Política

La desconfianza de los socios en el PSN marca la recta final de legislatura

Critican que llegue a acuerdos con UPN o la toma unilateral de decisiones

Los candidatos al Parlamento en 2019 posaron en campaña para ‘Diario de Navarra’, en el Navarra Arena. De izquierda a derecha: Uxue Barkos (Geroa Bai), Marisa de Simón (I-E),                                                         Javier Esparza (Navarra Suma), Bakartxo Ruiz (EH Bildu), María Chivite (PSN) y Mikel Buil (Podemos)
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Los candidatos al Parlamento en 2019 posaron en campaña para ‘Diario de Navarra’, en el Navarra Arena. De izquierda a derecha: Uxue Barkos (Geroa Bai), Marisa de Simón (I-E), Javier Esparza (Navarra Suma), Bakartxo Ruiz (EH Bildu), María Chivite (PSN) y Mikel Buil (Podemos)
Los candidatos al Parlamento en 2019 posaron en campaña para ‘Diario de Navarra’, en el Navarra Arena. De izquierda a derecha: Uxue Barkos (Geroa Bai), Marisa de Simón (I-E),                                                         Javier Esparza (Navarra Suma), Bakartxo Ruiz (EH Bildu), María Chivite (PSN) y Mikel Buil (Podemos)

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Beatriz Arnedo

Publicado el 24/04/2022 a las 06:00

El Parlamento afronta el último año de legislatura en un momento económico y social difícil, con los precios de los productos básicos y de la energía disparados, lo que está afectando a autónomos, empresas y familias, y la incertidumbre sobre el alcance de las consecuencias que tendrá la invasión rusa de Ucrania. Políticamente, esta recta final está marcada por la desconfianza hacia el Partido Socialista que han manifestado sus socios, sobre todo tras el inesperado acercamiento del PSOE a UPN con la reforma laboral de fondo.

En estos meses los socios del Ejecutivo deben aclarar cómo resuelven asuntos que les dividen y en los que el PSN tiene más coincidencias con UPN. Está pendiente el 2º plan estratégico del euskera, anunciado para diciembre pasado y que no acaba de aprobarse, con el que Geroa Bai quería dar un paso hacia la enseñanza futura de un mínimo de euskera por parte de todos los escolares, algo que rechaza el PSN.

El conflicto más reciente es la solución que plantean los socialistas para dar estabilidad a la plantilla de profesores del PAI, el Programa de Aprendizaje en Inglés. La temporalidad afecta a un 70% de los docentes de un programa que ha escogido el 64% de las familias en la prematriculación escolar este año. El Gobierno foral ha dado su conformidad a la solución planteada en el Parlamento por el PSN, lo que ha ocasionado una división en el gabinete hecha pública por Geroa Bai, a quien la presidenta María Chivite ha recordado que las deliberaciones internas del Ejecutivo son secretas y que las decisiones que adopta son colegiadas.

El PSN tiene la ‘llave’ del Palacio de Navarra

Más allá de momentos puntuales, la desconfianza de los socios hacia el PSN se puede entender con solo mirar a la historia reciente. Durante varias legislaturas, los socialistas han tenido la llave de la gobernabilidad, años en los que se sucedieron los acuerdos con UPN. El PSN podía decidir quién llegaba al Palacio de Navarra y en más de una ocasión tuvo que intervenir la dirección del PSOE para impedir que su partido culminara un pacto de gobierno con los nacionalistas.

Todo cambió en 2015, cuando el PSN no tuvo fuerza para inclinar ninguna balanza. Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra, el conocido como cuatripartito, sumó mayoría, lo que dejó a regionalistas, populares y socialistas en la oposición y llevó a Uxue Barkos a la presidencia. Sólo duró una legislatura.

En las elecciones al Parlamento de 2019, el cuatripartito perdió esa mayoría y el PSN recuperó la ansiada llave. Además, contaba con un aliado para intentar presidir el Ejecutivo con un acuerdo con los nacionalistas que hasta entonces Ferraz había impedido: el diputado y hoy secretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, un férreo oponente a todo pacto de gobierno con Navarra Suma (NA+), la coalición de UPN, Ciudadanos y PP.

En campaña, Chivite dejó claro que ni facilitaría que gobernara el líder de UPN y cabeza de lista de NA+, Javier Esparza, ni llegaría a un pacto de gobierno con él. “Con (Uxue) Barkos, no sé”.

