Gira 40 aniversario del Rock&Ríos

Miguel Ríos: "Recuerdo las calles de Pamplona, las plazas y la entrada del parking de la plaza del Castillo reventadas de gente"

Después de un año, el artista granadino vuelve este sábado a Pamplona, esta vez con su ‘Gira 40 aniversario del Rock&Ríos’, con la que busca conmemorar el concierto que en 1982 supuso un antes y un después en la historia del rock de este país. La cita es a las 21:00 horas, en el Navarra Arena

El rockero granadino Miguel Ríos, en uno de los conciertos de su ‘Gira 40 aniversario del Rock&Ríos’
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El rockero granadino Miguel Ríos, en uno de los conciertos de su ‘Gira 40 aniversario del Rock&Ríos’
El rockero granadino Miguel Ríos, en uno de los conciertos de su ‘Gira 40 aniversario del Rock&Ríos’

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Eva Fernández

Actualizado el 02/11/2023 a las 13:46

Le llaman ‘el boss español’ y no es para menos. Quizás porque surgió como el héroe rockero de la clase trabajadora, quizás por su forma de componer y de interpretar en la que da siempre el doscientos por cien de su energía o quizás porque, a sus 79 años, lleva más de 60 subido a los escenarios. Miguel Ríos vuelve este sábado y después de un año a Navarra, tierra que ha visitado en más de una decena de ocasiones. Esta vez, con su 'Gira 40 aniversario del Rock&Ríos', para la que concede esta entrevista a Diario de Navarra por correo electrónico. En el Arena, a las 21:00h, el artista celebrará por todo lo alto con sus seguidores forales el espíritu del Rock&Ríos, el concierto que marcó un hito en la historia de la música y el rock español de los 80.

¿Qué significan para usted estas cuatro décadas del Rock&Ríos, sigue manteniendo la forma?

El Rock&Ríos del 82 en la plaza de toros de Pamplona fue un hito en aquella gira, precisamente por el público. Esos 41 años que han pasado suponen casi la mitad de mi vida, y su andadura está llena de una vida menos intensa pero más plena. Aunque el desgaste de materiales es imparable, yo peleo contra el deterioro con un muy agradable sacrificio por estar en forma para mis mecenas, que son mi público.

Aquel doble álbum, grabado en directo, fue un auténtico ‘boom’ para muchos jóvenes. ¿Por qué decidió poner en marcha esta gira? ¿La nostalgia vende?

La verdad es que cuando se me ocurrió no dejar pasar esta efeméride estaba con la gira acústica de Un largo tiempo, y tenía compromisos hasta finales del 22. Pero entonces decidí meter la cuña de los dos conciertos de celebración en marzo del año pasado en el Wizink Center madrileño. El porqué: me encontraba pletórico de voz y quería compartir escena con parte de la nómina musical más joven. Con gente que se pudiera considerar, biográficamente, como “hijos del rock&roll”. Yo soy partidario de la memoria, la nostalgia no tiene cabida en mi forma de ser. Me queda mucho por hacer. La memoria vende en un mundo de gente mayor, pero el disco que tocamos en Pamplona este sábado, por desgracia, sigue estando de actualidad.

Miguel Ríos, durante su actuación en la plaza de Toros de Pamplona, el 24 septiembre de 1982
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Miguel Ríos, durante su actuación en la plaza de Toros de Pamplona, el 24 septiembre de 1982MENA
Miguel Ríos, durante su actuación en la plaza de Toros de Pamplona, el 24 septiembre de 1982

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Aunque muchos de sus fans dirían que se conserva mejor que los Rolling Stones, ¿cómo se lleva una gira a esta edad? ¿Pasó ya aquello de “vivo en la carretera…”?

No estoy haciendo una gira como aquellas maratonianas de hace unos años. Sabiendo “que es mi vida lo que doy”, tengo que dosificarme y cuidar la voz y, para este show, cuidar también mucho el físico. Desde ese respeto por la gente que viene a verme, paso el tiempo entretanto machacándome.

En mayo de 2009 anunció su retirada, pero volvió 7 años después. ¿‘Los viejos rockeros nunca mueren’ o es que no puede vivir sin el cariño y los aplausos del público?

Anuncié mi retirada con un trabajo que tenía nombre y apellido: Bye Bye Ríos. Rock hasta el final. Y he vivido tanto que puedo apropiarme de la canción que hice como homenaje a mis maestros. Yo, que he tenido mis coqueteos con los psicotrópicos, me doy cuenta de que lo que más engancha es el aplauso y la lucha por conseguirlo.

Siempre se le ha considerado un tipo legal, trabajador y que ha cuidado su salud, quizás algo no tan común entre las bandas de rock. ¿Cómo ha cumplido en su caso el lema “sexo, drogas y rock&roll”?

