Osasuna
Patxi Puñal: "El entorno complica la existencia a los chicos"
Desde su faceta de director técnico de Tajonar, reflexiona sobre la situación del fútbol base y su complejo ecosistema que convive con el progreso de los métodos de formación


Publicado el 22/05/2024 a las 05:00
Director técnico de Tajonar. ¿Le absorbe mucho?
Sí. Estuve unos años apartado del fútbol. Quería coger espacio. El fútbol sé cómo es. Aquí no hay medias tintas. Si te pones, te pones. No vale aparecer un día y desaparecer tres porque eres quien eres. Estoy encantado en Tajonar con lo que hago, me siento bien, tengo un grupo de gente con unas capacidades brutales y muchas ganas. La forma de trabajar es diferencial. El club lo tiene clarísimo. El patrimonio de Osasuna es la cantera.
¿Qué piensa cuando ve a los canteranos asentados arriba?
Es el mejor espaldarazo. Es la prueba. Últimamente no es que suban, es que se quedan. Los chicos responden a lo que demanda la Primera División porque tienen todo lo que han aprendido antes.
¿Iker Muñoz tiene cosas suyas?
Me ha sorprendido mucho. Lejos de sus condiciones, me llamaba la atención cuando empezó en el primer equipo. Veía entrenamientos, me fijaba en su comportamiento. Es impresionante la tranquilidad, el poso. Parece veterano. Recuerdo la primera vez que le vi, estaba jugando es espacios cortos con Jagoba encima. Iba a los apoyos andando, como había que ir. Lo normal al ser joven es que vayas revolucionado. Cuando llegan los momentos de competición complicados, es importante esa pausa.
¿Este mundo lo imaginaba así?
El fútbol en general ha cambiado. Y el de cantera, más aún. Representantes, expectativas, padres... La gestión con los chicos no es sencilla muchas veces.
¿Hay conflictos?
La forma de jugar ha evolucionado y se enseña mejor, pero el futbolista tiene un entorno que le complica mucho la existencia. No lo digo solo por los padres. Se ha empeorado bastante. Antes en nuestros tiempos te acompañaban y ya está. El futbolista se hacía en Tajonar con métodos rudimentarios y cuatro señores que buenamente enseñaban como podían. Ahora, todo el mundo sabemos de todo, hay más representantes que futbolistas, que vuelven locos a los padres con unas expectativas desmesuradas. A los chicos les llegan muchas cosas lejos de darles esa tranquilidad para disfrutar del día, formarse y dejar para más adelante las etapas superiores Desde que empiezan en el fútbol 11, el aluvión de cosas que van recibiendo de su entorno no les ayuda.
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¿Los medios le damos demasiada importancia a las fugas?
Hay que informar, pero, como digo, nuestra forma de trabajar es diferencial y no hay sitio para todos. Por supuesto que alguno se ir, y más cuando hay equipos con más potencial económico. Hay quien está dispuesto a pagar desde que son alevines. Los padres pueden sacar de su hogar a chicos de 13 años. La mayoría de ellos no llegarán y perderán su infancia y el contacto con su círculo vital. Nosotros damos valor a esa formación integral y que el paso por Tajonar les haga más completos. Si a partir de ahí, alguno decide marchar, pues no hay nada más que hablar.
Sin perder la cabeza.
No podemos entrar a competir en lo económico por un infantil o un cadete. Si llegamos hasta donde llegamos, los otros van a llegar más si les interesa. Ofrecemos formación y estar en su casa. La formación deportiva es una parte más de la persona, a pesar de que somos un centro de alto rendimiento. Un niño necesita e su familia, su círculo vital y su espacio natural.
Hay ejemplos muy positivos: Aimar Oroz, Asier Osambela o Asier Bonel, por citar algunos.
Son canteranos y los han querido otros equipos. Aimar ha llegado y Osambela y Asier Bonel están en camino. Cuando alguien me dice: “A este le quiere el Athletic”. Y les digo: “¿Sabes a quién quiere el Athletic y el Villarreal?” A los buenos. Incluso han aparecido el Madrid y otros equipos. Estos chicos son capaces de valorar lo que aquí se les está dando. Ya llegará el momento, si llega, de ir a otros sitios punteros, desde luego.
¿Son días de ajetreo en la composición de las plantillas?
No son las semanas más agradables. Hay que estructurar las plantillas. La evolución de todos no ha sido buena y hay salidas, Ahora toca ese momento que para los chicos y sus padres no es fácil.
Su hijo juega al fútbol.
Tiene 12 años y está en el Huarte. Le digo que disfrute, que sea feliz. Veo mil partidos cada fin de semana y a él siento que le encanta. Veremos a ver hasta dónde le da el recorrido, pero seguro que va a jugar muchos años porque le gusta. Al nivel que sea, eso es irrelevante. Es mediocentro y a veces central.
¿Por qué no empeñamos en pensar que nuestro hijo será Messi?
Tampoco es malo tener ilusión, pero hay que gestionar las expectativas. Si son desmesuradas con los chicos, eso se transmite. Aunque no le digas nada, percibe lo que realmente llevas dentro.
¿Los padres se lo toman demasiado en serio en el fútbol base?
Es una locura. Pero hay buenos escenarios a otra escala. Es una gozada ver el grupo de mi hijo y cómo compiten. Lógicamente quieres que gane, pero que disfrute y hasta ahí. Vendrá otro año y otro, pero con toda la tranquilidad del mundo y agradecidísimos a los entrenadores que altruistamente están dedicándoles tiempo y al club por el espacio que les dan y por cómo organizan todo. Es lo que debe ser. A veces se pierde esa perspectiva de todo lo que se les aporta a los chicos y se vuelve todo al revés.