ALTERCADOS EN PAMPLONA
Manifestantes revientan un acceso al edificio tapiado por la mañana
Una ‘kalejira’ de protesta termina junto al edificio, donde encapuchados se enfrentaron a la Policía Foral y a la Nacional
Actualizado el 11/01/2019 a las 08:09
Varios encapuchados trataron de acceder este jueves al palacio marqués de Rozalejo apenas una hora después de que se levantase el cordón policial de seguridad de las policías Foral y Nacional en la Navarrería, una vez concluidos los trabajos de hormigonado y tapiado de los accesos al palacio del centro histórico pamplonés. Con estas obras, el Gobierno foral -propietario del edificio- pretendía impedir una nueva ‘okupación’ del edificio como la ocurrida el pasado 17 de agosto, cuando los jóvenes tomaron el palacio apenas unas horas después de su desalojo.
Los hechos se precipitaron ayer pasadas las siete de la tarde. Una hora antes, un nutrido grupo de jóvenes, muchos de ellos encapuchados, recorrió las calles del Casco Viejo en una kalejira de protesta por los enfrentamientos que se vienen produciendo desde el martes con la Policía Foral y la Policía Nacional. Los ‘okupas’, que portan imágenes de las heridas de los manifestantes en estas refriegas (pelotazos y porrazos), se encaminan hacia la calle del Carmen, frente a la fuente de Navarrería, donde se levanta el palacio marqués de Rozalejo y donde habían instalado el así llamado gaztetxe Maravillas. Entre el ruido de una cacerolada y las fotos de los heridos, los ‘okupas’ vuelven a reclamar el edificio con uno de sus lemas habituales en las protestas: “Maravillas aurrera”. Dos de los tres accesos a la plaza de la Navarrería están tomados por la policía: en Mercaderes, la Nacional, y, frente a la catedral, en el final de la calle Navarrería, la Policía Foral.
Hacia las 19.15 horas los ‘okupas’ ganan terreno en la calle Navarrería hasta situarse a unos pocos metros del cordón de la Policía Foral. Coreando “que se vayan, se vayan, se vayan; que se vayan de una puta vez...”, los manifestantes lanzan varios petardos, lo que provoca la primera carga de la policía autonómica. Los manifestantes retroceden y se parapetan en la única vía libre, la calle del Carmen.
Lanzamiento de botellas
Desde allí dan inicio a una estrategia más violenta. Vuelcan dos contenedores de vidrio y se centran esta vez en los antidisturbios de la Policía Nacional, situados al final de la calle Mercaderes. Según testigos presenciales, durante estos ‘tiras y aflojas’ con la policía, varios radicales levantan al menos dos rejillas del alcantarillado y comienzan a golpear la pared. Previamente, durante la protesta, los propios manifestantes habían rayado las juntas de los ladrillos para debilitar la estructura del tapiado. La actuación de la policía dispersa a los ‘okupas’, que se reparten por el Casco Viejo en pequeños grupos. Los disturbios provocaron daños en el mobiliario urbano y en al menos un coche, con las ventanillas rotas.
2 Miércoles, 9 de enero. Con el cordón policial vigilando los accesos a la plaza, los ‘okupas’ anuncian una manifestación para el 19 de enero y se reúnen frente a la Policía Foral en la calle del Carmen. La protesta se salda con una carga por parte de la policía para dispersar a los manifestantes.
3 Jueves, 10 de enero. Las obras de tapiado y hormigonado del edificio para dejar impracticables los accesos llegan a su fin. La policía levanta el perímetro de seguridad y las protestas terminan con un nuevo intento de tomar el edificio.
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