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Ruta Jacobea 

A Santiago, a paso de burro

Dos escritores coreanos afrontan el Camino de Santiago apoyados en un pollino alquilado en una empresa de Leitza. El diario de la ruta aparece recogido en un medio de comunicación de su país

Los coreanos Taxi y Lee flanquean al pollino Meski, de Astotrek, en el inicio  de la ruta jacobea en Roncesvalles
Los coreanos Taxi y Lee flanquean al pollino Meski, de Astotrek, en el inicio de la ruta jacobea en Roncesvalles cedida
Publicado el 05/10/2021 a las 06:00
Aunque su nombre lleve a equívocos en una licencia de traducción poco respetuosa, Taxi viajó durante dos años por cerca de medio centenar de países en un autobús que transformó en una casa rodante. Dice Aritz Aierbe Goenaga, de Astotrek, -la empresa creada en Leitza con burros para adentrarse por rutas envolventes a un ritmo pausado-, que al regreso de su periplo internacional dejó su experiencia por escrito en un libro. “Es muy conocido en Corea del Sur”, observa. A sus 62 años de edad, Taxi dio el lunes 27 de septiembre en Roncesvalles los primeros pasos del Camino de Santiago con Lee, de 19, aventurero de empresas andariegas y espíritu inquieto como el suyo que acumula varios recorridos por su país. Un deseo común unió sus destinos en la ruta jacobea: “Viajar como se hacía antiguamente. Salir a la aventura con el objetivo de llegar a Santiago al ritmo que depare el camino”, les escuchó decir Aritz Aierbe después de recibierles en Leitza junto a su pareja y socia en Astotrek, Elena Irigoien Arbizu. Los anfitriones respondieron a su propósito de caminar con pausa con la preparación de un burro, de nombre Meski.
Antes de adentrarse por la senda de la historia y el desafío de reencuentro personal que es el Camino de Santiago, los huéspedes atendieron a indicaciones y se dejaron guiar para conocer los secretos en el manejo de un burro.
Dispuesto el medio de transporte, con alforjas en las que poder cargar un máximo de 40 kilos, el dúo asiático y su acompañante de apoyo comenzó su andadura tranquila. “Van despacio, a ritmo de lo que marca el burro y de lo que ellos necesitan”. Ayer, hicieron un alto en el camino en Puente la Reina, donde descansar y reponer fuerzas dentro de un plan de viaje que puede exigirles de 50 a 60 días hasta alcanzar la gloria allá donde la catedral de Santiago abre su portal de bendición a los peregrinos.
UN DOCUMENTAL
La idea que barajan los dos peregrinos coreanos es reandar el camino en el mundo imaginario del celuloide. Contemplan la elaboración de un documental cuando sus pies se recuperen del esfuerzo realizado y repasen en su memoria las escenas de más calado emocional. “Tienen un acuerdo con un medio de comunicación importante en Corea para escribir un artículo semanalmente sobre sus aventuras”, destaca Aritz Aierbe. Con los recursos de difusión y su ejemplo se proponen mostrar a sus compatriotas “una nueva manera” de completar la ruta jacobea. Taxi dice que “el burro facilita el Camino porque lleva la carga. Así lo pueden hacer personas mayores”. Su compañero Lee se propone llegar a jóvenes, como él, de su país con una invitación a seguir su estela con un modo alejado del frenesí de una vida contra reloj.
De momento, a cada escala, llaman a Aritz Aierbe y Elena Irigoien para ponerles al corriente del avance dado y de cualquier novedad que pueda deparar el pollino que marca el ritmo de su zancada. Cuando lleguen a Santiago volverán a encontrarse. También con Meski, el fiel acompañante.
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