de acercarte para cambiarles si se manchan. ¡Aunque un beso o un abrazo sin mascarilla no tienen nada que ver!”

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