Diáspora por Navidad
Carla Satrústegui: “Ha sido el peor viaje de mi vida, por 3 minutos casi pierdo el vuelo”
Para venir a Pamplona ha pasado por un estresante viaje con retrasos; a su regreso guardará cuarentena en su casa de Londres


Actualizado el 13/12/2020 a las 06:00
"Ha sido el peor viaje de mi vida”. Carla Satrústegui Reclusa, pamplonesa de 25 años y profesora de repertorio vocal español en la Guildhall School of Music and Drama de Londres descansa desde el jueves en su casa de Pamplona. A la PCR, su coste y el correspondiente certificado ha tenido que añadir las penurias de un viaje con colapsos aeroportuarios que a punto le hicieron perder su vuelo a Pamplona el día 10. “Iberia estaba totalmente desbordada, no daban abasto. He estado a tres minutos de perder mi vuelo a Pamplona por la desorganización de los controles de seguridad y sanitarios de Barajas”. “Había una enfermera para todos los vuelos entrantes y revisaba que cada uno tuviéramos rellenado el formulario del gobierno. Como había personas perdiendo sus vuelos de conexión ha tenido que ir dejando pasar a los pasajeros sin comprobar los formularios”. Tampoco fue fácil la llegada a Navarra. “En Noáin -cuenta Carla- la Guardia Civil no dejaba pasar a quienes no demostraran vivir aquí. A mí me querían mandar de vuelta a Madrid por tener residencia británica, pero finalmente he pasado porque mi DNI tiene el domicilio de mi madre en Pamplona. Ni el gobierno ni las aerolíneas habían advertido que fuera necesario un justificante de entrada al aeropuerto de Noain”.
Su viaje, que en condiciones normales hubiera durado cinco horas, se prolongó a ocho. “Salí a las 10 y llegué a las 18.00 horas. Y en ningún momento nadie me pidió mostrar la PCR que tanto exigen”. El test debe realizarse en clínicas privadas, puesto que el Gobierno de Reino Unido exige un certificado que especifique el nombre completo de la persona junto con el número de pasaporte y dirección. Por privado, las pruebas PCR oscilan entre las 120 y 250 libras (130,5 y 272 euros).
Carla Satrústegui Reclusa es también profesora de teoría de música y de canto en el Canary Wharf College y vive en la capital británica desde hace cinco años. Describe la situación de pandemia del país como “bastante crítica”. “En noviembre estuvimos en confinamiento nacional. Actualmente, las poblaciones de Reino Unido están divididas en tres niveles de restricciones, siendo el 1 el más bajo y el 3 el más restrictivo. Cada nivel de población se revisa a los 15 días en función del número de casos, y se prevé que estas medidas se mantengan hasta Semana Santa. Actualmente Londres se encuentra en el nivel 2, lo que supone que los comercios y la hostelería están abiertos, pero en espacios interiores solamente permiten juntarse a personas convivientes; en espacios exteriores, hasta 6 personas no convivientes”.
CUARENTENA A LA VUELTA
“Para entrar en Reino Unido desde países con alta afección en coronavirus- añade Carla-, hay dos opciones: realizar una cuarentena de 14 días en el domicilio, o realizar un aislamiento completo de 5 días a la llegada a UK y a los 5 días, hacerse una prueba PCR de manera privada. Si el resultado es negativo, entonces no es necesario seguir con el aislamiento. Una vez más, no se permite que el test sea realizado de manera gratuita. En mi caso, realizaré la cuarentena completa puesto que, por el momento, sigo dando clases de manera online; y los ensayos de mi próximo proyecto de ópera no los empiezo hasta principios de febrero”.
CARLA SÁNCHEZ BERRUEZO Maestra de Educación Infantil en Finlandia
La región de Uusima, en Helsinki, donde vive, es zona de riesgo desde esta semana pasada y ya está coloreada de rojo en el mapa. El país ha visto incrementar los casos de coronavirus en 400 nuevas infecciones diarias y registra hasta 9 fallecidos al día. Las escuelas de infantil siguen siendo esenciales en el país pero las mascarillas empiezan a ser cada vez más obligatorias “aunque no para los niños”.
Carla Sánchez destaca la disciplina social de los finlandeses y su sentido de la responsabilidad. “Aunque no sea obligatorio, muchos cumplen la recomendación, como la de llevarla ahora en el transporte público. No habrá fiesta de Santa Lucía ni mercadillos navideños, todo va a ser un poco más triste”. El país también registra las bajas temperaturas, hasta 8 grados bajo cero, y la ausencia de luz en esta época del año-entre cuatro y cinco horas- acentúa esa sensación de frío.
Como otros viajeros, Carla deberá hacerse la prueba para demostrar que no tiene coronavirus. “Para viajar te exigen una PCR negativa con un certificado que llevas en papel o en el móvil, donde salga tu nombre, fecha de nacimiento, DNI, quién te ha hecho la prueba y cuándo, justo 72 horas antes de tu vuelo. Como en el sistema público solo te dicen si eres positivo o no, hay que ir a por el certificado por lo privado. Y son 300 euros. Ahora ha dicho el Gobierno que puede servir un test de antígenos, así que lo tengo que mirar. Si no, es como para pedirlo a los Reyes Magos con lo que cuesta”, bromea resignada.
Te puede interesar

Te puede interesar

