Alzheimer de Navarra
Alzheimer: cómo vivir con ello
La asociación AFAN ofrece un taller con herramientas para estimular y ocupar el tiempo de los afectados. Rota por ocho localidades y finaliza el 13 de junio.


Actualizado el 05/06/2018 a las 06:00
Si se puede vestir solo, que se vista, aunque se confunda. Si puede comer solo, aunque confunda la cuchara y el tenedor, dejémosle. Lo importante es que lo haga, ya sea bien o mal, con éxito o sin éxito”. Esta es una de las recomendaciones que Javier González Sesma, terapeuta ocupacional de Solera Asistencial, ofrecerá a los asistentes al taller ‘¿Y ahora qué hago?’, organizado por la Asociación de familiares de enfermos de Alzheimer de Navarra (Afan). Él será uno de los encargados de impartir estas sesiones, que arrancarán hoy y concluirán en Pamplona el 13 de junio después de rotar por otras siete localidades. Lo hará de la mano de su compañera Blanca Martínez Martínez, terapeuta ocupacional del Servicio Navarro de Salud.
Ambos intentarán ofrecer consejos y herramientas para ocupar el tiempo de las personas afectadas, que en Navarra son más de 8.000, el 94% atendidas por familiares que se enfrentan “a jornadas maratonianas de cuidados”. También abordarán el modo de estimular la memoria y el lenguaje de los enfermos a través de actividades cotidianas, siempre en función de la progresión de la demencia, para “mantener las capacidades” el máximo tiempo posible.
Las sesiones están estructurados en tres partes. En la primera se ofrecerán algunas pautas para preparar el domicilio, de modo que facilitemos el día a día del afectado. “Podemos quitar pequeños obstáculos, como las alfombras, o poner carteles en las habitaciones, calendarios, alguna indicación en los cajones... Todo eso le va a ayudar a orientarse”.
La segunda parte estará enfocada a las actividades diarias. Vestirse, comer, higiene, el manejo de dinero, etc. “Hay que dejar a los enfermos que las realicen para que no las pierden. Tendemos a no dejarles, a hacerlas nosotros. Hay que quitar ese mito”. Se trata de buscar actividades que, además de ocuparles, contribuyan a que el deterioro no sea tan rápido. Hacer la lista de la compra, ir al supermercado, escuchar música o acudir a un evento. “Por ejemplo, se puede ir con esa persona a un partido de fútbol, dejarle que sea él o ella quien se esfuerce por recordar el camino y que haga de guía, que cuente el dinero, que compre la entrada, etc.”, pone como ejemplo. “Obviamente, siempre que tenga estas capacidades”.
RUTINAS Y ORDEN
Establecer rutinas y mantener horarios es otra de las recomendaciones básicas que hace. “El orden en la casa también es muy importante, que no esté todo revuelto”.
La última parte del taller servirá para tomar contacto con algunos materiales que están disponibles en Internet (fichas, libros, enlaces), y que ayudan a estimular el razonamiento, la memoria, la escritura o el lenguaje. “Hay gente que solo para los cuidados básicos ya emplea 16 horas al día, así que repito, todo depende de cada caso. Nosotros solamente podemos ofrecer es generalidades, aunque intentaremos que puedan ser útiles para casi todos”.