Barcelona 1-2 Osasuna

Un final de diez de Osasuna con victoria en el Camp Nou

Imágenes del choque entre rojillos y culés correspondiente a la Jornada 37 de LaLiga Santander disputado en el Camp Nou.
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Imágenes del choque entre rojillos y culés correspondiente a la Jornada 37 de LaLiga Santander disputado en el Camp Nou.AGENCIAS
Imágenes del choque entre rojillos y culés correspondiente a la Jornada 37 de LaLiga Santander disputado en el Camp Nou.

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Gorka Fiuza

Actualizado el 17/07/2020 a las 07:29

El triunfo de Osasuna en el Camp Nou es de los que quedan en el recuerdo. El broche de oro que merecía el equipo de Jagoba Arrasate llegó en forma de victoria en un terreno en el que nadie salía sumaba tres puntos desde el 11 de noviembre de 2018. 42 partidos después, un equipo pescó en el difícil feudo culé, el mejor de la Liga. Lo consiguió Osasuna, y de forma merecida. Con solvencia atrás y efectivo en ataque. Pese a no jugarse nada demostró una ambición que le acompaña desde hace dos años.

Jose Arnaiz y Roberto Torres, en el último suspiro, destrozaron al todopoderoso Barcelona. Ya sin opciones al título, los rojillos celebraron una gran gesta por el escenario y el contexto. Osasuna acabó llevándose el partido pese a estar media terminar con diez jugadores. La cifra de 51 puntos alcanzada es histórica, al igual que una victoria que comenzó a fraguarse desde el inicio con un derroche descomunal.

La puesta en escena fue de manual. Ordenado en defensa y con colmillo en ataque. El sistema de tres centrales y dos carrileros permitió mantenerse agazapado en un bloque bajo ante un Barça tocando sin profundidad y salir al contragolpe con peligro. El plan que había imaginado Arrasate salió a la perfección en la práctica.

No se alteró un ápice el muro defensivo pese al fútbol combinativa blaugrana. Osasuna se agrupó en pocos metros, cerró las líneas de pase y desactivó a todo un Barcelona. La presión alta en determinados saques de Ter Stegen también mostró la valentía rojilla. La lectura del partido fue sobresaliente. No solo a nivel defensivo, con balón también consiguió intimidar al rival.

Jose Arnaiz probó al meta nada más empezar con un golpeo seco. Fue el primer aviso del atacante, ex del Barça. Osasuna incidió por la banda izquierda con un Pervis Estupiñán desbocado como es habitual. Lejos de arrugarse en un gran escenario, mostró un nivel superlativo con sus internadas.


CERTEROS AL CONTRAGOLPE

Así llegó el primero gol, fruto de la insistencia, con una gran jugada colectiva. Adrián sirvió a la carrera del ecuatoriano. El pase atrás lo cazó de primeras Arnaiz para disparar ajustado al palo. Osasuna se ponía por delante en el Camp Nou a los 15 minutos. El plan salía reforzado.

Iñigo Pérez y Moncayola, destacados en el centro del campo, inquietaron la portería de un Barça gris. La cabalgada del de Garínoain y su tiro lejano evidenciaron el elevado nivel de confianza. Osasuna mostró una imagen solvente, de equipo trabajado y de haber acudido a la cita con el hambre de llevarse a Pamplona una victoria de prestigio.

Lógicamente poco a poco llegó el peligro a las inmediaciones de Sergio Herrera. La calidad de Messi salió a relucir en un lanzamiento de falta teledirigido a la escuadra. El larguero evitó el empate, aunque el de Miranda de Ebro había tapado bien. El tanto del Real Madrid hurgaba en la herida blaugrana. Se les escapa el título.

El Barça ganó terreno con el paso del tiempo, pero no encontró apenas huecos. Osasuna hiló muy fino, con precisión de cirujano, para poder cerrar cualquier pase peligroso. Por ejemplo, en los dos goles locales que no subieron al marcador por fuera de juego. Esas grietas aparecieron por momentos producto del cansancio. Las faltas al borde del área abrieron una ventana de oportunidad para Messi. A la cuarta aprovechó la ocasión para poner el empate. Quedaba media hora.


MÁS DIFÍCIL TRAS LA EXPULSIÓN

La roja directa a Enric Gallego estimada desde el VAR puso las cosas cuesta arriba. Kike Barja se quedaba como única referencia arriba. El desgaste era importante. Pero lo cierto es que el Barça no creó ocasiones claras y fue Osasuna quien buscó la contra ante un rival que iba con todo arriba. Y obtuvo premio en otra jugada perfecta. Iñigo Pérez habilitó la carrera de Kike Barja, quien puso un balón a la llegada de Roberto Torres. No perdonó en el minuto 94. La brillante temporada cuenta desde ayer con un partido histórico.

 

 

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AGENCIAS

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