La crónica

El líder funde a Osasuna

Una primera parte eléctrica no fue suficiente para un equipo que se vació

El Chimy Ávila, en la imagen barriendo a Ceballos, fue uno de los mejores activos de Osasuna en la primera mitad
AmpliarAmpliar
El Chimy Ávila, en la imagen barriendo a Ceballos, fue uno de los mejores activos de Osasuna en la primera mitad
El Chimy Ávila, en la imagen barriendo a Ceballos, fue uno de los mejores activos de Osasuna en la primera mitad

CerrarCerrar

Fernando Ciordia

Actualizado el 21/04/2022 a las 01:07

Un Real Madrid que ejecutó su absoluta jerarquía de líder en Pamplona acabó fundiendo a este Osasuna punzante con cierto aroma de las grandes noches que se vació por completo. La realidad le mandó a su sitio. La resistencia que pusieron los rojillos hizo subir el nivel de exigencia de un gran rival que pese a sus ausencias mostró su mayor capacidad de recursos, especialmente cuando el caudal de energía local comenzó a agotarse.

Mientras hubo piernas, hubo esperanza. Osasuna se manejó con esa pasión ardorosa tan propia en la primera mitad, acompañado siempre por su grada, hasta que con el marcador cuesta arriba y sin alegría física ya no pudo hacer frente a oponente feroz en su juego por su talento y hambriento de ganas para sentenciar el título. Se asemejó a un rodillo que no paraba. De músculo y clase. Fue una noche vertiginosa. De ocasiones, goles y hasta penaltis. Sergio Herrera le paró dos a Benzema para mantener ese resquicio de vida en el segundo tiempo, complicado en su desarrollo por la brecha que se iba ampliando cada vez más.

Ambas escuadras abrían las puertas de El Sadar con sus objetivos primordiales cumplidos, pero ninguno cayó al agujero de la relajación. En este estadio se han librado a lo largo de la historia batallas épicas que todo osasunista recordará y en este caso, aun sin esa tensión clasificatoria, el calor del fuego se mantuvo con un ritmo trepidante que coloreó una primera mitad de toboganes.

Dos rechaces, dos goles. Fue injusto que Osasuna se marchara al descanso perdiendo. Sobre todo por la primera media hora que firmó, gracias a estas altas revoluciones en la presión y llegadas al área que aceleraron los corazones de la grada. Arrasate sabía cómo jugarle a Ancelotti. Quería ahogarle su centro del campo, sin Modric, Casemiro y Kross, para salir en estampida en las recuperaciones. Moncayola ocupó el terreno de Torró con una presencia dominante, aunque la sombra del ancla titular fue alargada. Darko picoteó continuamente. El Chimy fue un verdadero gladiador en la derecha con sus centros y carreras.

Fotos del Osasuna - Real Madrid de la jornada 33 de Liga./
Fotos del Osasuna - Real Madrid de la jornada 33 de Liga./BUXENS/URDÍROZ

Osasuna salió a pecho descubierto. Budimir dio el primer aviso con una maniobra que finalizó con un zurdazo desviado. Siguieron los rojillos pisando con filo el área. Un centro potente a baja altura del argentino se envenenó sin que Darko pudiera aprovechar a medio metro de la raya de gol. El balón pasó delante de su nariz. Y mientras El Sadar se reponía del “uy”, veía cómo el Real Madrid disparaba con peligro por primera vez por medio de Rodrygo. Herrera neutralizó el peligro.

Apenas se habían jugado 10 minutos y estaba pasando de todo. No tardó el primer gol en subir al marcador de El Sadar. El Madrid sorprendió con una falta lateral que no mandó directamente al área. Ceballos recibió por dentro y abrió a Benzema, que al primer toque sirvió para Alaba. Herrera sacó el primer remate, pero no el segundo, casi en semifallo del defensa merengue. La fortuna dio una dura bofetada. Golpeó con la espinillera.

El vagón iba a toda velocidad por esta montaña rusa de subidas y bajadas. Dos minutos después, en el 13, Budimir celebraba un gol por quinto partido consecutivo. Moncayola cocinó la jugada con un sensacional pase plano largo hacia el Chimy, que aguantó el pase profundo desde el fondo buscando al croata, siempre con los cinco sentidos para el gol. No era solo cuestión de empujar. Había que buscar el espacio, aguantar y no caer en fuera de juego. En eso, Budimir es un artista. Empate al cuarto de hora. Inmejorable réplica.

Osasuna seguía instalado en esa excitación positiva que apretaba al Madrid, hasta que pasada la media hora, tras un gol anulado a Budimir por fuera de juego, comenzó a dar otros síntomas. Fue cuando el líder comenzó a monopolizar las posesiones más arriba. Circulaba con velocidad. Era cuestión de pasar al orden. Asensio y Alaba probaron de fuera. Cuando parecía que el partido llegaba al descanso, Asensio marcaba el 1-2. De nuevo, tras un balón rebotado por Herrera tras un remate de Ceballos y un gran pase diagonal de Camavinga, uno de los mejores ayer en la parcela ancha.

