Un pamplonés y su pareja, atrapados en Ecuador por su condición sexual
Cesar Reta Martínez, de 36 años, y su pareja, Fernando Gómez, solicitaron un visado de turista para viajar a Pamplona para casarse. Dos días antes de viajar, con todo preparado, se lo denegaron, con los billetes de ida y vuelta


Actualizado el 30/06/2019 a las 09:03
“Se nos ha ido todo a la mierda, tanta ilusión, tanto dinero...”. El pamplonés Cesar Reta, profesor de inglés de 36 años en Guayaquil (Ecuador) desde hace dos años y su pareja, Fernando, abogado ecuatoriano, no saben qué más hacer para conseguir el visado de tres meses que han solicitado para poder casarse en Pamplona, tal y como permite la legislación española. Se sienten atrapados en Ecuador por su condición sexual, un país que ha empezado a abrir la puerta del matrimonio homosexual.
Todo empezó hace nueve meses, según cuenta Cesar Reta vía telefónica. Desde el consulado de Guayaquil les garantizaron que le darían el visado de tres meses a su pareja para que pudiesen viajar a Pamplona para casarse. Pero antes les exigieron unos requisitos, que cumplieron “con esfuerzo”. Y cuando faltaban dos días para tomar el vuelo a España, les denegaron el visado. “Solo reivindicamos el derecho de poder casarnos en mi país. Soy navarro y español. Somos dos personas del mismo sexo y la Constitución nos protege”.
El 11 de junio tenían que haber aterrizado en Pamplona y la boda la tienen prevista en el registro para el 2 de julio a las once de la mañana. Además, el padre de Cesar está muy enfermo y hace dos años que no le ve. Aseguran que es un caso claro de homofobia y que han denunciado.
¿Cuándo llegó a Ecuador?
Llegué el 5 de agosto de 2017 para estar con mi madre. Vive aquí desde hace diez años. En un principio, solo tenía pensado quedarme tres meses, pero conocí a un chico y nos enamoramos y empezamos a hacer planes de futuro, como una pareja cualquiera.
¿Cuándo deciden solicitar el visado en el consulado?
Hace nueve meses nos pusimos en serio y fuimos al consulado en Guayaquil. Alberto, el jefe de visados, nos pidió varios requisitos. Primero, que Fernando se sacara el pasaporte, que ahorrásemos 3.000 dólares y los depositáramos en la cuenta de mi pareja, y que comprara mi billete de ida y vuelta a España.
¿Y el billete de su pareja?
Nos dijeron que cuando le concediesen el visado, entonces podríamos comprar el otro billete. Y así lo hicimos.
Y compraron los billetes...
Sí, lo compramos para el 11 de junio. Nos presentamos dos días antes en el consulado. Ya teníamos todo preparado: el dinero, el billete de avión, la boda... El billete de Fernando estaba reservado. ¿Entonces?
Dos días antes, el 9 de junio, fuimos a las nueve de la mañana. Y hasta la una de la tarde no nos recibió Alberto, el jefe de visados. Entonces, nos dice que la disposición del nuevo cónsul es que viaje yo solo a Pamplona, que me case por poderes, que les envíe el acta matrimonial al consulado, y de ahí citaran a Fernando, le harán una entrevista y decidirán...
¿Cómo se encuentran de ánimo?
Nos pusimos a llorar los dos y dio un puñetazo en la mesa. Estamos desesperados. Es injusto que por nuestra condición sexual nos denieguen un derecho que es el mismo para todos y todas y que garantiza la Constitución. En este país estoy ilegal, llevo dos años sin poder salir. Soy profesor de inglés y me ha costado mucho esfuerzo conseguir el dinero que nos pidieron. Pero, lo más importante de todo, es que yo me quiero casar como queremos nosotros, no por poderes.
¿Qué dice ahora el consulado?
El consulado dice que no tiene competencia, que tenemos que llegar a España primero. ¿Cómo vamos a llegar a España si le están denegando a mi pareja el visado? Solo necesitamos tres meses. Y volver a Ecuador.
¿Cómo su vida en Guayaquil?
Vivimos en una urbanización tranquila, con perros, gatos, periquitos. Tenemos una casa, una familia... Nuestra intención es registrar el acta en el Ayuntamiento de Pamplona y volver porque mi chico tiene aquí trabajo fijo.
¿Reciben asesoramiento?
Sí, recibimos ayuda de la licenciada Georgina Tanisha Feikers, activista del LGTBI, y de un abogado que nos contó que hace unos meses dos chicas, una gallega y una venezolana fueron a hacer lo mismo y se lo denegaron. Tuvieron que denunciar al consulado y meter presión.
¿Tenéis previsto denunciar?
Es un caso claro de homofobia. A las minorías no se nos trata igual en España por lo que se está viendo. Hemos denunciado nuestro caso a Fiscalía y también al Defensor del Pueblo.
¿Y ahora que Ecuador ha abierto la puerta legal al matrimonio del mismo sexo?
En el consulado me advirtieron que no podría casarme en Ecuador por ser ilegal. Y no era cierto. Hay una posibilidad. A través de la Unión de Hecho. Pero nosotros queremos casarnos, a nuestra manera. ¡Libres!
¿No le pueden deportar por denunciar su situación y ser ciudadano ilegal en Ecuador?
Si no cometes un delito, no hay ningún problema. Eso sí, no puedes ejercer un trabajo libremente ni tampoco puedes salir e ingresar en el país.
