Obituario
Carlos Calleja Goñi, fotógrafo


Publicado el 10/01/2024 a las 11:59
Carlos Calleja se nos ha ido. Me he enterado, como el público en general, por el periódico. Pero yo en este caso no era el público general, más de 20 años trabajando mano a mano con él y su hermano Pachi en Diario de Navarra, creo que me convierten en testigo especial de la vida y la profesionalidad de un hombre al que aprecio como aprecié a su hermano, que falleció hace tres años, porque compartimos juntos muchas batallas. Por eso, al recoger el diario del felpudo, su foto en primera página con la noticia de su muerte me ha despertado de mi modorra matinal con un golpe muy duro y me ha dejado más helada que los dos grados bajo cero que marcaba mi termómetro.
Todos en Diario de Navara tenemos mil historias para contar de los Calleja. Yo tengo una anécdota que creo que retrata a Carlos y la voy a contar. Es de la época en que me encargaba de la información de tribunales.
Estaba activa entonces la banda de los Atilanos que había cometido asesinatos y robos en Navarra. En una ocasión, tuvieron que ser trasladados a la antigua Audiencia, el edificio que hoy es el Parlamento de Navarra, a un juicio por un atraco. Sus familiares fueron para poder verlos fuera de la cárcel y los periodistas acudimos a informar del juicio. Cuando nos vieron, los familiares empezaron a amenazarnos duramente, incluso con poner en riesgo nuestras vidas, hasta el punto que la situación se puso muy tensa. Había reporteros de una emisora de televisión y para calmar la tensión, decidieron apoyar la cámara en el alféizar de una ventana, y enfocarla disimuladamente hacia el pasillo por el que iban a pasar los acusados. Pero llegó Carlos Calleja y sin darse cuenta de la maniobra de sus compañeros ni hacer caso de las amenazas, avanzó hacia el pasillo con su potente envergadura, se plantó ahí sin hacer caso a la lluvia de gritos que le estaba cayendo y sacó las fotos clic, clic, clic, Y obtuvo, claro está las mejores imágenes de los Atilanos yendo a juicio. Se volvió y me dijo. “Eso querías, ¿no?” Y se fue a su siguiente encargo, que tenía la mañana a tope. Así era, Cumplidor, profesional, valiente, discreto. Nunca se daba importancia y tenía un gran sentido del humor. Era sobre todo un hombre bueno.
Está claro que Carlos y Pachi que vinieron a este mundo el mismo día (eran gemelos) no podían estar separados demasiado tiempo. Patxi falleció hace tres años. El lunes se fue Carlos. Ellos estarán mirándonos con esa sonrisa bondadosa, pero al mismo tiempo bromista preguntándose por qué lloramos si ellos están otra vez juntos. Pues sí, Carlos, lloramos. Lloramos porque os echamos de menos. Echamos de menos vuestras bromas limpias, que no herían a nadie, vuestra honradez, vuestra compañía, vuestra amistad sincera. Nos preguntamos por qué nos habéis tenido que dejar tan pronto. Así de egoístas somos. Nuestro único consuelo es pensar que vosotros ya descansáis de la interminable lista de encargos a pie de calle y seréis felices en el cielo, capturando imágenes de alegría.
Olga Brajnovic es periodista