A los rojillos les costó hacer muchísimo la presión en bloque tras el intermedio. El cansancio hacía mella. Una ocasión de Darko que abortó Courtois con una fenomenal estirada resultó ser un espejismo. El Real Madrid pasó a ser dueño y señor. Física y futbolísticamente. Osasuna defendió muy atrás. Peligrosa dinámica. Estaba delante un rival hambriento pese a sus ausencias. La energía navarra no era la misma. Tampoco la cabeza.

HERRERA SALVA DOS PENALTIS

Dos penaltis tontos pudieron echar por la borda lo que quedaba de partido. El Chimy se lanzó al suelo para rebañar un balón, pero se pasó de vueltas al golpear con la mano de una forma intencionada. Se lo puso fácil a De Burgos Bengoetxea. Siete minutos después, en el 57, Nacho Vidal atropellaba en el área a un Rodrygo que sacaba su verticalidad.

Benzema conocerá más a Sergio Herrera desde este miércoles. El burgalés le paró los dos lanzamientos desde los once metros. Fueron prácticamente calcados. El Sadar celebraba la exhibición de su portero. Sabía que Osasuna estaba en el partido, aunque en el campo estaba muy sometido.

Los rojillos quisieron invertir la dinámica en el último cuarto de hora. Hubo corazón para salir de la cueva y al menos intimidar algo más. Nacho se cruzó ante Budimir en una llegada que al menos daba oxígeno. Era cuestión de morir atacando. Jagoba emparejó al Chimy con Budimir en punta. Luego saltó Barbero por el argentino, muy fundido. Kike Barja y Roberto Torres debían ser los surtidores de centros de ambas bandas.

Benzema quería resarcirse tras sus errores. Se activó con su calidad y claridad. Quiso el 1-3, el que no pudo marcar Nacho en boca de gol. Tampoco cerró el partido Vinicius en un mano a mano en el descuento. Lástima que Osasuna no tradujera esos arrestos de pasión en peligro. El duelo acabó roto. Benzema trazó una maniobra de genio y descompuso a la defensa navarra. Vinicius, que exprimió sus pocos minutos, cedió finalmente a Lucas Vázquez para hacer el 1-3 en la última jugada.

FICHA TÉCNICA
OSASUNA: 
Sergio Herrera, Nacho Vidal, Aridane, David García, Cote (Barja, min. 68); Moncayola; Chimy Ávila (Barbero, min. 85), Javi Martínez (Oier, min. 68), Darko (Roberto Torres, min. 80), Rubén García (Manu Sánchez, min. 46) y Budimir.
REAL MADRID: Courtois, Lucas Vázquez, Militao, Alaba (Carvajal, min. 46), Nacho; Camavinga (Isco, min. 74), Valverde, Ceballos (Kroos, min. 71); Asensio, Benzema y Rodrygo (Vinicius, min. 90).
GOLES: 0-1: min. 11, Alaba. 1-1: min. 13, Budimir. 1-2: min. 45, Asensio. 1-3: min. 96, Lucas Vázquez.
ÁRBITRO: De Burgos Bengoetxea (Vasco). Amonestó a Darko;Camavinga, Militao y Nacho.
INCIDENCIAS: El Sadar ante 21.360 espectadores.

Las claves

Javi Martínez se gana su sitio en el once

Moncayola cubrió la parcela por delante de la zaga del sancionado Torró, acompañado por Darko y Javi Martínez.El Real Madrid presentó un centro del campo novedoso. Modric y Casemiro no viajaron, y Kross comenzó en el banco.

Osasuna le da un ritmo vertiginoso

Se vieron enseguida las armas rojillas. Presión en bloque y estampidas para intentar llegar al área. La pregunta era saber hasta cuándo duraría la gasolina. Hubo respuesta después.

Empate nada más encajar el 0-1

El Madrid se adelantó con un gol de suerte de Alaba, que golpeó en semifallo un rechace a disparo suyo. Antes, Darko no había llegado a empujar a gol un gran centro el Chimy. Osasuna reaccionó bien al 0-1. En dos minutos, empató Budimir con asistencia del argentino,

El mazazo del gol de Marco Asensio

Osasuna no mereció irse al descanso en desventaja en el marcador. Como mínimo, empate. Es verdad que el Madrid ya estaba apretando. El gol de Asensio sentó fatal. Camavinga vio a Ceballos y Herrera evitó el primer disparo. El balear remachó a placer.

Benzema no puede con Sergio Herrera

Dos penaltis claros, dos paradas. Sergio Herrera mantuvo con vida a un Osasuna que se estaba viniendo abajo y que ya no presionaba con tanta alegría. El Chimy Ávila y Nacho Vidal cometieron sendas infracciones en el área. Benzema falló. Dos paradas calcadas. Se tiró hacia su derecha.

Sin poner en aprietos al Madrid

El Madrid atacaba con ritmo, velocidad y precisión. Lo intentó como pudo Osasuna en la recta final. El marcador le daba una pequeña tregua. Su rival se defendió cómodo y lanzó serios zarpazos. Tuvo ocasiones hasta el 1-3 final.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora