Balonmano

Tarde especial para la familia Tchapchet

Este sábado, en un lapso de menos de tres horas, Lysa -pivote del Vipers- puede sellar su pase a la Final a 4 de la Liga de Campeonas mientras su hermana menor Lyndie -pivote de Gurpea Beti Onak- podría clasificarse a la final de ascenso a máxima categoría

Lysa y Lyndie Tchaptchet
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Lysa y Lyndie Tchaptchet
Lysa y Lyndie Tchaptchet

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J.J. Imbuluzqueta

Publicado el 07/05/2022 a las 06:00

A 2.400 kilómetros de distancia, pero apoyándose y pendientes una de la otra. Como siempre. Lysa y Lyndie Tchaptchet, como el resto de su familia, vivirán este sábado una tarde muy especial. La primera, pivote del Vipers noruego de 20 años, puede sellar la clasificación para su primera Final a 4 de la Liga de Campeones si su conjunto hace bueno en el Aquarama de Kristiansand el de renta de la ida. Cuando empiece su partido, su hermana menor Lyndie, de 17 años y pivote en el Gurpea Beti Onak, estará ya afrontando los últimos minutos para certificar su presencia con equipo villavés en la Fase Final por subir a la máxima categoría del balonmano femenino nacional. Dos objetivos importantes para estas dos hermanas navarras -de origen camerunés (Yaoundé) aunque aficandas en Villava desde hace 16 años-, internacionales con las selecciones nacionales y que confían ciegamente la una en la otra y en que habrá una doble celebración por los éxitos logrados cuando ambas se reúnan próximamente.

“No voy a poder verla y me tendrá que enterar al acabar mi partido. Pero en cuanto pueda miraré qué han hecho. Me da rabia pero el horario es así. De todas formas, confío plenamente en ella y en el equipo. Van a conseguirlo. Seguro. Y me voy a alegrar muchísimo. Que el Beti gane, se clasifique, suba y consiga todo lo que pueda. Para mi sigue siendo mi casa”, explica Lysa, quien llegó en octubre al conjunto noruego y se ha convertido ya en una pieza importante tanto en ataque como en defensa para las de Ole Gustav Gjekstad. “Estoy muy contenta de cómo están yendo las cosas y con el equipo, en el que me están ayudando mucho. ¿Quién me iba a decir hace unos años que iba a estar así?”, afirma.

Tampoco tiene muchas dudas su hermana menor. “Tienen una buena renta. Me conectaré en cuanto pueda y espero ver algo de su partido. Claro. El Krim es un gran equipo pero la plantilla del Vipers es impresionante. No pueden confiarse pero tienen muchas opciones para meterse en la Final a 4 de Budapest y, desde luego, si lo consiguen espero estar allí animando a mi hermana en primera fila. ¿Ganar el título? Eso ya son palabras mayores. No lo sé. Ojalá. Estar ahí ya tiene que ser increíble. Los mejores equipos, las mejores jugadoras...”, apuntaba la del Gurpea, quien cursa Primero de Bachillerato en Burlada.

Va a ser una tarde especial”, explica la mayor (aunque ambas tienen una hermana mayor Lyne). “Lo hablamos el otro día, después de llamarle para felicitarle por el partido de ida que habían hecho”, explica la menor.

Eso sí, y aunque según Lysa “son muy diferentes, más de lo que la gente piensa”, ambas coinciden sobre todo en la alegría que supone para su madre. “Le encanta el balonmano. Vive los partidos con muchos nervios, muy intensamente. Siempre que puede nos ve. Aunque tenga que parar si va con el coche y verlo en el móvil.Así que no quiero saber cómo estará esta tarde”, explica riendo Lysa. “Sí, sí. Seguro que está muy nerviosa. Ha sido y es nuestra mayor fan y apoyo. En principio vendrá al pabellón a vernos en directo. Y, luego, seguro que se pone a ver a Lysa. Ojalá disfrute mucho y, si conseguimos las dos el objetivo, va a estar súper feliz”, apuntaba Lyndie.

