El Forofillo
Rumbo a Salou
Nueva muestra de que este Osasuna lleva de vacaciones desde hace varias jornadas


Publicado el 15/05/2022 a las 21:50
Nada. Lo miremos por donde lo miremos, lamentable recta final de Osasuna. Sin más. Están pensando en la playa de Salou desde hace muchas jornadas, mínimo cuatro. Un equipo sin alma, sin ambición, sin tensión, sin orgullo, sin ganas. Un equipito. Incapaces en todo momento de meterles mano a un Athletic que apura sus más que escasas opciones europeas, para grandeza del Madrid del Norte. Y que nos pasó por encima, hizo un entrenamiento con público en un San Mamés del que los aficionados rojillos salieron más sonrojados que nunca.
Osasuna es a día de hoy un equipo de exfutbolistas. Tal cuál. Los Oier, Torres, Íñigo Pérez, Aridane y demás no dan la talla. No sirven. No valen. Y el que piense lo contrario es que tiene la venda excesivamente rojilla. Porque podía hacer sido un Red Sunday, un domingo rojillo perfecto, con victoria y ascenso del Promesas, con victoria y liderato del Femenino, con machada del filial femenino. Y los supuestamente buenos, las esperadas estrellas de la Primera División han dado el cante.
Superados y silencio. En ningún momento los de Marcelino, a quien parece que las elecciones le van a hacer la puñeta, han sufrido. Tarde plácida en una penúltima jornada del campeonato en el que Europa, el descenso y cuatro cosas más se jugaban. Con un Madrid pensando en París y en el Liverpool, con el conchabeo de Barça y Getafe, quienes les venía de lujo el biscoto empatador. Con un drama en el descenso, adiós, Alavés, adiós. Con el Cádiz con pie y medio en Segunda, ya que visita Pamplona el Mallorca que, ganando, se salva. ¿Alguien duda de que no va a ganar en El Sadar? Pues eso.
Cuando a este equipo se le quita el orgullo, la garra, la pelea, el alma y la tensión es lo que se ha visto en San Mamés. Un equipito. Y ya pueden rabiar. Lo que más molesta es que la imagen dada en estos últimos partidos se la trae al pairo a La Famiglia, que ya piensa cómo invertir los millones del CVC para reformar casas, mejorar sueldos, comprar trajes, aumentar departamentos propagandísticos y, si acaso, pagar ocho kilos más por otro delantero que marque ocho goles. A kilo el caracol, luego se quejan de los escargots...
Arrasate ya va por Los Monegros, con el coche cargado de toallas, bronceador, colchonetas hinchables, esterillas y toallas. Al igual que el resto de la plantilla. Rubén García ya mira destinos turísticos centroeuropeos, melancólico anda el mocete. Aridane irá a sus queridas Islas Afortunadas. Torres a Arre, Oier a Estella. Darko y Monca ya andan sacando billete con todo incluido, reserva que también querrán Budimir, Chimy y Kike García. La mente de toda la plantilla, con la honrosa excepción de Sergio Herrera que no sabe de vacaciones hasta que acaba la temporada, está ya mirando entradas para Port Aventura y el Aquapark. Lamentable.
Lamentable la imagen del equipo, lamentable comerte la ruta Pamplona-Bilbao para ver ese esperpento de partido. Lamentable la poca tensión, el poco amor propio de los jugadores. ¿Qué han logrado la permanencia, el objetivo? Obvio, ¿y? Esos pequeños detalles, ese dejarse llevar, esa poca tensión es la que les hace quedar mal, la que les vende con una mala publicidad, y ya se sabe que en este deporte se destila el cambio de equipo y las mejoras salariales. Pero no pasa nada. Ya se lanzará otro vídeo-sonda con la enésima renovación bucólica para tener contento al personal, apesebrado y babeante, y correr un tupido velo sobre el triste final de temporada.
Menos mal que quedan las chicas, menos mal que se juegan algo las de Kakun, menos mal que el Femenino puede subir y va a darnos dos emocionantes últimas jornadas. Pese a que son los chicos los que cobran mucho más, los que más gloria se llevan, los que más televisión ocupan, los que más titulares llenan, los que... han demostrado ser un equipo sin alma y sin ambición en estas últimas cuatro jornadas. Como en la quinta que cierra la campaña. ¿Pensamos ya en planificar el año que viene?¡Ah, que ya lleváis semanas haciéndolo...! Ya me parecía...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!