Opinión
Ambientazo y pitada a Vilda: los 'sí, pero' del España-Estados Unidos
La victoria de la selección no fue perfecta, ya que hubo factores que no se pueden dejar de lado


Publicado el 13/10/2022 a las 06:00
La crónica oficial de la propia selección estadounidense lo dejaba claro. “The Spaniards put on a good show for the home fans” (Las españolas ofrecieron un gran espectáculo para la afición local). En solo tres ocasiones el gigante americano había encadenado dos derrotas seguidas, en los últimos 20 años. De Suecia podía esperarse que derrotara al número uno mundial, pero de una España diezmada por el caso de las 15+3, no. El Sadar vivió el martes una noche para el recuerdo. Pero, ¿fue todo perfecto? Casi nada lo es, y tampoco la victoria de España.
Casi lleno, pero... El Sadar se abrió para 12.000 espectadores, ya que se decidió no poner a la venta el anillo superior, que ocupan algo más de 11.000 plazas. Los 11.209 espectadores dejaron al borde del “no hay entradas”. Pero hay que aclarar que, además del precio económico, una buena parte de ellas eran de compromiso y de regalo para niños y niñas de algunos clubes. Aun así, el espectáculo de la grada fue de 10.
EEUU hincó la rodilla, pero... Ganar a la número 1 es pasar a los anales del fútbol femenino. Pero, al igual que España, la selección visitante contaba con muchas bajas, en este caso por lesión. Entre ellas, una de sus estrellas, Alex Morgan. Su juego fue muy flojo y las redes ardían tras la derrota contra el seleccionador, Vlatko Andonovski.


Ambientazo, pero... La afición jaleó a todas las protagonistas, incluso a las rivales y se lo pasó en grande. Pero no se olvidó de proferir una pitada estruendosa a Jorge Vilda .
Las 23 se lo merecen, pero... La nueva España de Vilda dio un paso al frente en el momento necesario y deleitó de forma inesperada. Pero había un trasfondo que hizo que las jugadoras estuvieran más motivadas que nunca, para demostrar que también son válidas. Como dijo Esther, autora del espléndido 2-0, “parecía una prueba”. Y lo era. Han soportado presión y aislamiento, insultos en redes, el peso de la ficticia pelea Barça-Madrid trasladada al fútbol femenino. Y se liberaron. Estados Unidos no pudo con ese súper poder. Y el gran pero. Las 15 jugadoras que no fueron convocadas a petición propia más la lesionada Alexia Putellas, Irene Paredes y Patri Guijarro, que les apoyaron, están en la élite mundial y se les ha borrado del mapa en declaraciones oficiales. ¿No hay vuelta atrás? ¿Puede permitírselo España? ¿A qué se espera para solucionar un problema tan grave? Las 15+3 no pueden caer en el olvido.