Aparecen grietas en una ladera de Yesa, según asociaciones contrarias al recrecimiento
Han organizado una movilización convocada para el próximo sábado, 4 de enero, a las 13:30 horas, en Sangüesa


Publicado el 02/01/2020 a las 18:43
La asociación 'Yesa+no, lanak gelditu' y la asociación Río Aragón, contrarias al recrecimiento de Yesa, han afirmado que han aparecido varias grietas "de varios metros de profundidad" en la ladera derecha del embalse.
Las asociaciones han pedido a la ciudadanía que "se solidarice con las poblaciones de aguas abajo del embalse de Yesa y acuda a la movilización convocada el próximo sábado, 4 de enero, en Sangüesa a las 19.30 para exigir seguridad, transparencia y la paralización de las obras".
Según han explicado ambas asociaciones en una nota, "en una visita a las obras de recrecimiento de Yesa tras los recientes episodios de lluvias de las últimas semanas, un vecino ha grabado en vídeo la aparición de grandes grietas en la ladera derecha del embalse, la misma donde en los últimos años la Confederación Hidrográfica del Ebro ha tenido que invertir 55 millones de euros de dinero público en un infructuoso intento por detener los movimientos".
Las dos asociaciones han añadido que, en el informe sobre la seguridad de la ladera dado a conocer recientemente por el Gobierno de Navarra, el Ejecutivo "trató de maquillar los resultados y lanzar un mensaje engañosamente tranquilizador a la sociedad". "Lo que tenemos es una ladera que sufre inestabilidad global, demostrada por la aparición de episodios de movimientos localizados en diversos puntos. A día de hoy ninguna obra de ampliación sería aprobada con tal grado de incertidumbre", han asegurado.
En su opinión, "el recrecimiento de Yesa es un proyecto peligroso y la administración sigue sin poder garantizar su seguridad a futuro".
Por ello, han exigido a la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, que "demuestre su compromiso por una nueva cultura del agua y que paralice inmediatamente las obras de recrecimiento de Yesa, una obra que en 18 años ha multiplicado por cuatro su presupuesto -de 113 a 460 millones de euros en 2019, de los cuales faltaría aún la mitad por invertir- y que es un ejemplo paradigmático de los faraónicos proyectos hídricos del pasado, que no ofrece soluciones reales ante la emergencia ecológica y climática".