Radiografía de la Sanidad en la Zona Rural (II)

Iñaki Ariztia: “En Urdax, el médico es el médico”

Los vecinos claman por no tener urgencias en verano en Urdax

La enfermera Marta Merino Madrigal asiste al médico Bene Aguirre Etxeberria en una atención en el consultorio de Urdax
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La enfermera Marta Merino Madrigal asiste al médico Bene Aguirre Etxeberria en una atención en el consultorio de Urdax
La enfermera Marta Merino Madrigal asiste al médico Bene Aguirre Etxeberria en una atención en el consultorio de Urdax

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Natxo Gutiérrez

Publicado el 27/09/2021 a las 06:00

Ser médico en un pueblo alejado “tiene lo suyo”. Benedicto Aguirre Etxeberria cumplirá en marzo los años de la jubilación con un compromiso por su parte de alargar su retirada hasta diciembre de 2022 por un simple y a la vez loable razón de servicio. Es un detalle más de un hombre de Etxalar dedicado en cuerpo y alma a atender y, sobre todo, procurar seguridad a sus pacientes en momentos delicados durante 36 años en los consultorios de Urdax y Zugarramurdi. Cuando alcance el más que merecido descanso dejará un vacío en un extremo de la geografía navarra, cuyo medio millar de habitantes vivieron inquietos semanas atrás la falta de médicos de urgencia. El departamento de Salud anunció hace diez días la disponibilidad de un equipo estable de profesionales. Ahora bien, el alcalde, Iñaki Ariztia, afirma que tiene un carácter provisional, “a medio plazo”. “Luego hay idea de reorganizar la Atención Primaria, también en la Zona Rural, reforzando la enfermería”. Respetando, como asegura, la entrega y profesionalidad de la enfermería, “cada vez mejor preparada”, en un pueblo como el suyo, el médico siempre seguirá siendo “el médico y la enfermera, la enfermera”. Lo dice, sobre todo, pensando en las personas mayores, que casualidad conforman el grueso demográfico en localidades de la Zona Rural de Navarra. El mapa de la despoblación así, al menos, lo refleja. “Entiendo que la enfermería está cada día más sofisticada”, precisa el primer edil. “La gente quiere que le atienda el médico. Va a costar dar a entender el cambio. Precisamente cuando nos reunimos con Salud hice hincapié para que antes de que hubiese esa reorganización llevasen a cabo una campaña informativa porque va a costar trabajo llegarla a entender en los pueblos”.

Benedicto, Bene para quienes requieren sus servicios en esa corriente de diálogo y confianza entre doctor y paciente, conoce cada rincón del área que abarca. Dice el alcalde que identifica todos los caminos que conducen a los caseríos, incluidos el más de medio centenar que se encuentran alejados y que en una urgencia parecen estarlo aún más por la premura de una pronta respuesta. El Ayuntamiento ultima el mapa de localizaciones dentro del programa Help Bidea, que “superarán las 200” -afirma el primer edil- para indicar el camino a los servicios de urgencia.

En verano y “antes también”, como precisa el facultativo, dos bajas de médicos en los turnos de tarde y noche, fines de semana y festivos, encendió la luz de alarma. Las protestas no se hicieron esperar como tampoco la recogida de firmas. Miren Oyarzabal Ibarra regenta la farmacia del centro urbano en Urdax, abierta desde hace 15 años. Hija de médico, recuerda que fue el Ayuntamiento el que puso una casa para que hubiese un galeno. Tenerlo “no es un capricho”. Asegurar su presencia va más allá de “la distancia física” con Elizondo, a 25 kilómetros por el puerto de Otsondo. “Aquí los vecinos aguantamos carros y carretas y cuando se produce una urgencia decimos que es de botiquín, que es de médico. Una enfermera puede prestar su atención hasta cierto punto y luego además está su responsabilidad”.

Urdax y Zugarramurdi componen lo que se denomina Puntos de Atención Especial (PAE), como Valcarlos, Aribe/Atallo, Goizueta y Cabredo, cuya estructura sanitaria ha de asegurar una atención médica continua con sus propios recursos adscritos. Supone que cuenta con un equipo médico estable al estar ubicados a gran distancia del centro de referencia de su zona básica. Así que cuando se produce una baja y no hay respuesta rápida de la Administración, la amenaza de desatención adquiere visos de realidad.

En este caso concreto, la alternativa de Elizondo o del consultorio de Oronoz-Mugaire como se llegó a ofrecer en días sin urgencia médica “no sirve”. Lo dicen los propios sanitarios. “No llegamos a Urdax y Zugarramurdi”, señaló una médico semanas atrás.

DERIVACIONES DE BAYONA

Asegura la enfermera Marta Merino Madrigal, adscrita a la Zona Básica de Salud de Elizondo, que el traslado “de una urgencia vital es muy complicado. La ambulancia más cercana está en Oronoz-Mugaire”. Las condiciones meteorológicas determinan la llegada del helicóptero al helipuerto de Zugarramurdi, añade. “Manejar una urgencia vital -dice- no es sencillo”. Ha habido ocasiones extremas en que el médico de turno no ha tenido otra opción que derivar al paciente al hospital de Bayona, enclavado a algo más de media hora. “Eso sí, para eso -asegura Bene Aguirre- hace falta que haya médico en Urdax y Zugarramurdi”.

Celoso en el cumplimiento de su profesión, humilde y confiado en la comprobación estadística, el galeno advierte lo que los alcaldes de Urdax y Zugarramurdi apuntaron en su encuentro reciente con la consejera de Salud, Santos Induráin, de que son más de 500 las personas a las que cuidar. “Sólo en agosto las cuevas de Urdax han tenido una asistencia de 1.500 a 1.900 personas al día”, expone como ejemplo. El área comercial de Dantxarinea registra la visita de 4 millones de visitantes, la mayoría de la vertiente francesa. “Afortunadamente no suceden casos graves”, apunta. “Pero prácticamente todas las semanas hay alguna atención que hace en Dantxarinea”, agrega.

Sobre los cambios que se adivinan, con un mayor porcentaje de enfermería por médico, Marta Merino asegura que la clave es entender que la atención de se presta “con un equipo sanitario”, en el que la colaboración médico-enfermera es vital. Con la ausencia de uno de ellos, cojea, precisa.

Miren Sansiñena Diharasarry, del restaurante y los apartamentos rurales Indiano-Baita, recuerda que lo han pasado mal en el pueblo sin un médico de referencia en las horas de guardia. Lo dice quien cuida de su madre dependiente y partícipe en un programa de crónicos.

El anecdotario no escapa a este rincón de Navarra, donde los ayuntamientos de Urdax y Zugarramurdi hubieron de costear con sus recursos un bisturí eléctrico por 3.000 euros. Bene Aguirre justifica a Salud por el alto precio de un recurso de estas características. Con todo, el dinero de los dos municipios está bien empleado.

La pericia del médico veterano asegura un servicio complementario de cirugía menor. Una muestra más de su dedicación al servicio de sus pacientes que en un pueblo, donde las relaciones son estrechas y de confianza, se agradece. Y mucho.

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