Relación
El aval de Budimir
El goleador rojillo guarda un grato recuerdo del técnico que le dirigió en el Mallorca y al que le regaló en su día camisetas de Croacia y de Osasuna. Vicente Moreno asegura que está encantado de volver a encontrarse con él


Publicado el 29/05/2024 a las 05:00
La opinión de Ante Budimir también pesó en la toma de decisión. Es una voz muy autorizada. Fue favorable para la llegada de Vicente Moreno por el grato recuerdo que guarda de su estancia con él en el Mallorca. Le dirigió temporada y media en la isla. Desde enero la 2018-19 (debut en El Sadar precisamente) y la siguiente 2019-20 completa en Primera División. Después, el técnico fichó por el Espanyol y el delantero vino a Pamplona, primero como cedido.
El goleador rojillo está muy satisfecho por la llegada del valenciano. Y viceversa. Así habla ayer Vicente Moreno sobre él: “Es un fenómeno. Ha marcado una gran cantidad de goles que podían haber sido más si no hubiera tenido esos problemas (costillas rotas). Los objetivos grupales son lo más importantes, pero también lo son los individuales. Lo conozco bien”.
A Budimir le espera ahora la Eurocopa. “Siente mucho el tema de la selección. Cuando termine el último día, estará con la cabeza puesta aquí. Es gran una persona. Al ser los entrenamientos a puerta abierta, lo habréis visto cómo trabaja y cómo se queda haciendo ejercicios. Ha ido mejorando. Eso es trabajo y es estar centrado”.
EL DETALLE DE LAS CAMISETAS
Contactos no han tenido estas semanas. Vicente Moreno recordaba los detalles que ha tenido con él cuando sus caminos se separaron. “Es una alegría encontrarme con Budimir. No he querido incomodarle en este proceso. Lo aprecio mucho como profesional y en lo personal sobre todo. Siempre hemos tenido buena relación. La primera vez que fue a la selección nos mandó una camiseta y nos dio camisetas de Osasuna cuando estábamos en el Espanyol. La usa mi hijo en su colección”.
En el Mallorca, Moreno también dirigió a un exrojillo, Pervis Estupiñán. “Le quitamos a Pervis y le hicimos un flaco favor”, bromeaba Braulio. “Me lo recordó ayer tres veces”, dijo entre risas.