Mi generación tuvo suerte. La eclosión de las drogas nos pilló a una edad en la que se podían sopesar los riesgos, aunque cuando la cosa se puso dura, empezó la escabechina. En los días del flower power se tomaron ciertos riesgos. Escuchabas a The Doors cantar el himno Break on Through (To the other Side)” y pensabas que “había que abrir las puertas de la percepción”. No me puedo quejar de como me ha ido la vida bajo la égida de la canción de Ian Dury.

Poco ha trascendido de su vida sentimental, ¿cómo ha sido su relación con las mujeres?

Sí, he sido muy celoso de mi vida privada, por que con quien la comparta no tiene que padecer los avatares de mi carrera. Sobre todo si no le apetece. Yo estoy en un curso, algo adelantado, del método El Fari de Blandenguería. A los hombres de este país nos hace falta abrazar un proceso evolutivo en muchas materias de convivencia. Sobre todo, viniendo de donde venimos los tipos educados en el nacionalcatolicismo.

Tiene una hija, Lúa, que ha seguido sus pasos artísticos. ¿Ha estado alguna vez tentado de hacer una colaboración musical con ella?

Lúa es la niña de mis ojos. Me gusta tanto como músico y como hija. Es hija de inglesa y siempre ha cantado en inglés, pero hicimos un bolo de esta gira en el Starlite (Marbella) y cantamos juntos la canción Extraños en el escaparate. Fue un momento maravilloso. Así que no pierdo la esperanza de que grabemos algo...

Usted nació precisamente un día después del desembarco en Normandía, ¿era consciente de ello?, ¿se ve como un artista clave en el desembarco del rock en España?

En la coincidencia de nacer en las postrimerías del ‘D-Day’ sí, porque cuando leía los tebeos de Hazañas bélicas siempre me fijaba en ello con un cierto orgullo. ¿Te figuras lo que habría sido si nazco en el día bueno? Ja ja ja. En cuanto a lo de ser clave en el desembarco del rock en este país, esa paternidad tiene que estar compartida con un buen puñado de compañeros de generación. Nunca se me olvidará que yo vendía discos de Los Estudiantes y de Los Teen Tops en la tienda de Granada.

Siempre ha sido un artista comprometido políticamente, aunque ahora parece estar más alejado de ese foco. ¿Le ha traído problemas posicionarse o ya no lo hace por algún otro motivo?

Desde que tengo conciencia política, ya entrado en la juventud, me ha gustado escribir canciones que contaran el tiempo que me ha tocado vivir. Al principio, las canciones molestaban, estaban mal vistas en la censura franquista porque eran rock&roll. Pero cuando fuimos contando la realidad de los barrios y las desigualdades que la dictadura había perpetrado, una vez que Franco había muerto, sirvieron para dar voz a muchos que no la tenían. Supongo que en los tiempos ríspidos que corren, con la “Estirpe de Caín” campando por sus fueros, se puede esperar de todo. Pero yo no me entero, no leo las redes y no tengo interés en agitar el fuego. Yo canto lo que me duele o lo que me alegra.

El pasado 2022 visitó Navarra en tres ocasiones: en marzo y en septiembre para presentar ‘Un largo tiempo’ en el Baluarte de Pamplona y en el Gaztambide de Tudela; y en junio, para el centenario de la plaza de toros pamplonesa, con el diestro Juan José Padilla. ¿Siente que se le quiere en esta tierra y usted también a ella?

Cuando va tanto el cántaro a la fuente... será que hay algo que intercambiar. Para mi carrera, Navarra en general y Pamplona en particular ha sido tierra de promisión. Desde los Sanfermines en las Piscinas Larraina y los primeros bolos de mi andadura por la provincia hasta la gira acústica de Un largo tiempo han sido muchas las ocasiones en que he podido comprobar la energía que aporta Iruña a mi música.

Miguel Ríos y Juan José Padilla, poco antes de salir al albero, el 22 de junio de 2022 en Pamplona.
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Miguel Ríos y Juan José Padilla, poco antes de salir al albero, el 22 de junio de 2022 en Pamplonaeduardo buxens
Miguel Ríos y Juan José Padilla, poco antes de salir al albero, el 22 de junio de 2022 en Pamplona.

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¿Ha tenido algún tipo de relación profesional o personal con Barricada, el mítico grupo de rock urbano de Pamplona?

A Barricada no solo los conozco sino que me parecen un grupo germinal del rock urbano, junto con Leño, Topo y otros. Con El Drogas sí he compartido escenario en un bolo de MClan, y me parece un puto crac. A Marea también los tengo oídos y admirados.

Otro de sus conciertos más populares en la capital navarra fue en septiembre de 1996 con la gira ‘El gusto es nuestro’ junto a Víctor Manuel, Ana Belén y Joan Manuel Serrat. 15.000 espectadores en la plaza. ¿Qué recuerda de aquella colaboración?

