RUNNING
El récord se hace imposible en la San Silvestre de Lerín


Actualizado el 02/01/2018 a las 09:03
Si la San Silvestre de Lerín hubiera sido una película, se hubiera titulado Corriendo bajo la lluvia. Al igual que el resto de las carreras vespertinas del domingo, los 261 participantes que afrontaron el reto lerinés se empaparon. Llovió y jarreó durante la prueba absoluta y, para colmo, un año más, la cita no tuvo un final feliz. Ni Abdelahadi El Mouaziz, ni Samira Ahbouche -ganadores y dos conocidos en esta San Silvestre-, pudieron batir el récord que premia con mil euros más al vencedor, que ya se lleva 600 euros por la hazaña. Un galardón que en esta edición, la trigésima tercera, se equiparó en categoría femenina y reconoció a los mejores atletas de la Comunidad foral.
Antonio Etxeberria se estrenó en Lerín con triunfo navarro. Sufrió persiguiendo al marroquí que ayer también celebró su 41 cumpleaños. “Lerín es un circuito que disfruto mucho. Mi localidad natal está a 1.700 metros de altitud y estoy acostumbrado al desnivel”, declaró El Mouaziz tras su paso por meta. Una llegada frenética con el del Beste Iruña pisándole los pies.
La de Etxeberria fue una entrada emocionante, apretando en el último sprint. “Es la primera vez que corro aquí y el trazado se adapta muy bien a mis cualidades. Me ha costado dejar Pamplona pero este año ha sido personalmente complicado y necesitaba el cambio”, confesó el navarro que dedicó su victoria a su tío, Antonio Serrano, fallecido en 2017. “También a todos los aficionados a este deporte. Que comiencen bien el 2018 y lo disfruten corriendo”, añadió.
Ana Llorens mantuvo el nivel en Lerín y, tras 26 minutos y 48 segundos de intensa carrera, entró tercera en la general, detrás de Aicha Bani y delante de una joven promesa del atletismo navarro, Nerea Izcue, de Villatuerta, que completó los 7.100 metros de asfalto en 27 minutos. Fueron las mejores de las 30 mujeres que terminaron la carrera. Junto a ellas, otros 231 participantes se animaron a despedir el año corriendo en un circuito exigente, endurecido por la intensa lluvia.