Pelota
El golpe en la mesa de Laso
El campeón se va de vacaciones “con los pies en el suelo” tras la txapela


Actualizado el 31/05/2022 a las 07:00
Unai Laso durmió poco la noche del domingo al lunes. La celebración estuvo a la altura del hito conseguido. Un pelotari no se proclama campeón manomanista todos los días, es la txapela que da y quita. A pesar del ruido, del subidón emocional, del desgaste tremendo que acumula en un solo año, de la borrachera inevitable y justificada de felicidad, Laso es un nuevo campeón que se va a ir de vacaciones con los pies en el suelo. Por una razón muy sencilla, se las han dado de todos los colores desde que debutó en profesionales en 2016.
“Ya me creo que soy campeón. Hice buena parranda, estuve con los amigos... he ganado la txapela y ahora lo que me toca es irme de vacaciones y disfrutar. Con la txapela entras en la historia, es lo que quieres desde pequeño, ha tocado y es el fruto del trabajo que he hecho en todos estos años”, dijo ayer por la mañana Laso. “Creo que es una txapela merecida y fui muy feliz en la final. Me puse muy contento, pero tengo los pies en la tierra, hay que saber controlar la euforia. Si viene una derrota hay que estar preparado y me lo tomo así. Es una gran txapela, pero hay que controlar la euforia y estar tranquilo”.
El día de la elección de material Unai Laso ya anunció que, si quedaba campeón, que nadie le buscara al día siguiente porque tenía billete de avión para irse a Grecia. La realidad fue que ayer el nuevo campeón manomanista, cansado y agotado por el trajín, estuvo diez minutos con los medios en Anosáin, donde vive con el pelotari Aitor Alduntzin. Laso confesó que había disfrutado de verdad en la final.
“Lo que más disfruté fue el momento en el que gané, cuando te miraba la gente, todos me alababan... ese momento en el que está mucha gente que quieres es especial”, comentaba ayer a mediodía el nuevo campeón. “Cuando me quedé fuera de la empresa no me hice la víctima, entrené duro todos los días como si estuviera en profesionales y mentalmente entrené también mucho. Creo que con esta txapela he dado un golpe encima de la mesa, hace un año estaba en aficionados y estoy muy contento”.
SIN MIEDO AL FUTURO
Unai Laso vestirá de rojo en todos los partidos que juegue durante el próximo año. Será el pelotari de referencia en todos los festivales, le tocará dar ventajas en las competiciones por el mero hecho de ser el número uno del cuadro. Y tendrá más responsabilidad.
“No me da vértigo jugar todo el año de rojo. Toca disfrutar, jugar muchos partidos en verano, que también te da rodaje para los campeonatos”, explicaba ayer el de Biskarret. “He ganado esta txapela y voy a luchar a tope por ganar más, pero es difícil saber si voy ganar más. Yo voy a seguir trabajando y entrenando igual que como lo he hecho hasta ahora. Quiero mantener este buen nivel”.
Laso admitía ayer que se siente querido por la gente. “Creo que he creado un poco de ilusión por la pelota a la gente, mucha gente me anima y me sigue en el frontón. Yo me siento querido, yo soy como soy y voy a seguir siendo así siempre”, comentó ayer el nuevo campeón manomanista.
Laso estuvo acompañado en el frontón por su abuela materna y se acordó en el momento de la txapela de su equipo de trabajo y quiso agradecerle el apoyo a la gente que le apoya en el frontón. He llegado un nuevo campeón, y viene para quedarse.
Hablará con Baiko a la vuelta de sus vacaciones
Unai Laso estrenó el domingo su palmarés profesional, y con la txapela manomanista rompió una sequía para la promotora bilbaína de más de cinco años. En el Arena recibió la felicitación de su director general, Joserra Garai, y del director deportivo, Aimar Olaizola. “Creo que les he quitado un peso de encima”, decía.
Unai Laso tiene contrato con Baiko hasta finales de 2023. En estas mismas páginas se comentó que ya ha habido contactos entre el pelotari y la empresa para mejorar y ampliarlo. Es la intención de la promotora. Laso también tiene las ideas claras. “Después de vacaciones hablaremos tranquilamente”, dijo.
Con los resultados en la mano, Laso se merece el contrato nº1 de la empresa. Porque los resultados, carisma y gente lleva al frontón dicen que es su pelotari franquicia.
Celebración con más de 180 amigos y seguidores
Unai Laso celebró su txapela del Manomanista en la sidrería Auzmendi de Pamplona desde las 21.30 del domingo. A la fiesta asistieron 180 personas, más de las que estaban inicialmente previstas. Entre los invitados estaban pelotaris como Jon Mariezkurrena, Asier Agirre, Iosu Eskiroz, Ibai Zabala y ex compañeros con los que mantiene muy buena relación como son Oinatz Bengoetxea o Iker Arretxe, entre otros.
La celebración de Bengoetxea tuvo el típico menú de sidrería con choricillos a la sidra, tortilla de balacao, ensalda Auzmendi; segundo plato a elegir entre chuletón y rape, con cuajada y tarta de postre. Todo regado con buena sidra. La cena terminó a la 1 de la madrugada, y después el campeón y su cuadrilla fueron a un bar de la cuesta de Labrit, donde siguió la fiesta.
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