Osasuna

Míster Flaño

El excapitán de Osasuna vive un buen estreno en los banquillos

Miguel Flaño repasa unas notas en un entrenamiento reciente en Tajonar como técnico del juvenil de División de Honor.
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Miguel Flaño repasa unas notas en un entrenamiento reciente en Tajonar como técnico del juvenil de División de Honor.
Miguel Flaño repasa unas notas en un entrenamiento reciente en Tajonar como técnico del juvenil de División de Honor.

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Fernando Ciordia

Actualizado el 16/11/2021 a las 08:37

A los mandos del Juvenil de División de Honor, se encuentra esta temporada Miguel Flaño. Es la primera experiencia como técnico para el de Noáin, que colgó las botas en 2019 cumplida una brillante carrera en Osasuna con 338 partidos. Los dos primeros años fuera de la actividad los ha pasado integrado en la secretaría técnica. No le marchan mal las cosas. Esta jornada, el juvenil se ha colocado líder de su grupo un punto por encima del Eibar, Athletic y Alavés. Ocho victorias en once jornadas.

¿Qué tal está siendo su debut?

Requiere mucha dedicación, muchos quebraderos de cabeza. Como en todas las etapas que comienzas en la vida, siempre está ese punto de sentirte exigido. Es un proceso. La mejora lleva aparejada momentos más de nerviosismo, de sentirte más torpe. Pero estoy muy contento. Desde el primer momento me he sentido arropado. He ido congeniando con los diferentes jugadores, cuerpo técnico y el departamento de Tajonar. Era la etapa que quería emprender. Me he preparado para ello. Además, están saliendo bien las cosas. Eso siempre refuerza.

Desde que se retiró, no ha parado.

Apenas he tenido tiempo para pensar demasiado. Se ha dado todo muy seguido. No sé si ha sido bueno o malo. Lo bueno es seguir ligado al fútbol y aprender otras funciones. Pero tiene un punto de exigencia del que hablaba antes. Los años en la secretaría técnica me aportaron bastante. Trabajé muy a gusto. Es una rama más allá del jugador, pero del mundo profesional porque estábamos enfocados al primer equipo y a filial. He visto desde otro punto de vista el fútbol y me ha hecho más completo. A su vez, iba preparando los cursos de entrenador. Quería probar y verme. Me ha llegado la oportunidad. Son roles diferentes. Tengo ganas de situarme y aprender. Hay una frase que la tengo muy clara. Saber es hacer. Por mucho que uno tenga conocimientos y que la parezca que sabe de una cosa, solo sabes cuando haces.

¿Qué tipo de entrenador es?

No me gustan las etiquetas. Etiquetamos a la gente y a los entrenadores en muchos casos, y luego no se ajusta a lo que es. Es verdad que intento ser completo. Un entrenador debe intentar reunir muchas cualidades. Es una gestión de grupo. Ante todo, debes ser buena persona. Si no, te acaban pillando por algún lado. Aunque todos tenemos nuestras rarezas y nuestros errores, lo mejor es ir de frente y hacer las cosas con lealtad.

Experiencia tiene como jugador. Todo lo que he ido aprendiendo intento volcarlo en los jugadores. Debo saber claramente que soy un acompañante, no soy ni mucho menos protagonista nada. Acompaño a jugador a que puedan dar su mejor versión y crecer.

¿Se da el choque de objetivos siendo un equipo de la base que debe competir y a la vez formar?

Tengo claro el sitio donde estoy. A Osasuna lo conozco bien. Estoy en un equipo donde la formación es muy importante. Están un paso de poder llegar al filial o incluso a medio plazo al primer equipo. A eso se une ese punto de rendimiento. Es una categoría exigente contra equipos potentes. Cada día tienes que dar un buen nivel. Es mezclar esas dos cosas. Formación y rendimiento. Es importante para que uno se vaya formando, que sepa competir mejor. Y para la competición, es importante tener ese punto formativo que te haga crecer.

Se complementan.

Claro. Es un aspecto psicológico, pero los jugadores tienen que entender esa manera de ver el día a día, la exigencia de la competición. Y tener siempre ilusión y naturalidad en este mundo donde a veces nos volvemos un poco locos todos. Saber tener la cabeza fría, ser equilibrado emocionalmente. Por mi experiencia he visto que muchas veces no es tanto el talento lo que te lleva a un lado o a otro sino la constancia y el trabajo del día a día.

¿Se ve reflejado en ellos cuando tenía esa edad juvenil?

Sí me veo. Cada uno es diferente. Las experiencias que ha vivido uno no tienen que ser las que tienen que sentir todos. Hay que entender a cada persona. Pero sí, cosas que he podido sentir se las transmito. Si es una pequeña reflexión para ellos, bienvenida sea.

