Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Osasuna

El secreto oculto de El Sadar

Osasuna aprovecha el verano para cambiar el sistema de drenaje y riego, que databa de 1967

Los trabajos de los operarios se centran ahora en echar la grava para tapar las tuberías. Se espera que el proyecto de renovación del sistema de drenaje y riego finalice en la primera semana de agosto
Los trabajos de los operarios se centran ahora en echar la grava para tapar las tuberías. Se espera que el proyecto de renovación del sistema de drenaje y riego finalice en la primera semana de agostojosé antonio goñi
Actualizado el 11/07/2021 a las 21:58
El pasado 22 de mayo Osasuna cerró la temporada en El Sadar frente a la Real Sociedad. Los jugadores no volverán a pisar el terreno de juego hasta el próximo 14 de agosto para recibir al Espanyol. Entre esos 84 días que separan ambas fechas, la superficie del feudo rojillo vivirá una transformación sin precedentes para adecuar el sistema de drenaje y riego a los nuevos tiempos. Nunca antes se habían realizado unos trabajos de tal magnitud, desde que el templo navarro se inaugurara en 1967. La entidad había programado esta mejora para el verano pasado, pero el curso finalizó el 19 de julio y no daba tiempo a efectuarla. Aunque el aspecto actual de El Sadar asusta, desde el club aseguran que las labores no deberían finalizar más allá de la primera semana de agosto. Tiempo suficiente para que el nuevo césped se asiente antes del inicio de la actividad deportiva.
El primer paso, en la última semana de mayo y las primeras de junio, fue la retirada del césped antiguo. Una superficie que había sido colocada la temporada anterior para acabar con algunas deficiencias, sobre todo en la zona de Preferencia. De hecho, LaLiga llegó a comunicar a Osasuna de que la hierba se levantaba con facilidad. Se le instó al club a que tomara medidas antes de ser sancionado. Por este motivo, de forma puntual se ha ido regenerando esa banda, así como las dos áreas. Unas mejoras que no dejaban de ser un parche. La entidad navarra era consciente de ese problema en la zona de los banquillos, que surgió en 1990 con las obras del cambio de cubierta. A eso se le une la poca luz solar y el déficit importante de drenaje en la citada banda.
La retirada del césped se realizó con especial cuidado, al no poder entrar al campo ningún camión de grandes dimensiones, ni tampoco excavadoras. Se cavó medio metro sobre la superficie visible y comenzaron las labores parar abrir las zanjas. Primero se rodeó el rectángulo de juego y se trazaron boquetes paralelos desde Graderío Sur hasta Norte. En total 25 huecos separados por unos metros para instalar las tuberías siendo las más gruesas las del centro del campo. Esos trabajos ya han finalizado y ahora los operarios de la empresa alavesa se centran en las diferentes capas hasta colocar el tepe final.
El estrato más hondo es el de grava, que tiene entre 15 y 20 centímetros de espesor. Cuando la capa de arena está empapada el agua cae a la grava, de donde pasa a las tuberías de desagüe. Un escalón por encima se sitúa la llamada capa de enraizamiento. No supera los 30 centímetros de espesor y está formada por granos de arena de sílice. Es porosa y tiene capacidad para filtrar entre 150 y 300 litros por hora. Por último se colocarán los tepes del césped. La normativa de LaLiga obliga a que puedan drenar 50 litros por metro cuadrado y hora. Se empezará a colocar en unas semanas. El club estima que los trabajos finalizarán en la primera semana de agosto.
Para complementar la transformación oculta de la superficie de El Sadar, la entidad navarra ya realizó una importante inversión en unas lámparas de la marca SGL de alta gama para cuidar la hierba en su proceso de fotosíntesis. Son lámparas de calor que benefician la conservación del terreno. Fueron determinantes para que se pudiera disputar el Osasuna-Real Madrid de la pasada temporada en mitad del temporal Filomena.
PREOCUPACIÓN DE LALIGA
En su afán por mejorar el fútbol profesional en España, LaLiga ha instado a los clubes a cuidar el mantenimiento de los terrenos de juego. El coordinador de calidad de LaLiga en este área es Pedro Fernández-Bolaños: “Los céspedes de los estadios no son el más caro de los jardines, sino el más barato de los jugadores. Al cabo de una temporada, un buen césped reduce las lesiones, lo que equivale, a la postre, a contar con un futbolista más”, expresó en una entrevista reciente en El País.
Para Fernández-Bolaños la reformas de los terrenos de juego han permitido cumplir, al menos, tres objetivos. El primero, el de la seguridad para los jugadores, ya que se han reducido las lesiones sin contacto. Pero también se ha mejorado la jugabilidad -el balón corre y bota igual en cualquier estadio- y, también, la estética.
UNA EMPRESA CON EXPERIENCIA
La empresa que se hace cargo de la transformación de El Sadar es Laziturri S.L. Tiene sede en la localidad alavesa de Lagrán y en Vitoria. La compañía está “especializada en la colocación de césped en los campos de fútbol”. De hecho, desde hace varios años equipos como la Real Sociedad o Eibar confían en ella para el cuidado del tepe tanto en sus estadios, Anoeta e Ipurua, como en sus instalaciones deportivas, Zubieta y Atxabalpe. En 2018 el Athletic de Bilbao también firmó un acuerdo con Laziturri S.L para hacerse cargo de San Mamés y Lezama. La firma alavesa también es responsable, por ejemplo, del césped del hipódromo de San Sebastián.
Sin futbolistas, otro tipo de personas son ahora los protagonistas en El Sadar.
volver arriba

Activar Notificaciones