Las dos coinciden también en reconocer que su margen de mejora es aún muy amplio. “¿Mejorar? A las dos nos queda muchísimo que aprender, pulir y mejorar. Somos aún dos ‘bebés’ en esto del balonmano, muy jóvenes, y tenemos mucho aún que hacer”, reconocía la del Vipers que, no obstante, reconoce que “ojalá hubiera tenido yo a su edad el nivel que tiene Lysa. Es muy lista en el juego, espabilada a la hora de ver la jugada, y tiene un muy buen nivel defensivo. A ver ahora que, tras ser lateral, empieza a jugar de pivote”. “Mi hermana siempre me da consejos. Dentro y fuera de la pista siempre está muy pendiente de mi, de la pequeña, me cuida un montón... Y como jugadora tiene una potencia que no tiene nadie y eso es algo que aprovecha muy bien en el pivote. Ojalá pueda llegar yo a ser como ella”, dice Lyndie.

Y un último consejo. “Que disfrute, que salga a la pista a darlo todo pero, a la vez, que aproveche la experiencia. Ojalá hubiera podido vivir una fase de ascenso así con el Beti”, decía Lysa a su hermana. “También le diría que disfrute un montón. Que todo lo que pueda salir a la pista lo aproveche al máximo. Que estar en ese equipo, en la Champions, ya es un logro y un orgullo. Hay muchísima gente que le encantaría estar en su lugar”, le respondía la menor.

En Kristiansand, a defender su billete para Budapest

Hace cuatro años Lysa Tchapchet dejaba Gurpea Beti Onak para debutar en la máxima categoría con el Elche. Llegaron los títulos de Copa y Supercopa, los galardones individuales, su debut en la selección absoluta... y, el pasado octubre, la llamada del Vipers Kristiansand noruego. Fichaba por uno de los mejores equipos del mundo, compartiendo vestuario, además de con la navarra Nerea Pena (aún recuperándose de una lesión y baja para el duelo de este sábado), con jugadoras de la talla de Katrine Lunde, Ana Debelic o Nora Mork. Y este sábado, tras añadir el título de campeona de la liga noruega a su curriculum, la pivote navarra puede conseguir la clasificación para su primera Final a 4 de la Liga de Campeonas, la máxima competición por clubes del continente.

El 25-32 conseguido el pasado domingo en Ljubljana -con un gol, una asistencia y una exclusión de la navarra- da ventaja este sábado al Vipers frente al Krim Mercator esloveno en el Aquarama de Kristiansand (18.00h). Pero aún quedan 60 minutos que jugar y, a este nivel, no hay certezas.

Si logran el pase a la final, el Vipers -que fue 3º en la 2019-20 y subcampeón de la EHF Cup 2018-19- defenderá, en el MVM Dome de Budapest el 4 y 5 de junio, el máximo título europeo logrado la pasada campaña.

Villava se volcará este sábado en la lucha por conseguir el sueño

El polideportivo Hermanos Induráin de Villava se quedará este sábado pequeño para apoyar al Gurpea Beti Onak (17.00h) en un nuevo paso hacia el sueño de jugar la próxima campaña en la máxima categoría nacional. Apenas 200 entradas saldrán este sábado a la venta en el pabellón (16.15h, a 5€) para vivir en la grada un duelo de vuelta al que las de Miguel Etxeberria llegan con las buenas sensaciones de la ida ante el conjunto castellonense del Errece Almassora (23-29).

“Ellas no tienen nada que perder. Van a salir a darlo todo, a muerte. Y nosotras debemos saberlo y estar preparadas para ello. No podemos confiarnos en absoluto”, dice Lyndie Tchapchet, pivote del conjunto navarro y quien confía en que “se note el ambiente”. “Siempre gusta jugar más en casa. No es una presión, es un aliciente”.

Un gran inicio de encuentro permitió al equipo navarro, invicto en los 27 partidos que suma ya en la competición nacional esta campaña, tomar un buen colchón que luego supo gestionar en un encuentro que se igualó mucho más en la segunda parte. El reto es mantener la racha y, sobre todo, sellar el billete para una final en la que, del 20 al 22 de mayo y en una sede por determinar, habrá dos ascensos en juego entre cuatro equipos.

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