Golf
Rahm tiene una cita con la historia
El vizcaíno busca a partir de este jueves, en su deseado Open Británico, escalar hasta el grupo de elegidos que han ganado tres 'majors'


Publicado el 20/07/2023 a las 06:00
El Open Británico es, para Jon Rahm, un objetivo prioritario en su carrera en la élite. El 'major' decano se presenta desde este jueves como un reto complicado e ilusionante, que no imposible, para el vizcaíno, para quien la cita en el Royal Liverpool es el torneo más importante en el mundo del golf. Quiere abrazar la Jarra de Clarete este domingo y seguir la estela exitosa que su admirado Severiano Ballesteros dibujó en tierras inglesas hace ya demasiado tiempo.
Tiene adversarios muy duros y debe volver a la senda exitosa en la que a lo largo de este curso ha ganado tres torneos del PGA Tour y el Masters de Augusta. Ese asombroso comienzo de temporada -victorias en el American Express, el Genesis Invitational y el Sentry Tournament of Champions, además, por supuesto, de enfundarse de la chaqueta verde y de un segundo puesto en México- perdió brillo con el 50º puesto en el PGA Championship en mayo, aunque terminó décimo en el US Open en junio.
No pasó el corte en el Travelers hace casi un mes, y entonces Rahm aparcó la competición y pasó más tiempo con su familia. Este parón estaba planeado porque después del British vendrán los playoffs de la FedEx Cup, cuya clasificación lidera, el PGA de Wentworth, la Ryder Cup, el Open de España y el Mundial de Dubái.
Necesitaba un paréntesis en mitad de un curso repleto de sensaciones y sin apenas tiempo para descansar. El de Barrika deberá derribar algunas barreras estadísticas para proclamarse vencedor del Open Británico. Desde 1988, cuando lo conquistara Ballesteros, ningún español lo ha ganado. Ni Txema Olazabal ni Sergio García (subcampeón en 2007 y 2014) sucedieron al cántabro en lo más alto del podio. En las últimas décadas, la Jarra de Clarete ha pasado a manos de estadounidenses y británicos, e incluso ha viajado en ocasiones a Sudáfrica, Australia y Zimbabue, pero es un trofeo que suele resistirse a jugadores de otras latitudes. Tan solo el italiano Francesco Molinari (2018) y el sueco Henrik Stenson (2016) han sido capaces de suceder a Ballesteros como europeos continentales en el trono del Open.
La historia también muestra que los 'grandes' son metas muy elevadas. Solo ocho estrellas -Ben Hogan (1953). Arnold Palmer (1962), Jack Nicklaus (1966), Gary Player (1974), Tom Watson (1977), Nick Faldo (1990), Mark O'Meara (1998) y Tiger Woods (2005)- han podido imponerse en Augusta y el British el mismo año. Por ello Rahm tiene ante sí el desafío de escalar aún más entre los elegidos de este deporte tras dominar el Masters. Si celebra el éxito el domingo en Hoylake, también formará parte de casi el medio centenar de jugadores que han ganado tres o más 'majors'.
LOS FAVORITOS
Rahm es uno de los candidatos a llevarse el gran premio en el Royal Liverpool. Número tres mundial y líder actual de la FedEx Cup, su espléndido currículum de 2023 le sitúa entre los favoritos. El gran destacado en los pronósticos es Rory McIlroy, segundo en el ranking y en la FedEx, y reciente campeón del Scottish Open. El norirlandés ya ganó el Abierto Británico en 2014, precisamente en Hoylake. Ambos jugadores, junto a Justin Rose (ganador del US Open en 2014), compartirán partido este jueves (15:59 horas) y el viernes (10:58 horas), en uno de los duelos más atractivos del torneo.
También cuenta con claras opciones de victoria el actual número uno mundial, Scottie Scheffler, habitual en el top 10 (quince veces) de los torneos que ha disputado este año, en el que ha sido el mejor en The Players y Phoenix. Su terrible regularidad convierte al estadounidense en un aspirante a levantar la Jarra de Clarete. Se adjudicó el Masters 2022, pero quiere más 'majors' en su vitrina.
Tampoco hay que olvidar al australiano Cameron Smith, que defiende título, a los norteamericanos Brooks Koepka, Jordan Spieth o Patrick Cantlay, el noruego Viktor Hovland, el inglés Tommy Fleetwood... Cualquiera de ellos, y muchos más, es capaz de acabar primero en el British, una cita que reúne a los cincuenta mejores del ranking internacional.
Un campo que infunde respeto también a los mejores del mundo
El Royal Liverpool de la localidad de Hoylake cumple totalmente las características de un campo de golf costero de Inglaterra, Escocia o Irlanda. Su cercanía al mar influye de forma muy importante en el juego de los golfistas. Está asegurada la presencia constante del viento e incluso de la lluvia en un paisaje en el que reinan los llamados links, la franja con escasa vegetación, dunas y ondulaciones donde se unen el océano y la tierra. Hay que tener cuidado con los golpes largos para no caer en los infernales bunkers, a veces provistos de hierba espesa, que salpican las calles ni tampoco para aterrizar en un rough más complicado de lo que suele ser lo normal en otros campos de Estados Unidos y Europa.
Aunque Rahm no ha brillado hasta ahora en este tipo de escenario, afronta con determinación sus posibilidades en Hoylake. "Me gustan estos campos porque hay muchas maneras de afrontarlos, son muy divertidos. Creo que lo he hecho bien en golf de links. He jugado buen golf y siempre he disfrutado. En mi cabeza lo veo como golf en estado puro, sin importar la meteorología", ha manifestado el vizcaíno antes de salir en el British.
Más cauto se ha mostrado Scottie Scheffler, a quien las trampas de arena le generan temor. "Lo único que he notado en este campo es que cada vez que mi bola va hacia un bunker, estoy muy nervioso. Voy a tratar de evitarlos a toda costa. Aquí las caras de cada bunker son casi una pendiente hacia abajo. No creo que eso sea algo que me guste particularmente en un campo de golf".