Periodismo
La entrega de un premio que muchos pidieron
David Beriáin recibe el galardón Luka Brajnovic


Actualizado el 17/02/2022 a las 19:58
La Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra celebró este jueves 17 de febrero el día del patrón, una jornada festiva donde el centro organiza charlas, conciertos o un torneo de fútbol sala, entre otros. En general, consiste en celebrar este oficio. Esta vez fue a lo grande mediante un evento especial, la entrega del premio Luka Brajnovic de la comunicación a David Beriáin, periodista de Artajona asesinado el año pasado en Burkina Faso junto a Roberto Fraile, cámara con el que trabajaba en un documental sobre la caza furtiva.
El evento ha tenido lugar en el aula 6 de la facultad, edificio que precisamente inauguró la promoción de Beriain en el año 1996 como recordaba su amigo Rafael Cores. Momentos antes al inicio de la entrega del premio, que consistió en la lectura de la semblanza y otros dos discursos, el espacio ya estaba repleto.

La encargada de dar inicio a la cita fue Charo Sádaba, Decana de la Facultad de Comunicación desde junio de 2017. Entre las filas de asientos había rostros conocidos llegados desde distintos puntos del mapa y, en especial, desde Artajona. Por ejemplo, Angelines Amatriain Jimeno, madre del periodista, Javier Beriáin Arraiz, padre, y Eduardo Beriáin Amatriain, hermano, junto a su mujer e hijos. En la mesa permanecían Marc Marginedas, corresponsal en Moscú, amigo y ganador del premio Luka Brajnovic en el año 2019, y Rosaura Romero, mujer del periodista fallecido, ambos encargados de pronunciar su discurso. Por la tarde tuvo lugar en Artajona otro encuentro organizado por el Ayuntamiento.
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Marc Marginedas: "“Marcó un hito en la historia del periodismo internacional español"
“Era el escapado del pelotón”, aseguraba Marginedas recordando los primeros momentos junto al periodista de Artajona en Irak. El catalán llegó este miércoles desde Rusia para participar en el homenaje a su amigo con el que entabló relación por primera vez en 2003. “Nadie sabe cómo ha puesto en pausa la invasión de Ucrania para poder venir a Pamplona”, bromeaba Sádaba agradeciendo su presencia.
Marginedas continuó elogiando la “figura generosa de un joven barbudo” durante la lectura de la semblanza. “Se ganó la confianza de los líderes religiosos chiíes mientras el resto estaban asentados en la comodidad”, añadió. “Cuando otros medios querían hablar con los líderes estos respondían: nosotros ya hablamos con David”, dijo. Además, reconoció que fue después cuando llegó la amistad, concretamente cuando Beriáin viajó junto a Sergio Caro y él fue de “paquete” con ambos a Afganistán.
También destacó su carácter independiente. “Además de los encargos que recibía de sus jefes, él quería ver a los otros, a los que los medios no hablan y dejan de lado”, comentaba. Esos talibanes, esos sicarios, los narcotraficantes. Esos que Beriain conseguía que hablaran por primera vez ante una cámara. “En ese momento queríamos hablar con los talibanes y lo conseguimos, aquello marcó un hito en la historia del periodismo internacional español”, aseguraba Marginedas corroborando lo comentado por otros compañeros.
Fue en un segundo viaje conjunto al mismo país asiático cuando el catalán aprendió un segundo secreto del periodista asesinado junto a Roberto Fraile. “El buen reportero no suelta una historia hasta desentrañarla por completo”, explicaba este periodista que en 2013 estuvo secuestrado en Siria. Finalizó su intervención hablando sobre las bromas. “Yo me llevaba mi neceser con una crema hidratante, él me preguntaba a ver qué era eso y yo le respondía que crema de sol para Afganistán”. “Un día descubrió que era hidratante para que no me salieran arrugas, por las mañanas me preguntaba: ¿ya vas al baño a restaurarte?”, reía como todos los asistentes al acto.
