Miriam Rivas: "Cuando supe que tenía roto el cruzado, me dio un vuelco al corazón"
La jugadora rojilla no se explica lo ocurrido, ya que la sección femenina remodeló la preparación física para evitar estas lesiones


Actualizado el 28/10/2020 a las 06:00
Tenía marcada la fecha de ayer en el calendario, ya que empezaba a trabajar como maestra de Primaria en el Colegio Los Sauces-Sahats de Barañáin. Lo que no esperaba Miriam Rivas Pinto (Pamplona, 28-2-90) es que lo iba a hacer cojeando, debido a la rotura del ligamento cruzado anterior que sufrió el sábado pasado en Tajonar, tras una acción desgraciada que no acierta a explicar. La jugadora navarra se suma a la lista de rojillas que padecen esta grave lesión, pero tras el disgusto inicial, ya se encuentra fuerte y con la mentalidad de recuperarse “cuanto antes”.
Le ha tocado la fatídica rotura de cruzado, Miriam.
Cuando les pasó a otras compañeras, se me ponía mal cuerpo y temblaba. Todavía no termino de asimilarlo, pero estoy más positiva de lo que habría pensado en una situación así. La gente que me quiere, que me sigue día a día, lo está sufriendo conmigo. Mis padres se llevaron un disgusto enorme y fui yo la que les tuve que animar a ellos. Estoy positiva, porque creo que hay cosas más importantes en la vida. Son unos meses, soy constante y voy a tener paciencia para volver. Tengo esa mentalidad. Alguna compañera se sorprendía de qué me lo tomara así. ¿Y qué hago? Me ha tocado y lo intento llevar con normalidad. Sé que tendré días durillos, pero me veo positiva.
Está recibiendo mucho apoyo a través de sus redes sociales.
Cuando me dieron el lunes el resultado de la resonancia, estuve en Tajonar con mis compañeras. Osasuna dio entonces a conocer la noticia y me puse a contestar los mensajes que empezaron a llegar. Dediqué un buen rato a contestar mensajes porque había puesto una foto en Instagram y quería agradecer a todos las muestras de cariño, porque es algo que te levanta el ánimo.
Cuando se lesionó, gritó de dolor, pero luego aguantó los ejercicios que le hacía la fisio, Amaia Unzu, y salió por su propio pie. ¿Qué recuerda de esos minutos?
Fue una jugada muy rara, porque era una disputa de balón con la chica del Barça. He visto la secuencia de fotos, ella mete el cuerpo y la pierna y me puede desestabilizar la pierna izquierda, que tenía en el suelo, supongo que ahí me rompí. Intenté avanzar a por el balón y al levantar la pierna y tenerla en el aire es cuando lo noté. Sentí una cosa muy rara en la rodilla, se me iba para un lado. Pero no sabía qué me había pasado.
Se le escuchaba hablar con Amaia que le preguntaba y responderle “no lo sé, no lo sé”.
Es que no sabía qué me había hecho. Son milésimas de segundo, puede hacer crack y ya en el aire notar que me había hecho algo. Estaba agobiada, porque no sabía si se me había roto o se me había salido la rodilla y se me había vuelto a meter.
Las no convocadas estaban en la banda fueron enseguida a ver qué le pasaba desde la banda. Entre ellas, Marián Pueyo, que también sufrió esta lesión pero le dolió mucho más en el momento.
Sí, conozco muchos casos y ha habido de todo. Unas salen andando, Marián tuvo mucho dolor y no podía aguantarlo. Yo salí andando, después se me hinchó la rodilla... Cada rodilla es un mundo.
¿Qué fue lo primero que dijo cuando le dieron el resultado de la resonancia?
Le dije al médico: dime que es broma. No me lo podía creer. El domingo me levanté un poquito mejor y el lunes mucho mejor, cojeaba pero tenía la rodilla menos inflamada. Cuando me dijeron que tenía roto el cruzado me tumbé en la cama, me dio un vuelco al corazón. Es lo que no quieres oír, pero traté de calmarme. No me lo quería creer. Pero una vez que sabes que es real, queda hacerme fuerte mentalmente y cambiar el chip, recuperarme bien.
¿Se explican por qué hay tantas futbolistas con esta lesión?
No sabemos cuál puede ser el motivo, porque ahora se trabaja mucho mejor el cuerpo para prevenir lesiones, se estudia mucho más. Cada día hay más gente en el equipo que se dedica a ello. No lo entiendo. Los campos, las botas, los tacos, no sé qué puede ser... Porque te lo puedes hacer tú sola. Antes no se trabajaba específicamente como ahora. Es algo inexplicable.
UNA LESIÓN RECURRENTE EN LAS MUJERES QUE ASOLA LA SECCIÓN FEMENINA DEL CLUB
La lesión más aciaga y repetida en el fútbol femenino, y en Osasuna en particular, es sin duda la rotura del ligamento cruzado, una lacra que no se soluciona a pesar del gran cambio que se ha dado a la preparación física y técnica en el departamento dedicado al femenino en el club. Miriam es la segunda rojilla que sufre esta lesión en el primer equipo en apenas unas semanas, ya que Marián Pueyo sufrió el 5 de septiembre la rotura del cruzado izquierdo, igual que su compañera.
La pasada temporada, fue Kader Hancar la que en marzo, en el partido de su debut, cayó lesionada de gravedad. Se le dio la baja en verano y el 10 de septiembre se supo que había sido operada en Turquía para reconstruirle el cruzado y el menisco dañado.
En la actual plantilla, son varias las jugadoras que se han roto el cruzado, además de otras de los equipos filiales. En el femenino, están operadas la fisio Amaia Unzu, además de Marina Martín, Vanessa Rodríguez, Ane Ansa y Nerea Salinas.
Por otro lado, en el primer equipo lo han sufrido el Chimy Ávila y Brandon Thomas.