Premio Luka Brajnovic
David Beriain, bueno y generoso
Con motivo de la entrega del Premio Luka Brajnovic al periodista fallecido tuvo lugar este miércoles en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra una mesa redonda entre compañeros de promoción, de profesión, profesores y amigos


Publicado el 17/02/2022 a las 06:00
David Beriain escuchaba a los demás y, como dice Adriano Morán, con quien fundó la productora 93 metros, muchas veces se quedaba sin tiempo para pensar en él. “Compartía yo con él más de lo que él conmigo. Generaba dependencia”, aseguraba Morán sobre la capacidad de Beriain para escuchar.
Ayer un centenar de personas llegaron hasta la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra para rendir homenaje y, precisamente, hablar y escuchar sobre el propio Beriain. Sobre el David “serio”, el “chicarrón de pueblo”, el “bruto” y, en realidad, el más “tierno”, como pronunció Paco Sánchez, su tutor, y corroboraron el resto de ponentes de la mesa redonda dirigida por Ramón Salaverría.
“Era muy de pueblo y, por eso mismo, era capaz de ser de muchos pueblos”, añadía Sánchez sobre la personalidad de Beriain, periodista artajonés asesinado en Burkina Faso en 2021 que este jueves recibe a título póstumo el premio Luka Brajnovic. Sancho contó cómo apareció el alumno por su despacho los primeros días. “Se presentó muy serio, pensé que ya había suspendido, no me hacía mas que preguntas”, reía. “Al rato apareció con dos amigos y me mandó que les repitiera lo que le había contado a él. Era un tío que mandaba”, apuntó. También tuvo unas palabras para Angelines, madre del periodista. “Durante una visita de padres a la facultad me dijiste: me gustan las cosas que dices a mi hijo”, recordó. “Ese día me di cuenta de lo tierno que era David porque te contaba las cosas que yo le decía”, añadió.
Frente al tutor, ocupando las primeras filas, había profesores, amigos y familiares. “David se sentaba en las tres primeras filas. Seguro que donde estás sentada, Angelines, se sentó él”, dijo Rafael Cores, compañero de piso y de clase del periodista homenajeado, a la madre. “Exigía mucho a los profesores, siempre repreguntaba”, recordaba. “Adquirió un conocimiento del ser humano que le hizo más humano que nadie”, añadió en referencia a la experiencia de Beriain con diferentes culturas. “Por eso mismo la gente confiaba en él”, apuntó.
Una de esas personas que confió en él fue Natalia Junquera, periodista en El País. “Para mí fue un regalo”, reconocía narrando sus inicios en La Voz de Galicia junto al navarro. “Me mandaba las crónicas de guerra y aprovechaba para preguntar por todo lo demás, no me quiero imaginar las facturas del teléfono”, bromeaba arrancando las risas del público. “Tenía las mejores orejas. No era excepcional por cómo murió sino por cómo vivió”, confesó Junquera.
Esa forma de ser y sus vivencias quedaron plasmadas en los documentales. “Fue un pionero y un estudioso. Hizo que un programa de investigación periodística español se viera fuera”, apuntó Fernando Jerez, productor de Beriain en muchos de sus trabajos. “Sin emoción la tele es un asco y todo lo que hicimos con él tuvo alma”, añadió este profesional del mundo audiovisual que fue “el último” ponente de la mesa en llegar a la vida de Beriain.
Jerez, exdirector de #0 en Movistar+, se fijó en él cuando el navarro trabajaba en el programa REC reportes Cuatro. “Cambié a otra cadena y mientras diseñábamos un proyecto propuse a David Beriain, era el mejor”, confesó. “Tiene una carrera intratable sin errores”, concluyó.
La persona en comprobar de primera mano que realmente era el mejor fue su socio Adriano Morán. “El sacrificio de David por el trabajo fue todo, era un artesano del oficio”, elogiaba Morán, que reconoció llevarse bien con el artajonés por que eran “igual de brutos”. “Obligaba a la gente a ponerse a su nivel, hacía saber crecer”. “Eso sí, empresarialmente era un desastre”, bromeó.
EL APUNTE DEL PÚBLICO
“David llegó en 2001. Era un chicarrón, transmitía pasión y me conquistó”, explicaba desde la cuarta fila Arantza Aróstegui, exalumna y jefa de la sección Internacional de La Voz de Galicia por aquellos años. “Aún no comprendo cómo fue capaz de convencernos para ir a Afganistán”, reía. “No sabéis cómo fueron los preparativos, llevaba un casco y un chaleco antibalas que parecía de carnaval”, comentaba emocionada. “Fue una persona imprescindible, en el himno de Galicia hay una frase para referirse a esas personas: Os bos e xenerosos”, finalizó su intervención.
Para concluir la cita, Fernando Bernácer, compañero de promoción, dedicó una canción a Beriain que recuerda aquellos años universitarios en los que cantaban canciones de Silvio Rodríguez. Clandestino será el encuentro con tu asesino, cobarde que segó tu destino y del que escribirás: al final no era un mal tipo.