Alcaldes y padres de los últimos fallecidos en la N-121-A urgen restringir el paso de camiones
Apremian a adoptar una medida a corto plazo sin esperar a la solución futura del ‘2+1’ que defiende el Gobierno


Actualizado el 21/01/2020 a las 07:29
Los alcaldes de los municipios surcados por la N-121-A apoyan a las familias de los dos jóvenes fallecidos en el accidente de Olagüe del día 11 en su reivindicación de una medida urgente que minimice el riesgo en esta carretera.
Los familiares de Mikel Manzano Altuna, donostiarra con casa en Arantza, y Xabier Taberna Telletxea, de Igantzi, recurrieron a la mediación del Defensor del Pueblo, Javier Enériz, y el presidente del Parlamento navarro, Unai Hualde, para instar al Gobierno de Navarra a recuperar el plan de restricción de vehículos pesados en función de su matrícula par o impar. La alternativa, aplicada entre el 4 de junio y el 1 de noviembre de 2018 con motivo de las obras de los túneles de Belate y Almandoz, implicó el desvío de 2.000 camiones a diario a la AP-15, con el incentivo de la gratuidad del peaje de Zuasti. “Es la medida más sencilla que hay y que se puede tomar. Luego vendrán reuniones de los alcaldes con el Parlamento para ver si funciona y de paso se adoptan otras medidas”, apuntó Mikel Manzano Orbegozo, padre del joven donostiarra fallecido.
Juan Carlos Unanua, alcalde de Igantzi, abundó en la misma idea de apremiar al Ejecutivo a posicionarse sobre una solución, con independencia del proyecto de obras que se lleve a cabo a futuro. “No podemos permitir que vuelva a pasar un nuevo accidente sin hacer nada antes. Ahora lo que necesitamos es una solución para salir del paso”, señaló a la entrada de la sede del Defensor del Pueblo.
Sobre el modelo de restricción de vehículos pesados en función de su matrícula, avanzó una mayor ambición y deseo de los primeros ediles. “Puestos a hacer algo, podemos empezar por que se desvíe la mitad de camiones y, ¿por qué no todos?”, se preguntó.
Unanua, que quiso, como dijo, evitar una polémica con los transportistas, trasladó al Defensor del Pueblo la solicitud de recuperar la comisión de Belate como foro de diálogo entre los alcaldes y el Gobierno foral con el propósito de intercambiar opiniones y llegar a un consenso sobre las medidas necesarias en la reducción del riesgo en la N-121-A.
El Gobierno foral gastó más de 800.000 euros en el descuento del peaje de Zuasti para los camiones de trayecto internacional que se desviaron por la AP-15 durante las obras de los túneles de Belate. El incentivo de bonificación, válido con tarjeta bancaria o dispositivo de Via-T, se extendió desde el 4 de junio al 1 de noviembre en que las galerías de la N-121-A permanecieron cerradas para adaptar su interior a las mínimas condiciones de seguridad exigidas por la Unión Europea.
El ahorro de peaje de Zuasti se propuso como complemento a la restricción parcial del tránsito de vehículos pesados según su número par o impar de matrícula. La alternancia tuvo un carácter semanal durante el período de restricción.
El desvío por la autopista fue adoptado por una media diaria de 2.000 transportes, según las estimaciones apuntadas entonces por el Ejecutivo navarro.
De igual manera, el presidente del Parlamento informó de las dos preguntas que Navarra Suma y EH Bildu realizarán en el pleno de este jueves sobre las mejoras contempladas en la N-121-A.