Antes de ese concierto y después del Rock&Ríos creo que estuve también con El rock de una noche de verano, pero de cualquier manera el de El gusto es nuestro fue una pasada. La invención de esa gira se debe a Víctor Manuel, que tiene una cabeza muy bien amueblada. Se tardó en montar porque, casualidad, creo que todos teníamos discos a punto de salir y se retrasó un año. Luego repetimos la gira en 2016. Embarcarse en una aventura tan pública e íntima a la vez es una experiencia remarcable. Cuando te quieres y eres compañero, y, además, sigues las reglas de la urbanidad con gente a la que admiras, todo mal trago se pasa, incluso antes de tragártelo.

Joan Manuel Serrat, Ana Belén, Miguel Ríos y Víctor Manuel, en su concierto de la gira 'El gusto es nuestro' en Pamplona
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Joan Manuel Serrat, Ana Belén, Miguel Ríos y Víctor Manuel, en su concierto de la gira 'El gusto es nuestro' en PamplonaJOSÉ ANTONIO GOÑI
Joan Manuel Serrat, Ana Belén, Miguel Ríos y Víctor Manuel, en su concierto de la gira 'El gusto es nuestro' en Pamplona

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Regresó en julio de 2005 para actuar en la plaza del Castillo. ¿Qué le parecieron los Sanfermines?

Sí, recuerdo las calles, las plazas y la entrada del parking de la plaza, reventadas de gente. Qué pasada, no tenía nada que ver con los bolos primeros que protagonicé en el Larraina. Desde el escenario, se veía a la peña saltar como proyectada por un mismo impulso. Y luego la comida, las chistorras y el vino. Ahora ya no me podría pegar aquel pasote y cantar por la noche. Es lo que tiene la edad tardía...

El público que asistió al concierto de Miguel Ríos, en los Sanfermines de 2005
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El público que asistió al concierto de Miguel Ríos, en los Sanfermines de 2005IÑAKI ZALDUA
El público que asistió al concierto de Miguel Ríos, en los Sanfermines de 2005

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Y en diciembre de 2013, protagonizó también en la capital navarra una sesión de ‘Versos y acordes’ con el poeta y amigo granadino Luis García Montero en Civican...

Esos fueron mis años de jubileo y decidí enrolarme en la troupe de Luis Alegre, el gran muñidor de la cultura del encuentro. Con Luis García Montero me una la estrecha amistad del paisanaje y cuando toca el silbato, me apunto.

Miguel Ríos y Luis García Montero, en Civican en 2013.
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Miguel Ríos y Luis García Montero, en Civican en 2013.JESÚS GARZARON
Miguel Ríos y Luis García Montero, en Civican en 2013.

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Otra visitas fueron en Tudela... En noviembre de 2014, como jurado del festival Ópera Prima de Tudela; y en marzo de 2015, para el Congreso de la Vida Buena, junto a David Trueba...

En ambas ocasiones, Tudela bien vale una visita... Qué verduras, qué gente...

En el Rock&Ríos de la plaza de toros de Pamplona el 24 de septiembre de 1982, actuó ante 23.000 jóvenes enfebrecidos. ¿Ante qué público lo hará este sábado?

Supongo que habrá menos gente. En el 82 éramos la voz colectiva, pero ahora todo está más repartido. La experiencia de la gira me dice que el público abarca tres generaciones. Y en esta ocasión, el concierto tiene un equipo de luces, proyecciones y sonido, por el que sí se nota que han pasado 40 años. Lo que puedo garantizar también es la marcha que da tocar con una banda que tiene dos baterías.

DNI
​Miguel Ríos Campaña (Granada, 7/6/1944). Su carrera artística comenzó en los 60, cuando era conocido como Mike Ríos, el Rey del Twist, y alcanzó su mayor éxito en 1969 con el 'Himno a la alegría', cuya versión en inglés, 'A Song of Joy' (1970), vendió 7 millones de copias en todo el mundo, gracias a los arreglos del director de orquesta Waldo de los Ríos. Su álbum más vendido (400.000 ejemplares) ha sido 'Rock and Ríos', un doble directo editado en Madrid el 5 y 6 de marzo de 1982, considerado “la gran joya del rock ibérico de los 80”. Su gira más famosa fue la de 1983 con 'El rock de una noche de verano', que siguieron 700.000 personas. A lo largo de su carrera ha publicado más de 40 discos (18 de estudio, 7 en directo y 16 recopilaciones) y ha recibido numerosos premios por su trayectoria musical. Tiene una hija, Lúa (1978), también músico, fruto de la relación que mantuvo durante 20 años con Margaret Watty.

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