Remonte
El navarro Aimar Jabalera, un nuevo valor para el remonte
El doneztebar Aimar Jabalera se perfila como uno de los nuevos valores garantistas de la operadora de remonte Oriamendi tras su paso por el circuito profesional navarro


Publicado el 20/02/2024 a las 05:00
Existen enclaves geográficos en el mundo considerados factorías de talento en favor de una especialidad deportiva, como puede ser históricamente Brasil con los futbolistas, Jamaica y los velocistas o la pauta mundial marcada por las gimnastas rusas. Una condición que, a menor escala, se podría extrapolar a localidades como Santesteban-Doneztebe y el remonte. La localidad navarra, con una población cercana a los 1.800 habitantes, continúa manteniendo fértil su linaje de remontistas, esta vez a través de la joven promesa Aimar Jabalera.
Este doneztebar de cuna debutó el pasado 27 de enero en las filas de Oriamendi, convirtiéndose en el octavo navarro que integra actualmente la nómina de pelotaris de la promotora guipuzcoana. Este delantero, de 22 años y 1,90 de altura, enseñó sus virtudes en su pasado debut. “Tiene un gran golpe y tiene mucho margen de mejora, se mueve bien y tiene madera”, así lo describieron tras cosechar su primera victoria, aunque él prefiere definirse como “un delantero agresivo”. Un perfil que para los rectores de Oriamendi les era familiar.
“Llevo jugando a remonte desde los 13 años y antes de que surgiera la empresa E-Remonte jugué un torneo de aficionados en Galarreta y ya me conocían de aquella vez”, cuenta Aimar, “Se pusieron en contacto conmigo en el mes de noviembre, me hicieron una propuesta y me convencieron para probar a jugar con ellos”.
Sin embargo, la trayectoria de Jabalera comenzó a fraguarse dentro del acotado circuito navarro. En 2019, habiendo cumplido ya la mayoría de edad, participaba en los festivales organizados por la Fundación Remonte Euskal Jai Berri y, un año más tarde, con la puesta en marcha del proyecto E-Remonte pasó a formar parte de un cuadro profesional de primeras espadas, al igual que lo hicieron los jóvenes valores de la escuela de remonte del club Erreka Aimar Saldias y Julen Larretxea.
COLGAR LAS BOTAS
“De pequeño jugaba a laxoa en verano y en invierno no jugábamos a ninguna otra modalidad de pelota, así que decidí apuntarme a la escuela de Santesteban para no perder ese toque de muñeca”, recuerda. Pese a ello, Jabalera creció con la pelota en los pies, llegando a formar parte del centro de la defensa, con el dorsal 4 a la espalda, del Gazte Berriak de Ansoáin, el Beti Gazte de Lesaka, el equipo de Tercera División del club Ardoi o el Doneztebe de Regional Preferente. Remonte y fútbol, dos disciplinas que ha compatibilizado hasta el pasado 7 de enero, día en el que colgó las botas y se enfundó la cesta.
En su nueva etapa, Aimar, que mantendrá su puesto de trabajo en la empresa Maier de Iraizotz (localizada en Ultzama), afronta el reto de adaptarse a un material de juego más vivo del que estaba acostumbrado y a la distancia de un frontón de 54 metros, lejos de los frontones cortos por los que gira la actividad de la Fundación Remonte y la operadora E-Remonte. “Lo que más me ha costado es la distancia, dónde colocarme, saber cómo va a salir la pelota… pero poco a poco me voy acostumbrado”, y apunta, “Ahora sólo pienso en entrenar para mejorar y si es posible entrar en los torneos de Primera y aspirar a más”, confiesa Aimar.