Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Cicloturismo

El café gratis del restaurante Gau Txori de Zubiri, tradición ciclista del día de Año Nuevo

Alberto Arrieta Artaiz cierra su restaurante el primer día del año excepto para los ciclistas, a los que desde hace una década obsequia con un café gratis en esta fecha señalada

Ampliar Alberto Arrieta Artaiz, de 67 años, en el ventanal del restaurante Gau Txori desde el que sirve los cafés gratis a los ciclistas en Año Nuevo
Alberto Arrieta Artaiz, de 67 años, en el ventanal del restaurante Gau Txori desde el que sirve los cafés gratis a los ciclistas en Año NuevoJesús Caso
Actualizado el 01/01/2022 a las 17:44
Alberto Arrieta Artaiz se pierde cada Día de Año Nuevo el concierto de la Filarmónica de Viena. Tampoco ve por televisión los saltos de esquí, el Torneo de los Cuatro Trampolines, desde la mítica pista de Garmisch-Partenkirchen. Y menos aún pierde la mañana en la cama, recuperándose como otros de los excesos de la Nochevieja. Desde hace diez años, él baja a la planta inferior de su casa, en Zubiri, que es el restaurante Gau Txori, abre de par en par el ventanal que da a la amplia terraza, apoya en el alfeizar un jarra de metal llena de leche caliente y espera paciente a que vayan llegando los ciclistas del "tontódromo" (los que hacen la ruta Pamplona-Zubiri). Alberto, que da fiesta a sus empleados ese día y que tiene el establecimiento cerrado al resto de clientes, recibe a los ciclistas con una sonrisa y un café gratis. Para los que llegan allí, muchos de los cuales son tan habituales de esa terraza que para ellos se trata de una parada casi obligatoria, es la mejor manera de empezar el año con optimismo. 
Alberto, a sus 67 años, ha formado parte del Gau Txori, el negocio de su familia, desde hace 40 años. Conoce a buena parte de la clientela de Año Nuevo y a muchos les saluda por su nombre. En este 2022, luce un llamativo moratón en la cara, por el que todos los parroquianos le preguntan: "No es nada", dice, "que me hicieron unos implantes...". Lo habrá repetido cien veces o más en unas horas, pero no se cansa de responder con paciencia y sin perder la sonrisa. 
La terraza es grande como la plaza de un pueblo y hay decenas de mesas diseminadas alrededor del ventanal, pero pronto se llenan y algunos grupitos se toman el café en corrillo, de pie. Hace un día espléndido de enero, fresco, pero sin viento y muy luminoso. Al sol la temperatura es más que agradable. Ha llegado el momento de la tertulia ciclista, quizá lo mejor de la ruta.
Ciclistas congregados en la terraza del restaurante Gau Txori, el día de Año Nuevo
Ciclistas congregados en la terraza del restaurante Gau Txori, el día de Año NuevoJesús Caso
COMO UNA DISCOTECA, PERO SIN HORARIO DE CIERRE
En una de las mesas más grandes, una decena de jóvenes uniformados, finos, de esos a los que el cierre de la hostelería en Nochevieja no debió darles demasiada angustia, llevan un buen rato de charla. Quizá están pensando ya en que es la hora de regresar, cuando aparece una cuadrilla de chicas en bici, algo cada vez más frecuente en las carreteras. Los dos grupos se conocen, se saludan y se hacen un hueco en la mesa. Y la terraza se convierte en la puerta de cualquier bar del Casco Viejo prepandemia: hay bromas, risas, alguna fanfarronada... un poco de ligoteo, por qué no. El resto de corrillos de ciclistas, más veteranos, siguen con sus conversaciones como si nada, disimulando, pero con un ojo en los chavales. La terraza se convierte en la plaza de cualquier pueblecito en fiestas, con los jóvenes bailando en el centro y los mayores observando alrededor, en el banco de piedra.
Un grupo de chicas aparca sus bicis en la explanada frente al restaurante Gau Txori
Un grupo de chicas aparca sus bicis en la explanada frente al restaurante Gau TxoriJesús Caso
Un grupo grande decide volver. Devuelven las tazas a Alberto, le despiden agradecidos y se disponen a volver a la ruta. El que más ha acusado los turrones utiliza eso tan ciclista como es la psicología inversa. "Volvemos por Erro y Aoiz", dice tirando un órdago. Los demás sonríen, le responden que eso para otro día y él respira tranquilo. Un ciclista que ha ido solo les ve marchar. Está recostado en una silla, como una largatija al sol. Si ha empezado el año con preocupaciones o estrés, en ese momento no lo parece.
Algunos de los chavales empiezan a sospechar que un parón tan largo les va a pasar factura para el regreso. Se impacientan y montan en las bicis. Pero no hay quórum. "Id tirando, que luego os pillamos", dicen un par que están especialmente a gusto con la compañía. Alberto observa la escena impertérrito, siempre sonriente: la de historias que habrán ocurrido bajo su ventanal...
2022, pandemia mediante, empieza así como debe, con alegría y esperanza en el futuro gracias a detalles pequeños (o no tan pequeños) como el de Alberto y su ya tradicional café gratis del Día de Año Nuevo en el restaurante Gau Txori.
El lugar se convierte en un punto de reunión para los ciclistas que cubren la ruta del
El lugar se convierte en un punto de reunión para los ciclistas que cubren la ruta del "tontódromo", entre Pamplona y Zubiri, una de las más concurridas en NavarraJesús Caso
volver arriba

Activar Notificaciones

Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE