Ambiente

La afición ‘vuelve’ en Ribaforada

Osasuna jugó con público en Navarra tras el inicio de la pandemia. 800 personas hicieron frente al intenso calor y las medidas anti covid para disfrutar de los rojillos en el primer amistoso. Hubo cánticos de apoyo y cientos de fotografías nada más acabar el encuentro

Aspecto de la grada principal del campo San Bartolomé de Ribaforada donde se ubicó parte de los 800 espectadores
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Aspecto de la grada principal del campo San Bartolomé de Ribaforada donde se ubicó parte de los 800 espectadores
Aspecto de la grada principal del campo San Bartolomé de Ribaforada donde se ubicó parte de los 800 espectadores

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Gorka Fiuza

Publicado el 22/07/2021 a las 06:00

No fue un amistoso cualquiera. Ayer hubo público en Navarra para ver a Osasuna, algo que no ocurría desde el estallido de la pandemia. 800 personas asistieron al campo San Bartolomé de Ribaforada. La cita quedó condicionada por las medidas contra el coronavirus y el calor asfixiante. Una sensación que intensificó la mascarilla, obligatoria en todo momento. Las gorras, gafas de sol, paraguas, abanicos improvisados y la vestimenta veraniega decoró la estampa del amistoso. Y agua. Mucha agua.

Los aficionados llegaron desde una hora antes, petición que hizo el club para evitar aglomeraciones. Hubo tres puntos de acceso y jugadores que hicieron de voluntarios para facilitar las cosas. Fue una fiesta a medias para celebrar los 100 años que celebra el Ribaforada, fundado curiosamente por Eduardo Azipún, el primer presidente de Osasuna.

Los 800 espectadores pudieron hacer una parada previa en el bar de fuera, pero no dentro. Se prohibió fumar y comer en la instalación, aunque se permitió el agua para mitigar los cerca de 40 grados que marcaban los termómetros. Casi un tercio del aforo tuvo la oportunidad de entrar, tanto a la grada principal como alrededor del terreno de juego. La entidad local venía semanas trabajando para la puesta a punto. Entre la ilusión por ver a los rojillos y la responsabilidad de aislarse del covid, Ribaforada sirvió como punto de partida para Osasuna, ya arropado por la afición rojilla.

CÁNTICOS Y FOTOS

En sintonía con el equipo, la grada se conectó con fuerza en la segunda parte. Los goles de Nacho Vidal y el Chimy se celebraron con ganas. Y hubo cánticos hacia Jagoba Arrasate. Una fiesta pese a las medidas restrictivas.

Una vez acabado el partido llegó la locura absoluta por conseguir una foto con los jugadores. El Chimy tardó en retirarse. Se acercó a uno de los fondos y no paró de posar con los rojillos que se lo pedían. No había prisa y los jugadores atendieron las peticiones de los aficionados, lógicamente con ciertas reservas por el coronavirus.

Ese era otro de los objetivos del amistoso. El ambiente osasunista reinó en Ribaforada.

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