Turismo
El refugio de Maialen Gurbindo (Chica Sobresalto), en busca de paz y frescor: "Mis padres me llevaron allá de pequeña y a mí me pareció el sitio más bonito que había visto nunca"
Conocida artísticamente como Chica Sobresalto, la cantante disfruta con planes sencillos, como bañarse al aire libre o tomar unas cervezas en una terraza


Publicado el 03/08/2026 a las 05:00
Admite que no es muy amiga de las vacaciones: “Yo hace tiempo que no quiero vacaciones porque prefiero estar de gira. Para mí vacaciones es cuando antes o después de un ‘bolo’ nos sentamos en una terraza con la banda y nos tomamos una cerveza. Ese es mi plan favorito”, confiesa Maialen Gurbindo. Artísticamente conocida como Chica Sobresalto, la cantante retomará en septiembre su exitosa 'Gira Sísmica', en formato acústico.
Mientras tanto, aprovecha para refrescarse en diferentes rincones de Navarra. Reconoce que tiene un lugar predilecto: el lago de Leurtza, uno de los paisajes más bellos del Valle de Baztan. “Mis padres me llevaron allá de pequeña y a mí me pareció el sitio más bonito que había visto nunca. A mí ese momento se me quedó muy marcado. Además, mi aita me sacó fotos”. No recuerda cuántos años tenía: “Quizá siete u ocho”.
En una de esas fotos aparece sentada sobre un tronco mientras se abraza las piernas. “Cuando mi terapeuta me pidió que me transportara mentalmente a un lugar de paz, mi cabeza se iba directamente a esa foto”.
Se dio cuenta de que, ya de adulta, había dejado de ir a ese lugar y decidió regresar. “Siempre que necesito paz, voy con mis perritos, Dobby y Murphy. Ellos están fresquitos allí, y eso ahora mismo no tiene precio. Además es un refugio climático increíble, porque cuando en Pamplona hace 40 grados, allí baja a 30. Cuando llego a Leurtza, noto que, dentro de mí, algo cambia”, explica sobre las sensaciones que le provoca este idílico paisaje.


La semana pasada regresó a Leurtza y aprovechó para darse un baño. “No puedo ver agua y no meterme dentro. El agua me gusta muchísimo. Me da igual que esté fría, yo voy para adentro”, cuenta. “Me gusta esa sensación de meterte y congelarte, siento que se libera algo a nivel emocional. Es un choque físico tan fuerte que salgo del agua como si me hubiera bebido una cerveza con un lorazepam”, ríe.
Cuando se le pregunta por sus planes favoritos en verano, todos son al aire libre. “Me gusta muchísimo ir a bañarme a cualquier sitio o sentarme en cualquier terraza a tomarme unas cervezas. Para mí eso es más guay que irme a las Maldivas”. También le gusta “dormir en la furgoneta de alguien, porque yo no tengo”, y le parece “un planazo” sacar una mesa y dos sillas en un camping. “Soy de gustos sencillos”, resume.
La cantante siempre va preparada para improvisar un día de playa donde surja: “Me meto un pareo y una toalla en el bolso, me tiro en cualquier sitio y soy la persona más feliz del mundo. El otro día estuve en Iraizoz, donde tienen una piscina con el agua del río”. También suele ir a Nagore y al embalse de Alloz. “Ahora vivo en Tafalla y el otro día me metí en el río que está al lado de mi casa”.
Otro plan que le encanta es observar el cielo estrellado. “El día 12 de agosto tenemos pensado ir a Larraga para ver el eclipse. Y también iré a la Valdorba a ver las Perseidas”. Cada vez que contempla las estrellas, “pido deseos que seguramente no valgan para nada, pero que me hacen una ilusión increíble; a mí me hace feliz creer en eso”.
También le gusta pasar tiempo con su sobrina Lucía, de 6 años. “En realidad no es mi sobrina, es la hija de una amiga, pero me llama tía y yo le llamo sobrina. Se viene a mi casa y hacemos un campamento. Dormimos juntas en el sofá con los perros y los treinta peluches que se trae. Esa es una de las cosas más bonitas que me han pasado”.