Racing Féminas 1-5 Osasuna

Osasuna Femenino roza el cielo

La goleada ante el Racing (1-5) no fue suficiente al ganar el Alavés

Galería de imágenes del partido que el equipo navarro ha disputado en Santa Cruz de Bezana con el objetivo de conseguir el ascenso a la Primera Iberdrola.
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Galería de imágenes del partido que el equipo navarro ha disputado en Santa Cruz de Bezana con el objetivo de conseguir el ascenso a la Primera Iberdrola.José Antonio Goñi
Galería de imágenes del partido que el equipo navarro ha disputado en Santa Cruz de Bezana con el objetivo de conseguir el ascenso a la Primera Iberdrola.

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María Vallejo / Borja Bernarte

Actualizado el 31/05/2021 a las 08:18

Duele ver a mujeres guerreras llorar de tristeza. Se te revuelve el alma. Llevaban tanto tiempo persiguiendo el sueño de ser profesionales del fútbol que cuando vieron que se les escapaba entre los dedos se echaron al suelo, se abrazaron entre ellas, con sus parejas, con sus familias, como si el pegamento del dolor no pudiera separarlas. Ojos llorosos en mujeres guerreras.

Porque estuvo cerca, a un paso. A un punto. A un tropiezo del rival que no se produjo. A un suspiro. Estaban preparadas para celebrar. Para volverse locas. Para teñirse el pelo. Para tatuarse la fecha del ascenso. Estaban preparadas para ganarse la vida como jugadoras del deporte que aman. Pero se les fue. El paso, el punto, el suspiro. Seguirán esperando. El año que viene. Y el otro si hace falta. Volverán a levantarse. Pero ayer tocaba estar triste.

También estaban preparadas para que el ascenso no llegara. Sabían que era una opción. Muy real. Pero el corazón no entiende de probabilidades. El corazón rojillo de estas futbolistas latía acelerado en busca del reconocimiento que merecen, de disfrutar en campos mejores, de enfrentarse a equipos que admiran, de que, por una vez, el ascenso no fuera un casi. Latía fuerte para no tener que compaginar trabajos, estudios, entrenamientos, campus y vida personal, siempre aprisa, con su pasión. Por eso, cuando terminó todo, cuando su victoria espléndida no sirvió para ascender, escucharon a su grada, a su gente, animarlas. Necesitaban su apoyo. El que nunca les ha faltado.


SARA CARRILLO, ARROLLADORA

En el Campo Municipal de Bezana, en Cantabria, las rojillas habían saltado al campo con las pilas cargadas por esa energía que llegaba de sus seres queridos desplazados. Faltaba uno. Dani. Y su ausencia estuvo más presente que nunca. El hermano de Patri Zugasti perdió la vida la pasada semana y dejó a la delantera sin su alma gemela. Su equipo lo dio todo para subir, pero también para dedicárselo a Patri y a Dani.

Y, desde el principio, se pusieron manos a la obra. No bastaba con llevar el 10 de la camiseta de la delantera y el nombre de su hermano, había que ganar. Había que arrasar. Sara Carrillo protagonizó una primera parte antológica y, con un gol olímpico en el minuto 9, una gran asistencia a María González Ibra, un tanto que remataba la jugada de Iara Lacosta y otro más de pillería dentro del área entre la portera y la zaga local, lideró la caza de la Primera Iberdrola. Las dedicatorias a la 10 de Osasuna se sucedieron, con abrazos en el banquillo, donde esperaba Patri.

Por desgracia, por el camino, y a la par que el segundo tanto rojillo, llegaba el 0-1 en la Ciudad Deportiva Wanda de Madrid. Miriam marcaba el primer gol del Alavés de penalti. La cuesta se empinaba más.


PATRI ZUGASTI SALE Y MARCA

No salió de inicio, después de dos semanas terribles. Kakun contó con ella en el minuto 58. Patri Zugasti saltó al campo y en 10 minutos frenó la rebeldía del Racing, que había recortado distancias poco antes y se estaba acercando demasiado a Maitane Zalba.

Tras anotar el 1-5, se tiró al suelo y corrió al banquillo para mostrar al cielo la camiseta con la foto de su hermano. La inmensa emoción quedó congelada en el ambiente en segundos. 0-2 en Madrid. Quedaba más de media hora, pero más no podían hacer.

Kakun siguió moviendo el banquillo. Saltaron al campo Maitane Vilariño y María Blanco. También la gran capitana Mai Garde. Los minutos corrieron rápido. No hubo más noticias del otro encuentro. Osasuna no lograba el ascenso.

Los ojos verdes de Mai Garde se llenaron de lágrimas. Y los de Kakun. Y los de María, Miriam, Leyre... Josune se quedó sentada, en silencio. Entristecía verlas. Mujeres guerreras que han peleado hasta el final, pero se han quedado a un paso del cielo.

 

Alineación de Osasuna femenino, con la camiseta en recuerdo de Dani Zugasti.

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José Antonio Goñi

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