La resaca rojilla
Un proyecto más ambicioso para Osasuna


Actualizado el 17/05/2022 a las 07:56
Este domingo concluirá la temporada 2021-2022, la que trajo el regreso de los aficionados a los estadios. A no ser que el Athletic lo remedie, las siete primeras plazas serán para los mismos equipos que el ejercicio pasado. No se trata de ninguna coincidencia casual. Son los nuevos tiempos de LaLiga desde que el reparto de los ingresos por los derechos de televisión ha hecho la selección natural. No hay más que echar un ojo a las enormes diferencias de escalas monetarias. Queda claro que ese selecto club (Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid, Sevilla, Betis, Real Sociedad y Villarreal) genera más recursos de por sí que el resto (socios, patrocinadores, competiciones europeas...), pero esa sima se abre más con la variable clasificatoria. Entre los siete mejores, se repartirán un 77% del pastel del bonus que asigna el Real Decreto (se llevan 278 millones) y entre los trece restantes se dividirán el otro 23% (83 millones). Dicho de otra manera, cada puesto en la parte noble son siete millones arriba o abajo mientras que en la liga de los mortales no llega al millón. Eso reforzará todavía más sus presupuestos para la confección de las siguientes plantillas. El grave problema es que la competición se haya adentrado en una espiral de ricos y pobres. Quizá esto explica que el nivel medio-bajo sea inferior al de temporadas anteriores. Ya no hacen falta para salvarse los famosos 42 puntos de épocas pasadas. A Osasuna, por ejemplo, le ha costado dar la cara contra los rivales a los que miraba por encima en la clasificación. Gracias a que ha competido contra los de su Liga, ha realizado una temporada sobresaliente, lo que no quita para valorar de decepcionante este final sin entusiasmo ya con el pescado vendido.
Hoy se hace difícil asomarse a la franja de arriba. El aficionado echa sus cuentas y suma los puntos que están volando ahora, aunque es cierto que nadie se acuerda de los que se consiguieron sin merecerlos. Quedar entre los diez primeros debe considerarse como un éxito en la tercera campaña en Primera. Sin embargo, y a aquí está la novedad, el club no quiere conformarse con pisar suelo templado. Los refuerzos que tiene entre manos la dirección deportiva y el cuerpo técnico van a dar un salto de calidad. Hay ambición en los nuevos retos y hasta Arrasate ha cambiado el discurso. ¿Por qué no intentar cruzar ese puente sobre la sima económica?
EN LA GRADA
Parar el partido antes de un córner
Se están luciendo los árbitros con las pausas de hidratación. Hace unos días en El Sadar se detuvo el juego para beber agua con 16 grados de temporada. Casualmente era cuando el Getafe estaba contra las cuerdas. En San Mamés, Figueroa Vázquez no tuvo reparo en hacerlo con 20 grados y antes de que el Athletic sacara un córner. Los entrenadores siempre huyen de hacer los cambios en estas acciones defensivas para no perder la concentración pero la decisión esta vez correspondió al árbitro. Volvió Osasuna al campo y gol de Berenguer de cabeza. Todo ello no justifica la pésima defensa del equipo, pero hay que poner en su contexto todos los elementos.
Kike Barja y las ganas de intentarlo
La de San Mamés fue una de las peores primeras partes de la temporada, si no la peor. Desconcertó la cantidad de pases perdidos ante la falta de precisión y la falta de intensidad para defender las acciones que planteaba el Athletic. Pese a no haber mucho en juego, se trataba de un partido que siempre destila un aroma especial por la rivalidad y se había desplazado la hinchada osasunista. Mejoró el equipo en la segunda parte, porque peor era imposible hacerlo, y fue Kike Barja uno de los jugadores que más ganas le echó. Da gusto ver el empeño que siempre le pone el de Noáin en una campaña que ha sido complicada para él por los infortunios.
¿Con el Mallorca o con el Cádiz?
A Osasuna le toca jugar el papel de juez del descenso. En las redes sociales, hay sorna para dar cariño al equipo rojillo tanto de las islas como de la Tacita de Plata. El Mallorca de Javier Aguirre visitará El Sadar dispuesto a demostrar lo que se juega. Desde Cádiz se seguirá con especial atención el partido porque su salvación depende no solo de su duelo contra al Alavés sino también de lo que ocurra en Pamplona. Osasuna querrá despedirse con buen sabor de boca de su afición. Pase lo que pase, quien descienda a Segunda no lo hará por lo que haya pasado simplemente aquí. Ha habido 37 jornadas anteriores.
LA PRENSA
“Diferencias de actitud”
“En estos finales de Liga suelen observarse grandes diferencias de actitud entre los equipos. La de ayer entre el de Marcelino y el de Jagoba Arrasate fue mayúscula y se hizo evidente desde el pitido inicial (...). Osasuna, por su parte, no se jugaba nada, lo que ya viene siendo habitual para los rojillos en las últimas jornadas del campeonato desde su ascenso a Primera en 2019. Pocos equipos hay tan afincados en mitad de la tabla como el navarro”, reflejó Jon Agiriano en su crónica.
LA CIFRA
13 Goles a balón parado ha encajado Osasuna en lo que va de temporada (un 26% del total). Es el cuarto peor equipo de la Liga en esta faceta. Alavés (16), Levante (15) y Cádiz (14) son los que salen mal parados. Sin embargo, los porcentajes no son tan altos porque han recibido más en término globales.
EL MVP
Darko, 7,3
El serbio falló en el 1-0 del Athletic y no se le vio cómodo en el doble pivote en compañía de Moncayola. Con todo, la web especializada Who Scored le dio la mayor valoración en el equipo rojillo. Fue el jugador que más entradas realizó del partido, cuatro.
EN LA RED
“Tuvimos nuestro apoyo en todo momento”
Pocas reacciones de los jugadores en las redes sociales hubo tras el partido. Sí lo hizo Roberto Torres, que se acordó de la afición. “Nos volvimos de vacío, pero lo intentamos hasta el final. tuvimos vuestro apoyo en todo momento. ¡Gracias afición!”, escribió.