Accidentes de tráfico
Las distintas consecuencias de huir tras un accidente
Tres conductores han escapado este fin de semana tras accidentarse en Pamplona. Dos serán multados, porque solo hubo daños, y una será imputada porque dejó atrás un ciclista herido


Actualizado el 01/02/2022 a las 11:00
Escapar después de haber causado un accidente tiene consecuencias si la policía acaba localizando al infractor. Todo puede quedar en una multa, si solo ha habido daños materiales, o puede acarrear penas de cárcel si lo que se deja atrás son personas heridas o fallecidas.
Este fin de semana, en Pamplona, tres conductores han huido tras causar accidentes: dos pagarán multas y otra pasará por el juzgado porque huyó tras atropellar a un ciclista.
El caso más conocido lo protagonizó la madrugada del domingo el futbolista del Athletic de Bilbao Oihan Sancet. A la 1.20 horas, después de salirse en la bajada de la Cuesta de Beloso con su turismo, él y dos amigos suyos se apearon. Cuando una patrulla de la Policía Foral intervenía para auxiliar el suceso y tratar de esclarecerlo, el futbolista echó a correr.
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Pero los agentes ya habían comprobado que el vehículo estaba a su nombre. También habían reconocido al jugador. La noche del domingo, el propio futbolista acudió a la Policía Municipal de Pamplona, que se hizo cargo del suceso, y reconoció que era él quien conducía, que se accidentó y que se marchó porque se puso nervioso.
Fue denunciado por la vía administrativa y ayer por la mañana una grúa retiró su vehículo, con daños en las ruedas. Tendrá que abonar una multa por una infracción administrativa de Tráfico (200 euros, la mitad si hay pronto pago). Además, la Policía Foral va a denunciarle por desobediencia, ya que se le pidió expresamente que no se moviera. Otros 600 euros.
A otra conductora, la Policía Municipal de Pamplona la ha imputado por el delito de abandono del lugar del accidente. En su caso, atropelló a un ciclista a las 3.15 horas del sábado en una rotonda situada entre las calles Monjardín y Juan Pablo II, cerca del Club de Tenis. Huyó con su coche, pero el ciclista, que sufrió lesiones leves, pudo retener dos datos: era un Citroën de color gris.
Los policías revisaron las cámaras de la zona y descubrieron que el vehículo había huido hacia Burlada. Al día siguiente, contactaron con la policía municipal de esta localidad. A través de otras cámaras, no solo localizaron el turismo sino que también identificaron la matrícula. La propietaria del coche reconoció que venía de un cumpleaños y que no vio al ciclista porque tenía la luna delantera con hielo. Se marchó, dijo, porque le entró miedo.
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OCULTAR ALGO
Nerviosismo, pánico, miedo... suelen ser las explicaciones más repetidas para justificar una huida. Pero en la mayoría de los casos, lo que suele haber detrás es la intención de esconder “una infracción mayor”.
Por ejemplo, que se circulaba bebido o drogado, delitos como conducir un coche robado, llevar droga o tener una orden de detención, carecer de seguro o ITV... enumera el abogado Eduardo Ruiz de Erenchun.
En el caso del alcohol, la más frecuente, si el conductor no es localizado pronto es imposible de detectar. Es más, incluso ha habido absoluciones de chóferes fugados que dieron positivo tras ser localizados: alegaron que empezaron a beber en casa, tras la huida, afectados por lo ocurrido.
Que todo quede en multa o en pena de cárcel depende de las consecuencias. “La diferencia entre infracción administrativa y delito es la entidad de los daños: para el delito es necesario daños físicos que requieran alguna actuación médica más allá de la primera asistencia”, explica el abogado Jon Iturriaga.
Ruiz de Erenchun añade que en las condenas por abandono del lugar del accidente, el ir bebido o drogado suele ser considerado como una atenuante para la pena, que puede alcanzar los cuatro años de prisión.
En los dos atropellos mortales con fuga ocurridos el año pasado, las sentencias incluyeron una pena por fugarse independiente a la del homicidio: 1 año de prisión en el caso de un suceso en Otsondo, 20 meses en un accidente en la Avenida de Bayona. Cuando fueron arrestados, el hecho de escaparse también fue un argumento de peso para enviarlos a prisión.
Ambos conductores fueron condenados por abandono del lugar del accidente, un delito reciente que se añadió al Código Penal en 2019. Se hizo a raíz de las numerosas fugas tras atropellos a ciclistas, pero también recibió críticas de algunos juristas, que exponían que el delito de tráfico era el único en el que se penalizaba escaparse (al hombre que asesinó a su mujer en Tudela, por ejemplo, no se le castigará por el hecho de huir a Francia).
A diferencia del delito de omisión del deber de socorro (no asistir a heridos), el de abandono del lugar del accidente solo lo puede cometer el conductor infractor y no se exige que la víctima quede desamparada, sin atención. Uno u otro, delito o multa, el caso es que la huida tras un accidente quede lo menos impune posible.
CLAVES
1 Multa. El artículo 129 de la Ley de Tráfico exige que todo aquel que sufra un accidente tiene que detenerse y colaborar con la policía. Si no lo hace, multa de 200 euros por infracción grave.
2 Delito. Hay dos tipos, el de abandono del lugar (penas de hasta 4 años si el origen es una acción imprudente) y el de omisión del deber de socorro, cuando la víctima queda desamparada, (hasta 4 años también).