Chivite disipó su duda y optó por presidir un Ejecutivo de coalición con Geroa Bai y con Podemos. Sin embargo, su gabinete está en minoría. Para llegar al Palacio de Navarra y sacar adelante cada año los presupuestos ha contado con EH Bildu. Los socialistas han superado lo que había sido su línea roja tanto en la política navarra como en la nacional, pese a que aún resuena la reiterada negativa de Pedro Sánchez a cualquier acuerdo con Bildu.

Los socialistas no se cierran ninguna puerta

El acuerdo de gobierno tripartito y los pactos presupuestarios con EH Bildu ¿han disipado las dudas que los nacionalistas tenían respecto al Partido Socialista? No.

Los nacionalistas son conscientes de que el partido de Chivite y Sánchez no se cierra ninguna puerta si la necesita, algo que se puso especialmente de relieve cuando Moncloa precisó los votos de UPN para la reforma laboral y su pacto alcanzó incluso al Ayuntamiento de Pamplona. Además, ese acuerdo se fraguó con la intervención de Cerdán, el que rechazaba todo entendimiento con NA+. El pacto se malogró porque Carlos García Adanero y Sergio Sayas, los dos diputados que debían apoyar esa reforma laboral votaron en contra. Ahora están fuera de UPN.

No obstante, aunque el acuerdo se rompió, ha tenido consecuencias. Ese entendimiento entre regionalistas y socialistas caló en los socios de Chivite, despertando de nuevo su desconfianza hacia el PSN a poco más de un año de las elecciones.

No ha sido el único motivo de desencuentro. Tanto en Geroa Bai como en Bildu ha molestado comprobar cómo el Partido Socialista no ha dudado en tomar decisiones unilateralmente, como si tuviera mayoría, algo que se puso de relieve por ejemplo en los cambios en la ley del Convenio Económico que pactaron los gobiernos central y navarro. El PSN ha tenido que sacar la norma con Navarra Suma, pero después de abrir con los grupos una vía de diálogo, ya que tampoco NA+ estaba dispuesta a apoyar la ley sin una mínima negociación.

El tripartito culminará esta décima legislatura

A pesar del clima de recelo entre socios, unos y otros mantienen que el Gobierno tripartito acabará esta décima legislatura.

Una prueba de fuego será la elaboración de los últimos presupuestos de Chivite, los de 2023, que los grupos afrontarán después del verano.

Por otro lado, la situación económica va a obligar a todos los partidos a consensuar medidas para afrontar las consecuencias que están sufriendo los ciudadanos y las empresas, acuerdos que ya se produjeron al inicio de la pandemia para paliar las repercusiones de la crisis sanitaria.

El tiempo de los milagros


​Los designios de Navarra están en manos de un gobierno en el que unos no se fían de otros. Lo reconoció abiertamente en una entrevista de este periódico el presidente del PNV, miembro de Geroa Bai, Unai Hualde: “El acercamiento de UPN y PSN nos vuelve a hacer dudar de los socialistas”. Nos vuelve. Éstas son las mimbres y no van a mejorar. Porque empieza el tiempo de la recuperación de las memorias. Oh, milagro, el PSN recordará que no es nacionalista pero Geroa Bai sí; Geroa Bai se acordará de que compite con el PSN por tener más votos y de que es nacionalista (pero lo dirá poco); Chivite volverá a subrayar las maldades de Bildu, cuando lleva tres años blanqueando a los abertzales, y llamará a UPN... La recta final hacia las elecciones ya está aquí. 

Marcos Sánchez

CLAVES

PARLAMENTO:

Navarra Suma

Es la coalición que integran UPN, Ciudadanos y PP.

Votos: 127.346 (36,5%).

Parlamentarios: 20.

PSN

Votos: 71.838 (20,6%).

Parlamentarios: 11.

Geroa Bai

Es la coalición entre Geroa Socialverdes y el PNV.

Votos: 60.323 (17,3%).

Parlamentarios: 9.

EH Bildu

Coalición de Sortu, EA, Alternatiba e independientes.

Votos: 50.631 (14,6%).

Parlamentarios: 7.

Podemos

Votos: 16.518 (4,7%).

Parlamentarios: 2.

Izquierda-Ezkerra

Coalición entre IU y Batzarre.

Votos: 10.472 (3%).

Parlamentarios: 1.

VOX

Tuvo 4.546 votos (1,2%). Para tener escaño se necesita el 3%.


GOBIERNO:

La socialista María Chivite preside el Gobierno de PSN, Geroa Bai y Podemos. A ellos se sumó I-E al firmar el acuerdo programático. El Ejecutivo ha sacado adelante sus presupuestos con un pacto con EH Bildu.

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