Torneo Interescolar: cuando aparcar sigue siendo un asunto controvertido
Tres trabajadores que controlan el acceso de los vehículos a Tajonar cuentan su experiencia


Publicado el 29/12/2024 a las 05:00
Este Interescolar tiene muchas novedades. Se ha incrementado el número de equipos en cada categoría, ya que en vez de dos competiciones como otros años, ahora hay tres. Esto provoca, por lo menos en fase de grupos, mayor afluencia de gente durante los primeros días del torneo. El aparcamiento durante estas jornadas siempre ha resultado un asunto controvertido. En ediciones anteriores se han dado problemas para aparcar en los aledaños a las instalaciones de Tajonar, por lo que para este año se aumentó el espacio para dejar los vehículos y se contrató a personal encargado de gestionar los accesos a las zonas de aparcamiento.
Yerai Macas, de 18 años de edad, es una de las personas que ayudan en labores de aparcamiento. Él se encarga de gestionar el acceso a Tajonar. Para evitar la aglomeración en torno a la puerta central de las instalaciones se han habilitado mayor número de aparcamientos alrededor del polígono. “Actualmente hay unos 500 estacionamientos disponibles para las familias”, informa Javier Mendoza, de 18 años de edad y encargado de controlar los accesos de los coches al Interescolar.
SALTARSE LAS NORMAS
“Hemos tenido muchos problemas. Se nos ha faltado mucho al respeto”, afirman los dos trabajadores. Ellos dos se encargan de gestionar los aparcamientos de la parte delantera de Tajonar. “Hay mucha gente que se salta las normas”, explica Mendoza. “Hace unos días una persona quiso acceder por la puerta principal, y casi nos atropella”, expone Macas. Ante las faltas de respeto, admiten que no pueden hacer nada. “Muchos padres por tema de prisas, de dejar al hijo lo más cerca de Tajonar, te faltan al respeto”, coinciden los dos. Creen conveniente reforzar los accesos al perímetro con más seguridad. “Necesitamos personas que estén capacitados para reaccionar ante este tipo de situaciones”. La mayor parte de los encargados de gestionar los accesos son jóvenes, sin conocimientos en temas de seguridad.
Sin embargo, admiten que con las reformas que se han realizado en esta edición hay mayor fluidez. Lamentan, no obstante, la poca atención que la gente presta a sus indicaciones. “No se respetan los pasos de cebras. Hay veces que cuesta tener paciencia con la gente”, explica Yerai Macas. Pero ellos prefieren quedarse con el lado positivo. “La gente en términos generales es muy amable y entienden el trabajo que estás haciendo”, recalca Mendoza. En ocasiones han tenido que llamar a la grúa municipal. “Les dices que han aparcado mal y te ignoran”, explican los dos jóvenes. “Mucha gente se hace pasar por minusválido para aparcar”, informa Javier Mendoza. La gran parte de estos trabajadores son gente joven. “Excepto uno o dos compañeros, el resto somos gente de 18-19 años”, explica Macas. Sin embargo, su juventud, en ocasiones, les ha jugado malas pasadas. “La gente se aprovecha de que somos más pequeños para tomarnos el pelo”, reflexiona Mendoza. No obstante, a pesar de las malas experiencias que han tenido en estos primeros días de torneo, se muestran agradecidos por la oportunidad. “Si nos escriben para el año que viene, volveremos”, señalan.


Jordan Gómez, de 24 años de edad, se encarga de gestionar el acceso a las instalaciones de Tajonar en la calle del Polígono Industrial Berroa. “Yo no he tenido ningún tipo de contratiempo. Conmigo todos han sido muy amables”, informa Gómez. Destaca la actitud de los camioneros que, días tras día, frecuentan el polígono industrial. “Un camionero me llegó a regalar hasta una manzana”. Sin embargo, el pasado martes tuvo una dura experiencia. “Presencié como un coche atropellaba a un ciclista”. El ciclista circulaba por la rotonda cuando un coche, el cual no se fijó de la presencia del ciclista, también entró en la rotonda y le atropelló. El trabajador de 24 años afirma que no ha tenido problemas con ningún conductor. “ Simplemente muestran que están desconformes con las nuevas medidas”. Además, afirma que el trato recibido por la organización es muy bueno. “Hace poco me han traído un par de botellas de agua”, destaca.