Arte
Muere a los 88 años el artista navarro Manuel Clemente Ochoa
Escultor y pintor natural de Cascante y afincado en Barcelona sus obras, que obtuvieron reconocimiento internacional, se pueden ver en Pamplona, Tudela y otras localidades navarras


Publicado el 05/12/2025 a las 05:00
El artista navarro Manuel Clemente Ochoa (Cascante, 1937) falleció ayer a los 88 años en la provincia de Barcelona, donde estaba afincado desde hace décadas. Escultor y pintor de reconocimiento internacional, sus obras adornan calles de varios países. En Navarra, por ejemplo, son suyas las esculturas 'Personajes', en el parque Tomás Caballero de Pamplona, el 'Monumento a los Fueros (homenaje a Estella)' del Paseo de los Llanos de esta localidad, la pieza 'A las tres culturas' en una rotonda de Tudela o las obras Homenaje a Pedro Malón o Puerta de Amistad en Cascante, su localidad natal.
Nacido en el seno de una familia modesta, el historiador Francisco Javier Zubiaur asegura que quedó marcado por el incendio de la iglesia parroquial de la Asunción , en frente de su casa, cuando era apenas un niño. “Este impacto, tal vez, marcó su intensa percepción del color pictórico y ayuda a entender el reluciente bruñido de sus esculturas posteriores. Los angelotes rescatados de las cenizas a que se redujo el retablo del templo parroquial le introducirían en un mundo mágico de formas. Esta imagen-choque fue su primer contacto con la escultura”.
Su vena artística, por tanto, le venía desde sus primeros años. “En mi pueblo no ha habido quien no conociera mis obras infantiles y la dedicación al dibujo”, reconocía en unas declaraciones a Diario de Navarra en 1995, con motivo de una exposición en la Ciudadela. “Apenas con ocho años ya era posible sorprenderle pintando el agreste paisaje de su entorno. La casualidad, o suerte más bien, quiso que un escultor bohemio pasase por Cascante y se fijase en este pequeño que prefería los lápices al balón, al que indujo a realizar pequeñas réplicas con la técnica del molde perdido. Manuel comenzó, posiblemente sin imaginarlo, una trayectoria imparable hacia metas insospechadas”, escribe Zubiaur en un artículo sobre el artista cascantino.
Tras estudiar en la Escuela de Artes y Oficios de Zaragoza, en 1957 llegó a Barcelona, donde ingresó en la Escuela San Jorge. Cinco años más tarde, obtuvo la cátedra de dibujo en enseñanza secundaria y trabajó como profesor en la Escuela Universitaria de La Laguna, en Tenerife. En 1968 regresó a Cataluña, se instaló definitivamente en la localidad de Castelldefels y fue catedrático de expresión visual y plástica de la Universidad de Barcelona.
TRES ETAPAS
En 2011 Ángel Aguirre Baztán, antropólogo y psicólogo navarro, también profesor en la Universidad de Barcelona, distinguía en un artículo en Diario de Navarra tres periodos en la producción artística del cascantino: “una primera etapa de juventud prometedora (expone un hermoso cuadro pintado a los 10 años) que termina con la producción académica de la estancia universitaria en Bellas Artes; una segunda etapa henchida de tierras áridas preñadas de color, que me recuerdan a la segunda época escultórica sobre bronce y hierro cortén, donde las figuras emergían de la pesadez basal de la tierra,” y una tercera que “da paso a un mayor geometrismo y visión abstracta de la realidad, desnudada como un pensamiento espiritual que se libera del cuerpo”.
“Si yo titulo mis estatuas como 'Ternura', o como 'Pasión', o como 'Valor', no busco representar esos sentimientos concretos, sino sugerir ideas con las formas y los volúmenes para que el espectador dialogue con ellas”, decía en una entrevista de 2004. “Mis esculturas plantean preguntas inquietantes pero pueden ser un consuelo”, resumía el titular el pensamiento de Clemente Ochoa, cuya obra está presente en museos de Francia, Italia, Argentina y por supuesto España, entre ellos el Museo de Navarra. Se casó con una profesora canaria, Concepción Hernández, con la que tuvo cinco hijos. En su localidad natal tiene una calle a su nombre y, entre otros reconocimientos, recibió en Tudela el Zahorí de Plata. “No estoy fuera de Navarra porque la llevo conmigo”, dijo al recibirlo.