Charo Sádaba: "Era extraordinariamente ordinario"
Además de dar la bienvenida, Sádaba fue la encargada de pronunciar el discurso final. “Queríamos estar aquí y su vez no”, apuntaba. La decana calificó como injusto el premio al hacer referencia a la forma póstuma en la que ha sido otorgado. “Es injusto que la vida de David, joven, vibrante, con un enorme potencial para remover conciencias, haya sido interrumpida de repente por intereses criminales”, explicó.
Por otro lado añadió que el título era justo porque “David tenía perfil de premio Luka Brajnovic, todos sabíamos que un día lo iba a ganar, aunque nunca que fuera a ser tan pronto, ni por este motivo”, alabó al periodista hablando sobre esa paradoja de lo justo y lo injusto. A esta añadió otra en relación a la figura del artajonés.
“David era extraordinario. Quienes habéis tenido la oportunidad de conocerle y tratarle como hijo, marido, amigo, socio, colega, nos mostráis a un David extraordinariamente ordinario”, introdujo. “Alguien que adoraba a su abuela, que añoraba y buscaba volver al pueblo a comer con su cuadrilla, bromista, muy navarro, y que aspiraba a enseñar en el futuro”, contrastó.
Charo Sádaba finalizó felicitando a toda la familia, agradeciendo a la familia Brajnovic a Rafael Cores por “impulsar en tiempo récord una candidatura que recibió cientos de adhesiones en unas horas” y, por último, a todos los implicados en organizar estas jornadas en la Facultad de Comunicación.
Rosaura Romero, viuda de David Beriáin: "David era una roca que escuchaba, tenía las mejores orejas"
Ella se quedó viuda el 26 de abril del año pasado. Rosaura Romero era su mujer y compañera de trabajo en la productora 93 metros. Salió a recoger el galardón y, entre lágrimas, recibió una ovación que quedará para los anales de la historia de la Facultad de Comunicación. Sus sobrinos Mikel y Aimar, hijos de Eduardo Beriáin Amatriain y Olga Vélez Larrea, también se animaron a aupar entre los dos la estatuilla del premio Luka Brajnovic.
“Llevamos un maratón de emociones que es difícil de gestionar”, confesó la venezolana pidiendo disculpas por la voz temblorosa. “David era una roca que escuchaba, tenía las mejores orejas de la historia”, recordó igual que su amiga Natalia Junquera un día antes. Romero y Beriáin se conocieron en Caracas en 2007 durante una cena entre medios de comunicación y corresponsales. “Era muy buena gente, buen marido, buen hijo...”, destacó.
La viuda de David Beriáin echó la vista atrás para recordad que de pequeño él no quería ser periodista. “Le gustaba aprender, escuchar y conversar. Dudaba entre estudiar sociología, política...”, reconoció. Además, aprovechó la ocasión para citar unas palabras pronunciadas por Charo Sádaba hace unos meses. “Con este premio queremos contribuir a hacer más grande su legado, que sigue vivo”, apuntó diciendo que él siempre contaba que fue su padre Javier el que le animó a estudiar Periodismo.
“David era como una cebolla, tenía muchísimas capas y eso le hizo grande”, añadió Rosaura Romero, que como su marido también fue alumna de la Facultad de Comunicación años más tarde. “Estaba todo el día llamando a la universidad para confirmar que Rosaura iba a estudiar el máster aquí”, recordó la profesora Mercedes Medina el miércoles durante una mesa redonda. “Era un canso”, bromeó Medina dándole el mejor sentido a la palabra.
RECUERDO Y ORGULLO
“Durante este tiempo he podido conocer anécdotas de sus compañeros de clase”, destacó emocionada. “Sonrío cuando pienso cómo era en su época universitaria; rebelde, con sus pendientes...”, señalaba. “Todos tenían claro que iban a llegar lejos menos él, quizá eso le hizo trabajar como el que más”, reflexionó.
El hecho de trabajar juntos fortaleció a la pareja. “Produjo 56 documentales en 93 metros”, enumeró demostrando el trabajo realizado. “Ningún premio que recibió le hizo tanta ilusión como tirar el cohete en Artajona”, afirmó dirigiéndose a los artajoneses presentes. Para concluir su discurso reconoció entre lágrimas que “lo repetiría todo con él”. “He sido una afortunada de tener a David como marido. En su nombre, en el de Artajona, Uterga y América latina: gracias”, finalizó.