Los motores del torneo Interescolar
Los monitores, árbitros y recogepelotas que forman parte de la cita contribuyen día a día al funcionamiento de la competición


Publicado el 30/12/2024 a las 05:00
Cada día, numerosos equipos compiten por sumar puntos, avanzar en la clasificatoria y poder llegar lo más lejos en el Interescolar. Sin embargo, no solo los niños hacen posible este torneo. Detrás de la organización se encuentran monitores, árbitros y recogepelotas, que llevan a cabo el Interescolar. Por un lado, se encuentran los monitores. Una de ellas es Estíbaliz Del Río.
Lleva 4 años trabajando como monitora en Fundación Osasuna y este año es su segundo Interescolar. Jugó de pequeña este torneo y ahora vive la competición desde fuera. “Nos encargamos de que cumplan todas las reglas, de que todos los jugadores jueguen por lo menos la primera o la segunda parte y también vigilamos un poco a los recogepelotas que cumplan también con sus tareas”, señala. Del Río también alaba la inclusión de una competición extra en el torneo. “Se ha tenido en cuenta a los niños y niñas que se iban a quedar sin jugar al adelantar las edades”, afirma. Mikel Satrústegui, también es monitor del Interescolar. Trabaja desde hace cuatro años en Fundación Osasuna. Este año es su primer torneo pero también participó de pequeño. “Sabía más o menos cómo funcionaba porque en su día jugué dos años aquí”, explica Satrústegui.
Este, junto a los demás monitores, se encargan de preparar los campos, recibir a los equipos y rellenar las actas de los partidos. El monitor señala que también tiene que controlar situaciones incómodas. “Si el partido está igualado calmamos a los entrenadores o hablamos con el árbitro”, afirma. Sin embargo, el monitor se encuentra satisfecho como monitor. “Lo que más me gusta es el ambiente que hay en el torneo de chicas, porque están en el banquillo animando, traen pancartas y disfraces”, asegura el monitor.
DETRÁS DEL CAMPO
Los árbitros también juegan un papel esencial para dirigir cada partido. Abdel Ben Aicha tiene 15 años, lleva 1 año y dos meses ejerciendo como árbitro y este es su primer interescolar. Ben Aicha no tiene una labor fácil pero para él no lo es. “Es muy fácil, pero al ser niños pequeños, cuesta un poco porque todos van a por el balón”, afirma. Abdel tiene varias funciones cómo arbitro. “Una de las tareas más complejas es pitar las faltas y fueras de juego porque son difíciles de ver, más cuando estás solo”, añade. A Ben Aicha también le ha tocado lidiar con situaciones controvertidas. “Tengo que aguantar comentarios de los padres pero al final quieren que sus hijos ganen”, confiesa. Sin embargo, su experiencia en el Interescolar está siendo gratificante. “Lo que más me gusta es venir a arbitrar y conocer a personas nuevas”, afirma Ben Aicha.
Su compañero Iñaki Santiago, también forma parte del equipo de árbitros. Tiene 16 años y lleva desde septiembre arbitrando pero ya conoce este campeonato. “Es bonito poder arbitrar donde yo mismo jugué de pequeño”, asegura Santiago. Lleva poco tiempo pero está cómodo en su trabajo. ”Los primeros partidos me costó adaptarme pero ahora he cogido más soltura y voy pitando con más firmeza”, señala. Por el momento, Santiago está disfrutando de la experiencia. “Lo que más me gusta es poder ir a un partido y que los jugadores jueguen bien, que hagan faltas pero que sea un juego que se pueda disfrutar y yo no tenga que interactuar mucho”, afirma. Santiago también es consciente de las dificultades de su trabajo. “Lo que menos me gusta es que protesten y hagan el partido más complicado”, añade.
También, son varios los recogepelotas que ayudan de manera voluntaria a ordenar el terreno de juego. Aimar García y Endika Maya son jugadores de la cantera. “Hemos ayudado en el torneo del año pasado y este año también”, aseguran ambos. Ser recogepelotas tiene sus puntos fuertes y débiles. “Me gusta ver a los niños jugar y también está bien ver a conocidos o familiares competir”, señala Maya. Estos también se muestran satisfechos con los cambios de la competición. “Si son más pequeños, hay menos competitividad y más compañerismo”, asegura García. También alaba la actuación de la fundación. Para quitar la categoría de mayores no lo han hecho directamente sino que han puesto dos categorías y así ningún niño se queda sin la experiencia de jugar el Interescolar”, añade.