Contrato
Iker Benito está blindado
La cláusula del prometedor extremo canterano es de 6 millones de euros y potencialmente está atado hasta 2025


Actualizado el 15/03/2022 a las 07:49
El dorsal 33 de Osasuna volvía a aparecer este domingo. Lo había hecho por primera vez en Balaídos en enero y repetía en El Sadar contra el Sevilla. En el Camp Nou, le llegaba la hora de posar ante las cámaras en el once elegido por Jagoba Arrasate. Momento importante en la incipiente carrera de un talentoso futbolista de 19 años llamado a formar parte del primer equipo de pleno a medio plazo, según las previsiones del club. Está bien atado.
El nombre de Iker Benito sonaba ayer con fuerza en las conversaciones de aficionados postpartido. Osasuna había encajado la goleada más abultada de la temporada y además con mala imagen, lo que generó el lógico descontento en el osasunismo. Sin embargo, flotaba la ilusión de haber visto en acción a un chico que intentó ponerle la noche difícil a Jordi Alba y que promete. Dentro de un contexto tan complicado, Benito intentó tres regates (uno con éxito) y dio 12 pases (9 con éxito). Pero sobre todo, le quedará la experiencia de esos 67 minutos en un escenario de semejante magnitud para seguir creciendo.
RENOVÓ TRES TEMPORADAS MÁS DOS EN 2020
Nacido en Miranda de Ebro en 2002, reside en Pamplona desde su infancia y se incorporó a la escuela de Tajonar en 2018. Había vestido antes las camisetas del Valle de Egüés y del Pamplona, club convenido con el Athletic.


Iker Benito tiene contrato con Osasuna firmado hasta 2023. El club se movió con anticipación y le renovó en verano de 2020, con una cláusula de rescisión de 6 millones estando en el Promesas y que será de 10 cuando tenga salario del primer equipo. Esa vinculación no queda ahí porque potencialmente alcanza el año 2025. El club se guarda la opción unilateral de ampliar su vinculación esos dos ejercicios más cuando vaya a pasar al primer equipo.
SEGURIDAD CONTRACTUAL CON LOS DEL PROMESAS
Esa garantía de saber que no habrá fugas en el filial la tiene Osasuna con todos los integrantes del Promesas, para poder activarla cuando les vea con opciones de dar el salto. Los contratos son individuales con sus particularidades, pero nunca se sabe cuándo puede explotar un jugador.
En el club, hay grandes esperanzas depositadas en Benito. Es un jugador muy del gusto de Arrasate, que lo reclutó a comienzos de año para estar en su dinámica. Es de sobra conocido que el técnico no regala minutos a ningún canterano. Kike Barja, Jon Moncayola o Javi Martínez han sido prueba de ello. Nunca ha hecho un brindis al sol. Si debutan es porque están preparados.


Habrá que ver si el técnico sigue contando con él, toda vez que el Promesas se jugará el ascenso a Primera RFEF, categoría más exigente en la que encajaría el año que viene para seguir su progresión. Al extremo se le ve con potencial para romper por banda a las defensas rivales. Suma 40 partidos en dos años con el Promesas, con cinco goles en el presente.
Sus condiciones explosivas le permiten atacar el espacio a campo abierto. “Tiene algo diferencial sobre los demás”, recordaba su entrenador en el Promesas, Santi Castillejo. “Su físico es privilegiado. Es muy rápido, capaz de salirte por la derecha y por la izquierda. Muchas veces no sabes si es derecho o zurdo. Es un perfil de los que no hay. Tiene unas cualidades innatas. Pero le queda formación. Es lo que les falta a los jóvenes y más en esa posición: saber elegir. Cuándo ser más rápido o más lento. Cuándo decidir tirar, centrar... Son cosas que se aprenden con el tiempo”.
Para el club, Aimar Oroz es otro de los futbolistas señalados del último escalón de la cantera para pasar al primer equipo dado su talento. Sin olvidar que Jorge Herrando es un central de futuro cedido ahora en el Logroñés de Primera RFEF y que Pablo Ibáñez tendrá la temporada que viene ficha del primer equipo y hará la pretemporada para intentar convencer a Arrasate y contar con un dorsal profesional.