Pelota
Mikel Goñi: "Salía de juerga casi a diario, estaba claro que ese no era el camino"
El pelotari de Oronoz-Mugaire repasó su vida este miércoles en una entrevista al programa ‘Hamaika Entzuteko’ de EiTB


Actualizado el 31/10/2025 a las 11:52
El pelotari navarro Mikel Goñi fue el protagonista este miércoles del programa de EiTB ‘Hamaika Entzuteko’, conducido por Claudio Landa. Durante el espacio, el delantero de Oronoz-Mugaire repasó sus años como pelotari, su afición por el mundo de la noche y su juicio y posterior condena a 8 años y tres meses de cárcel. En estos momentos, Goñi asegura que es feliz y que se siente bien con su cuerpo y con su mente.
De sus años como pelotari recuerda cómo los aficionados llenaban los frontones y enloquecían con su juego. Pese a haber logrado tan solo una txapela, la del Campeonato del Cuatro y Medio de 2001 (jugó la final frente a Armendáriz), su talento, carisma y fuerza atraían a cientos de personas hasta las canchas, sobre todo a gente joven. “Tenía 18 años, iba al frontón con pendientes, el pelo teñido,… No tenía el estereotipo del pelotari tradicional”, afirmó.
Reconoce que “podía haber hecho más” en el mundo de la pelota a mano, pero “agua pasada no mueve molino”, añade. “La cosa es que, entrenando y cuidándome la mitad que otros pelotaris, daba un nivel importante”, afirma. Y creyó que “eso no se iba a acabar nunca, porque era Mikel Goñi, el imprescindible en el mundo de la pelota”. Esto le empezó a “quemar” a Fernando Vidarte, el entonces gerente de la empresa ASPE, a quien mostró su agradecimiento porque siempre se portó bien con él.
Era una época en la que Mikel Goñi salía “casi a diario”, tan solo no hacía juerga la víspera de los partidos. Además, “coqueteó” con las drogas por lo que estuvo internado en un centro de desintoxicación en Hernani. “Estaba claro que ese no era el camino”, añade.
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En 2017 llegó el juicio y la condena a él y a otra persona a 8 años y 3 meses de cárcel por detención ilegal, amenazas y lesiones. Cree que en el juicio ”no se hicieron las cosas bien” y se considera “una cabeza de turco”. La pena de cárcel la sintió sobre todo por su madre y por sus dos hijos.
En el año 2022 se le concedió el tercer grado. Asegura que en la cárcel encontró mucha gente buena y conserva algunas amistades. A su salida, afirma que se sintió "muy querido" por la mayoría de la gente.
En estos momentos, EiTB prepara una docu-serie de tres capítulos sobre la vida de Mikel Goñi, Goñi II.
Consulta la entrevista completa en el siguiente enlace: https://eitb.eus/N_nglErO/

