Gran Premio Miguel Induráin
La dedicatoria de Esquisabel
“Este homenaje es para quienes trabajan por el ciclismo navarro", dijo


Publicado el 03/04/2022 a las 06:00
Mediodía. Llovía de forma intermitente en la Plaza de los Fueros de Estella, con poco más de tres grados de temperatura, un frío desapacible a causa del viento. Los pocos espectadores que se habían acertado al control de firmas, otros años repleto hasta la bandera, se escondían en los soportales. En el podio de la salida, el gran Juan Mari Guajardo trataba de ponerle calor al homenaje que el Club Ciclista Estella le rendía a Floren Esquisabel, fundador del C.C. Burunda y alma máter del Caja Rural-RGA, por toda una vida dedicada al ciclismo.
Fue un acto sencillo, de apenas tres minutos. En otras ocasiones, el homenajeado ha estado arropado por la gente de su equipo. Este sábado hacía tanto frío y estaba tan desagradable por la lluvia, que en el homenaje estuvieron el propio Esquisabel, Miguel Induráin y Miguel Ángel García Mitxelena. Entre los dos le entregaron la placa conmemorativa.
SEGUIR EN LA BRECHA
“No he sentido ni frío ni calor de cómo estaba la cosa. El día no ha acompañado nada, cuando veníamos no pensaba que iba a estar tan mal el tiempo, pero es lo que tiene este deporte”, comentaba Esquisabel, que justificaba su dedicatoria a la gente del ciclismo navarro. “Si no existiera esa gente, el ciclismo lo tendría muy complicado aquí en Navarra. Si no hay ciclismo base, no hay elite”.
Esquisabel, de 78 años, sigue en la brecha, con más dedicación al Caja Rural amateur que al profesional. “Lo normal es que poco a poco lo vaya dejando y que le de el relevo a los que vienen por detrás que vayan siguiendo el camino. Pero mientras pueda voy a seguir trabajando con el equipo amateur. Las carreras son cerca, es más cómodo y disfruto más con los chavales. Es más bonito estar con la base”, comentaba ayer el alma máter del equipo Caja Rural.
Floren Esquisabel no siguió la carrera en el coche del equipo con el director Josemi Fernández. Prefirió hacerlo por su cuenta en varios puntos del recorrido, a pesar de la modificación.
Esquisabel vio cómo su equipo, y unos cuantos de los 118 profesionales que han pasado por sus manos daban batalla durante todo el día.
El intento de Barrenetxea, la pelea de Cepeda hasta la subida final a Ibarra
Caja Rural-RGA intentó por todos los medios que la fiesta fuera lo más completa posible para el equipo. Lo intentó con la presencia de Jon Barrenetxea en la escapada buena de la jornada, que fue neutralizada a apenas 30 kilómetros de la meta. El vitoriano al menos se llevó la clasificación de las metas volantes.
Y también con la gran carrera que firmó el ecuatoriano Jefferson Cepeda, que se metió en el corte de cinco ciclistas que llegó hasta la primera rampa de la subida final a Ibarra y terminó llevándose el premio a la combatividad.
“Hemos probado nuestra baza antes del puerto y al final ha costado un poco. Me quedo con buen sabor de boca y buenas sensaciones, sobre todo de cara a lo que se viene en la Itzulia. Tenemos un bloque muy fuerte, un mes cargado de carreras y veo al equipo en muy buena forma. Espero que podamos conseguir resultados”, comentaba el ciclista del Caja.
Por su parte, el director del equipo Josemi Fernández, hacía una lectura muy positiva del trabajo que hizo el equipo.
“Barrenetxea ha estado muy acertado en la fuga y Jefferson muy fuerte en esa parte inicial de Ibarra. Las sensaciones son muy buenas de cara a la Vuelta al País Vasco en la que lo queremos hacer muy bien. A ver de qué somos capaces”.

