ABAURREA ALTA
Zorros hambrientos
La imagen fue captada esta semana en Abaurrea Alta. Tres zorros se pasearon por las calles nevadas en busca de alimento. Las penurias del invierno 'descaran' aún más a estos animales


Actualizado el 27/01/2017 a las 10:49
El manto de nieve helada, los diez grados bajo cero y los tres zorros hambrientos vagando en busca de comida recuerdan un paisaje de Doctor Zhivago. Pero, no, son las calles de Abaurrea Alta el pasado jueves. Los tres ejemplares se pasearon con total descaro y a plena luz del día sin inmutarse por la presencia del fotógrafo. La penuria invernal les empujó hasta el pueblo, pero según los expertos no es atípico este comportamiento. “Durante todo el año el zorro es uno de los mamíferos más permisivos respecto a la presencia humana. Puede estar al lado tuya y no asustarse”, explica Antonio Munilla, del Fondo Navarro para la Protección del Medio Natural Gurelur.
El zorro destaca por ser una especie oportunista por excelencia, capaz de adaptarse casi a cualquier comestible, si bien la base de su alimentación es carnívora compuesta en su mayor parte por pequeños vertebrados. De ahí la importancia que tiene -recuerda Munilla-, para la selección genética de muchas especies, como la perdiz, “ya que los zorros eliminan los ejemplares más débiles”. Pero tampoco hacen ascos a la carroña e incluso buscan alimento en los vertederos.
Respecto al incremento de ejemplares de esta especie en los últimos años, Munilla asegura: “No hay tantos zorros como se cree. Lo que pasa es que al ser un animal tan conspicuo, al dejarse ver tanto, da la impresión de que son muchos más”.
En esta época invernal los zorros pueden ser capaces de pasar sin comer más de quince o veinte días, a partir de los cuales pueden morir de inanición y entrar a formar parte de la cadena trófica como alimento del águila ratonera o de los córvidos, entre otros.
El zorro común o zorro rojo (vulpes vulpes) es, según recuerda la Gran Enciclopedia Navarra, un mamífero carnívoro de tamaño medio. Se caracteriza por su larga cola cubierta de pelo largo y denso, morro afilado y orejas grandes y puntiagudas. El pelaje largo y poblado presenta una coloración bastante variable, generalmente con tintes rojizos o marrones dominantes. Pueden llegar a los nueve kilos de peso.