Les habla un jugador que ha disputado 338 partidos con Osasuna.

La madurez que puedes tener con 37 años tras una carrera deportiva es muchísimo mayor que la de un jugador de 18 años. Pero es que yo valoro mi proceso y he hecho situaciones con 20 años que no eran las mejores. En ese momento, te podía parecer que lo hacías bien. Una persona tiene que llevar su proceso. Con 18, 19 y 20 años el proceso es el que es y la madurez es la que es. Es mejor que crezcan.

Es el debate siempre presente con la cantera de Osasuna.

Se dice que el jugador es maduro... Es verdad que en muchos casos lo son, pero para su edad. Hay que dejar discurrir a ese recorrido. Me he encontrado un grupo muy generoso y es muy fácil para trabajar.

¿Su ilusión es labrarse una carrera como entrenador?

Estoy comenzando y tampoco me he hecho planes de futuro ni situaciones a medio plazo siquiera. Es una etapa que quería probar y vivir. El comienzo está siendo bueno. Quiero disfrutar al máximo de este equipo, estando al lado suya, ser un acompañante en este viaje tan apasionante. Ya veremos cada uno qué nos depara las cosas. No sabemos dónde vamos a estar mañana como para pensar más a medio plazo. Dicho esto, tengo la intención de aprender, mejorar, seguir ahí y poder hacer algo bonito.

En la plantilla de Miguel Flaño, hay jugadores “con ADN Osasuna” que quién sabe si llegarán al primer equipo en un futuro. Es un grupo “joven” y que se está curtiendo en una categoría que en poco se parece a las anteriores en su formación. Los rivales tienen mucha más entidad. Los campos son mejores. Todo eso genera estímulos positivos dentro de ese contexto de exigencia.

¿El club le marca las directrices?

Hay un proceso. Una metodología trabajada desde dentro del club, donde está haciendo un trabajo muy bueno. Es el tema de controlar entrenamientos, de la formación que se encarga mucho de esa gestión de los estudios o de más temas como las furgonetas para los jugadores. Hay un trabajo importante detrás de lo que vemos. Estos años en Tajonar se ha ido dando forma y estructura a muchas situaciones que no estaban. Hay una ayuda importante por esos servicios, pero en mi caso tengo un margen importante porque es una categoría prerendimiento.

¿Qué nos vamos a encontrar si vamos a ver a su equipo?

Tienes ese margen para desarrollar tu modelo de juego o tu forma de jugar. Lo tengo fácil. Congenio mucho con la forma de jugar que queremos que tenga un equipo de Osasuna. Me refiero a valores y ese estilo de juego más vertical o más profundo, de presión, de apretar. Lo tengo bastante claro. No me marcan una manera de jugar o un sistema, aunque uno tiene que entender que está en una etapa en la que también forma, por tanto no solo puedes ir al resultado, sino también a formar a los jugadores y al equipo.

¿Se está viendo a este Juvenil de División de Honor reconocible que imaginaba en verano?

Ha habido una progresión bastante importante. En pretemporada, había situaciones en las que no estábamos como queríamos estar. Todos éramos conscientes de que teníamos que ir a más. El equipo ha ido entendiendo bien lo que queremos, lo qué tenemos que hacer individual y colectivamente para crecer. Hemos insistido mucho desde el primer momento en ser reconocibles. Ser ese equipo con pitera, con intensidad, que vaya hacia adelante, que busque jugar en campo contrario, unas señas de identidad que hemos ido adquiriendo. El equipo ha ido a más desde el primer día. Estamos encontrando una buena idea.

Líderes después de once jornadas. ¿Anecdótico o realidad?

A uno le gusta sentirse reforzado por los resultados porque eso ayuda en el trabajo y en creer en lo que se está haciendo. Pero tenemos que estar al margen de lo que es estrictamente la clasificación. Creo que debemos ir a más sin ninguna duda porque tenemos mucho margen de mejora. Hay que disfrutar del camino como lo estamos haciendo, con naturalidad. Es fundamental que sepamos ilusionarnos cada día y competir. Sin perder de vista lo que somos. Les he repetido que no somos más que nadie, pero menos tampoco. Podemos estar compitiendo con todos los demás.

¿Qué tal ve al primer equipo?

Los sigo muchísimo. Tengo trato con Jagoba y con varios jugadores. Oier, Roberto, Unai, David... Todos los que coincidieron conmigo e incluso los compañeros que han llegado estos últimos años. Les veo muy bien. Es un equipo sólido. Tiene muy claro a lo que juega. Me da seguridad y confianza lo que está haciendo. El año ha empezado muy bien y se están sumando puntos.

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