El héroe navarro de la UD Logroñés
El partido de la Copa del Rey del equipo riojano tuvo todos los ingredientes necesarios para la épica. El equipo eliminó al Girona en la tanda de penaltis. El último y definitivo lo marcó Yasin Iribarren


Publicado el 06/12/2024 a las 05:00
La UD Logroñés se ha convertido en una de las noticias positivas de la Copa del Rey. Eliminó el miércoles al Girona de la Primera División después de aguantar una prórroga con uno menos y tener que colocar a un jugador de campo en la portería en la tanda de penaltis. El improvisado portero Pol Arnau, lateral, que detuvo una pena máxima, está siendo el verdadero protagonista de una eliminatoria en la que también tuvo nombre propio un navarro. Yasin Iribarren marcó el penalti definitivo.
El equipo riojano, que milita en el Grupo II de la Segunda RFEF, vivió una noche de ensueño. Eliminó a un conjunto de la Primera División y continuará disfrutando de una competición como la de la Copa del Rey. En el once de la UD Logroñés, figuró otro navarro, el central Julen Monreal. Iribarren comenzó el duelo en el banquillo. Cuando Monreal se sentó, en el minuto 60, saltó al terreno del juego el lateral derecho pamplonés.
Lo que vivió el miércoles en el campo va a ser algo “para recordar, para toda la vida”. “Fue épico. De cómo pensamos que iba a ser a cómo fue... Yo salí de suplente. Me encuentro con sesenta minutos y el último penalti lo lanzo yo. Falla Stuani y tengo el último yo con los nervios a flor de piel”. Para la UDL recibir al Girona ya era un premio. “Es un equipo de Primera y de Champions. Si te fijas en los jugadores que tiene y los que sacaron son todos de alto nivel. Fuimos jugando poco a poco, cogimos confianza, ganamos duelos... Hubo momentos en los que te olvidas que estás jugando contra el Girona o que estás defendiendo a Danjuma o Van de Beek”, comentó.
El lateral derecho, de 30 años, aseguró que se lo terminaron de creer y lo consiguieron. “En los primeros quince minutos nos costó un poco más, salimos con más respeto. Fueron pasando los minutos, nos vimos en el partido, no creaban mucho peligro, cogimos confianza. Entonces tuvimos más posesión, llegamos más y nos lo acabamos de creer. Terminó la primera parte, comenzó la segunda, generamos alguna ocasión de gol y dices: ‘¿Por qué no vamos a poder eliminarlos’? Nos lo creímos y lo conseguimos”, destacó.


La eliminatoria tuvo todos los ingredientes posibles para ser recordada: prórroga, la UDL con diez, la parada de un penalti del portero jugador Pol Arnau...“Surrealista total. Cuando estábamos en la tanda de penaltis pensé que había pasado por algo. Su padre fue portero y ahora se pone el chaval y lo para. Pensé que íbamos a pasar”, reconoció.
"EL PORTERO NO SE MOVÍA"
A la hora de decidir quiénes tiraban los penaltis, Iribarren contó que lanzaron los cinco que más confianza tenían. “Estábamos nueve. El portero podía haber tirado pero ya tenía bastante con ponerse bajo palos. Los cinco que salimos y los que más confianza tuvimos. A mí me toco el quinto. Falló Stuani y tuve un poco la gloria de poder meterla”.
Relató cómo vivió esos instantes mientras se disponía a lanzar el penalti. “Iba a tirar. Miré al portero. No se estaba moviendo. Yo me iba acercando y seguía sin moverse. Me aguantó y decidí lanzarlo al lado de seguridad un poco fuerte. Me adivinó pero lo importante es que entró. Cuando metí dije: ‘Ya está. Se acabó’”.
Mañana volverán a la realidad en Subiza. Él está sancionado y no jugará pero la UDL, que comenzó con el navarro Miguel Flaño en el banquillo, buscará seguir en la zona noble. Es tercero. “Está claro. La Copa es muy bonita pero lo primordial es la Liga. Nos enfrentamos al Subiza y nuestra obligación es sacar los tres puntos”, apuntó.