Un verano diferente
Confianza y cariño para los niños
Miguel Ángel Pérez participa como voluntario en el programa que le ayudó a integrarse en la cultura tras su llegada a España


Publicado el 23/08/2024 a las 05:00
Cada vez son más los niños que llegan como inmigrantes a nuestro país y que se tienen que adaptar a la cultura y el idioma. Para ayudarlos en esa difícil tarea está la asociación del Servicio Educativo Intercultural (SEI), con su programa de integración social y educativa. Miguel Ángel Pérez, de 20 años, es voluntario en uno de los grupos de jóvenes cuya labor consiste, en palabras de Miguel Ángel, en “integrarlos socialmente, para que puedan conocer el entorno y a la gente, y académicamente, porque los sistemas académicos del extranjero son muy diferentes”. Este voluntariado tiene lugar del 5 al 30 de agosto.
Su unión con esta asociación y con este programa es personal, porque él también llegó del extranjero, concretamente de Colombia, en el verano de 2023 y participó en el programa de acogida del SEI, que le ayudaron con su duelo migratorio. Por eso sabe lo “difícil que puede llegar a ser adaptarte a una nueva cultura”, explicó sobre su llegada a España. “Empecé como participante en el programa, y me ayudaron mucho, así que luego seguí como premonitor, y ahora como voluntario”, contó Miguel Ángel sobre su unión a la asociación SEI.
CREAR COMUNIDAD
Su labor en este programa, que ayuda con la integración de niños que llegan desde el extranjero de entre 12 y 18 años, es sobre todo la de acompañar a los jóvenes de 15 a 18 años y reconoce que el haber pasado por eso le ayuda porque puede comprenderles y ayudarles siguiendo “la voz de la experiencia”, como dijo. Para Miguel Ángel, una de las claves para poder ayudar a los jóvenes es conseguir que confíen en el voluntario para poder socializar porque “hay algunas personas que llegan y se vuelven introvertidos debido al cambio tan diferente de cultura y necesitan ver que hay más jóvenes con sus mismos gustos”. En su caso, eso le ha pasado con un niño llegado de Colombia, como él, “en cuanto le dije que yo también era colombiano, se pegó a mí y todavía no se separa”, recuerda. Conseguir que los jóvenes se suelten es ya un logro para Miguel Ángel, porque muchos de ellos se “cierran en sí mismos”.
Por eso para él una de las cualidades más importantes que necesita un voluntario en este programa es tener una mente abierta, porque los chicos vienen de todas partes del mundo, de Latinoamérica, Asia o África”. Para Miguel Ángel, si el voluntario no tiene esta cualidad “no puede empatizar bien con el tema”. Además, recalca la necesidad de tener “bastantes ganas de ayudar a los chicos a soltarse para que así se puedan adaptar mejor a la cultura”.
Conoce más sobre la asociación del Servicio Educativo Intercultural (SEI)
El Servicio Educativo Intercultural, más conocido como asociación SEI, tiene la labor de acompañar a personas y familias inmigrantes en sus procesos migratorios tanto de duelo como de reagrupación y reencuentro familiar tras años de separación.
La asociación surgió en septiembre de 1999, cuando un grupo de personas voluntarias se juntaron para reflexionar sobre la llegada de personas inmigrantes y cómo poder ayudarlas en la integración social. Al principio, su labor hizo más énfasis en la adaptación educativa de los niños, pero pronto se dieron cuenta de que la adaptación social era igual de importante.
Desde entonces la asociación SEI ha ido evolucionando y mejorando en su manera de presentar sus programas y de ofrecer su ayuda, haciendo posible así que cientos de niños hayan podido adaptarse a la cultura de manera progresiva hasta su completa inserción.