

Publicado el 28/03/2024 a las 05:00
Apenas 16 horas después de confirmar su adiós a Osasuna, Jagoba Arrasate dirigió su primera sesión tras haber comunicado públicamente su decisión de poner fin a un ciclo de época. No hubo gestos llamativos en una nueva sesión para preparar el partido del sábado en Almería. Normalidad absoluta, sin estridencias, al más puro estilo Jagoba. La vida sigue.
Porque el de Berriatua ya avisó que lo del martes no fue una despedida y que quedan nueve jornadas. Mientras, en el club seguía reinando una sensación de tristeza. Tiempo de duelo tras el shock para asimilar el nuevo horizonte.
LA DESPEDIDA DEL OSASUNISMO
Lo primero, ver cómo responde el equipo al anuncio del entrenador y tratar de quedar lo más arriba posible en la clasificación. Pero, sin duda, hará falta tiempo para pasar el trago que marca el final de curso. Una despedida dolorosa.
El osasunismo, mientras, inundó las redes sociales con mensajes de agradecimiento y recordando las gestas que ha liderado Arrasate desde el banquillo. Este miércoles fue el centro de las miradas en Tajonar, donde hubo un puñado de aficionados que se acercaron a fotografiarse y pedirle un autógrafo.
Marzo ha sido un mes marcado por la renovación o no del técnico, que en junio será historia tras seis años. Un proceso para deshojar la margarita con distintas fases y con unas últimas horas de máxima intensidad.
REUNIONES Y LLAMADAS
La semana pasada había pesimismo en el club respecto a su continuidad. Ambas partes respetaban ese periodo de reflexión pero las señales no eran positivas. Eso sí, nadie conocía cómo se iba a resolver, apuntan fuentes de la entidad. Sin embargo, el fin de semana se encendió una llama de esperanza. Aunque, a la vista del resultado, en su cabeza pesaba más la salida. Concretamente después del partido de la Euskal Selekzioa. Por el discurso más distendido de Arrasate en un día en el que Osasuna movió ficha con la presencia de Luis Sabalza en San Mamés para arropar al entrenador.
La decisión estaba al caer. El domingo hubo conversaciones entre Braulio Vázquez y Jagoba Arrasate. No había fumata blanca pero tampoco se descartaba, una sensación que siguió presente el lunes en el seno del club, cuando el técnico se reunió con parte de su círculo de confianza, tal y como reveló él mismo.
Las partes se habían emplazado al martes para resolver el misterio, con ese contacto estrecho que mantienen entre el cuerpo técnico y la dirección deportivo. Jagoba había decidido no continuar. “Braulio ha estado insistiendo hasta última hora”, confesaba Arrasate. Efectivamente intentó que diera marcha atrás en esa charla posterior al entrenamiento. La decisión estaba tomada y quedaba darla a conocer cuanto antes. Un momento que quedará grabado.