Osasuna
El camino de Íñigo Pérez
El chantreano del Rayo, en la agenda rojilla para el curso que viene, reflexiona sobre sus vivencias profesionales y personales y confiesa que siempre lleva la zapatillas de Forrest Gump. ¿Por qué?


Actualizado el 04/04/2025 a las 08:47
Fue una de las películas más icónicas en la década de los 90. Forrest Gump marcó una época y ha servido de inspiración con el paso del tiempo. Por ejemplo, a Iñigo Pérez. En una entrevista en LaLiga World confesaba cuál era su referencia para ir haciendo su camino, hasta el punto de que calza el modelo de zapatillas que lució entonces Tom Hanks, las Nike Cortez.
“Desde su bondad, desde su ayuda y desde su tranquilidad, va caminando y va quemando etapas. Y sin querer y sin intentar obtener reconocimiento, va consiguiendo hitos. Me lo intento recordar. Por eso llevo sus zapatillas”, expresaba el chantreano del Rayo que está firmando un gran año.
En la charla, reconocía que la montaña es una de sus aficiones para cultivar el plano emocional. “Intento alimentar otras pasiones. Me encanta leer, el cine o pasar tiempo con la familia. Si tuviese que elegir otra gran pasión, sería permanecer tiempo en la montaña en diversas formas”, apuntaba. “He vivido procesos difíciles a nivel mental. Uno descubre qué puede hacer para encontrarse mejor. Acudo a la escritura y a la montaña cuando necesito volver a encontrarme bien”.
En su época de futbolista, Marcelo Bielsa le marcó. “Es un antes y un después para mí. Logramos una conexión personal diferente de la cual me siento un privilegiado. Ha sido una especie de guía en cómo vivir la vida”.
Su salto a los banquillos no podía haber llegado sin Andoni Iraola, con quien formó tándem en el Rayo y hoy está en la Premier . “No se entendería que yo estuviese aquí sentado sin él”.
Como jugador, Iñigo ya se veía con madera de mejorar a los equipos. “Me apasionaba el pensar, el reflexionar sobre cómo puedo tener cierto nivel, sobre cómo puedo llevar el equipo, sobre qué podemos hacer entrenando para mejorar. Eso me ha hecho tener la opción de ser entrenador, pero como jugador me ha limitado”.
EL INTERÉS DE FLICK
Se está ganando el reconocimiento. “Hay entrenadores como Flick que se interesan, ‘cómo es posible que juguéis así’, o te muestran su gratitud diciendo que le gusta. Es importante que pare 30 segundos a decirte esas palabras. Es alguien a quien imitar. Es importante para seguir dando pasos”.
Iñigo valoraba la esencia del Rayo. “Todo el mundo pertenece a un barrio muy humilde. Son conscientes a nivel cultural y de conducta cómo hay que hacer las cosas para poder apoyar al equipo. Trasciende de lo futbolístico. No hay un club en España tan puro”.
En Vallecas, se ganó el respeto con su mensaje en el vestuario pese a su inexperiencia. “Dispongo de algo que quizá no se dé en todos los sitios. Es la certeza como entrenador de que los jugadores han dejado aparcado su ego y han admitido que alguien de su edad o cercano a ellos pueda dirigirles y exigirles. Ellos lo han hecho”.
Su mérito es haber conseguido que el Rayo sea reconocible. “Para mí es muy importante tener un estilo propio. Es muy importante que el Rayo sea vertical, esté buscando continuamente la portería contraria, que cuando no lo pueda hacer sea capaz de resistir”, decía. “Si tuviese que elegir un escenario final, al margen de los resultados, sería que la gente diga que le ha encantado ir al estadio y este equipo. Eso sería perfecto para mí”.
¿SU FUTURO DÓNDE ESTÁ?
En junio termina su contrato y está en la agenda de Osasuna en un lugar privilegiado. A medio plazo se resolverán los interrogantes. El Rayo quiere renovarle y hay más clubes. Este jueves en rueda de prensa, se le preguntaba. “De la renovación no corresponde hablar ahora. No es algo que a mí me preocupa, entiendo que sea noticia”, valoraba. “Ya sabéis lo que significa para mí este club. Sigo en la misma línea. No me gusta ser el protagonista en un momento colectivo tan importante”.