Covid-19
Más del 60% de las consultas en centros de salud no son presenciales
Los grupos parlamentarios, incluido el PSN, reclaman más consultas presenciales y mejorar la accesibilidad


Actualizado el 17/03/2021 a las 07:45
La pandemia de coronavirus ha traído muchas cosas nuevas y una de ellas es la atención no presencial en los centros de salud o por teléfono. “Ha llegado para quedarse”, apuntó ayer en el Parlamento foral el director de Salud, Carlos Artundo, quien acudió a la Cámara junto a la consejera, Santos Induráin, para presentar el ‘Plan de Acción’ que persigue superar los problemas existentes en la Atención Primaria. Después del confinamiento el departamento de Salud implantó en verano de 2020 un nuevo modelo de atención basado en la atención no presencial. Tras críticas y dificultades, la consejera anunció en septiembre un aumento de las consultas presenciales en los centros de salud.
La situación, en este momento, es que más del 60% de la atención que se presta en los centros de salud no es presencial y se realiza, sobre todo, vía telefónica. Una situación que ha mejorado respecto al verano, cuando era del 80%, pero que dista bastante de la época precovid, cuando únicamente el 30% de las atenciones eran telefónicas.
El propio director de Salud reconoció que se percibe “una pérdida de calidad” con respecto a la atención presencial por la menor cercanía, la falta de contacto visual y la imposibilidad de realizar exploraciones físicas. Y añadió que ha habido un aumento de quejas por la dificultad de contacto debido, fundamentalmente, a la saturación telefónica, aunque no precisó en qué medida han crecido las quejas.
Además, añadió que existe una gran variabilidad en este tipo de atención entre centros, que cifró entre el 80% y 20% de atención presencial según el centro, aunque no profundizó en las causas.
Según Artundo, tanto los profesionales como los pacientes consideran la atención no presencial como una “herramienta complementaria” que debe dotarse de medios suficientes.
La consejera Induráin, por su parte, también reconoció que se ha creado “insatisfacción”, tanto en las plantillas como en la ciudadanía.
CRÍTICAS DE LOS GRUPOS
Los grupos parlamentarios mostraron su desacuerdo con estas situación y pidieron más atención presencial. Ana Ansa (Geroa Bai) dijo es el 60% es “preocupante” y que, además, no se ha consensuado con los pacientes. “Eso es lo que genera más malestar”. Cristina Ibarrola (NA+) afirmó que con ese porcentaje es “imposible” dar una buena calidad y destacó un aumento del 50% en los seguros privados en Navarra en los últimos cuatro años.
Desde el propio PSN, Patricia Fanlo apostó por mejorar ese porcentaje y se mostró partidaria de la teleasistencia para patología leves jóvenes y personas familiarizadas con las nuevas tecnologías. Y Marisa de Simón (I-E) constató la pérdida de calidad asistencial y la necesidad de recuperar la actividad presencial.
La realidad es que con la llegada de la pandemia los centros de salud dejaron de ser un espacio accesible, dijo Induráin. “Se pasó a la atención telefónica”, añadió. En este marco, una de las consecuencias ha sido que se ha dejado la atención de otros procesos, lo que ya está teniendo efectos en la morbilidad de la población, reconoció la consejera. Por ejemplo,, uno de los objetivos del plan es recuperar los circuitos rápidos de sospecha de cáncer, que se han ralentizado.
De hecho, la parlamentaria de Navarra Suma, Cristina Ibarrola, consideró “alarmante” que tras un año de pandemia todavía no se hayan recuperado plenamente la actividad de estos circuitos.
Personal de Enfermería reforzará los centros tras la vacunación
El Plan de Acción en Atención Primaria fue encargado en noviembre por la consejera a la dirección de Salud junto a un análisis de la situación y de los problemas. Ayer se presentó en el Parlamento pero el propio Carlos Artundo, tras las criticas de varios grupos, apuntó que en este momento tiene “poca concreción”. “Iremos trabajando”, prometió.
Según Artundo, la pandemia ha visibilizado las fortalezas del sistema pero también ha agravado la mayor parte de las debilidades. Y, además, ha puesto de manifiesto la “necesidad urgente” del desarrollo tecnológico en este ámbito. Artundo indicó que la pandemia ha tensionado las plantillas y destacó que ante la limitación de los recursos, la atención se ha realizado con voluntad y entrega de los profesionales.
PROPUESTAS DE ACCIÓN
En este marco, apuntó que es una “oportunidad de oro” para efectuar cambios. Y desgranó, para antes del verano, una mejora en la accesibilidad y un refuerzo de las plantillas. En este sentido, dijo que una parte del contingente contratado para hacer frente a las necesidades de la pandemia, sobre todo de Enfermería, se va a dedicar al plan de vacunación durante los próximos seis meses. “Después una parte se quedará para reforzar los equipos de Atención Primaria”, dijo.
A medio plazo, añadió, de cara al segundo semestre, se prevé desarrollar formas de comunicación como la videollamada. Salud quiere, además recuperar actividades propias de Atención Primaria que han quedado relegadas o suspendidas: circuitos rápidos de sospecha de cáncer, programa de detección precoz de cáncer colorrectal (en marcha), control del paciente crónico, educación para la salud, etc.
Geroa Bai destacó que el aumento de plantilla citado “no será suficiente” y Navarra Suma apuntó que el plan no tiene “nada innovador” y ningún compromiso concreto. “Se han cargado todo el trabajo de crónicos”, dijo Ibarrola. Además, consideró que la vacunación se debería haber realizado en los centros de salud en lugar de “empoderar” las Urgencias Extrahospitalarias para hacer labores propias de Primaria. A su juicio, era más adecuado vacunar en los centros de salud “y no tener a los mayores esperando en la calle”.