Julia Montejo: "En la pulsión de las mujeres por crear también están las heridas que acarreamos"
La escritora, guionista y cineasta navarra vuelve este viernes al Club de Lectura de Diario de Navarra (19 horas) con un ensayo en el que aborda las relaciones entre sexo, género y creatividad


Publicado el 25/10/2023 a las 05:00
No se escribe solo con la cabeza, también se hace con el cuerpo, con lo que somos, y lo que nos ha llevado a ser así. Julia Montejo analiza en 'Todas esas chicas de zapatos rojos' cómo influyen las hormonas en la pulsión creativa femenina y, de paso, hace un retrato del feminismo a lo largo de los dos últimos siglos, al ver cómo la mujer se ha ido relacionando con su propio cuerpo. Montejo (Pamplona, 1972) incluye numerosos ejemplos y referencias pero también entrevistó minuciosamente a 39 escritoras. El viernes hablará con el público en el Club de Lectura de Diario de Navarra a las 19 horas.
Afronta en este libro un tema que ya trató en la tesis, ¿es una inquietud que le ha perseguido?
Es un tema en el que venía reflexionando desde hacía siete años. Empecé a escribir un ensayo pero al darme cuenta de que necesitaba una rigurosidad y unas lecturas, y tenía pendiente hacer mi tesis doctoral, pensé que a lo mejor era el momento de embarcarme en la tesis, formarme bien, hacer un proyecto con fundamento y que de ahí saliera el ensayo.
¿Lo que le contaron en esas entrevistas le confirmó lo que pensaba?
No. Al abordar una investigación tienes que ir con la mente abierta. La metodología que utilizas ya tiene sesgo, al preguntar ya estás implícitamente dirigiendo la conversación, pero para mí ha sido sorprendente y un periodo de aprendizaje. Los resultados no eran los que esperaba.
¿En qué se han alejado de lo que esperaba?
Creo que los cuerpos son irrepetibles, y que los procesos de cada una son vivencias muy personales que además están atravesados por la cuestión feminista, por las situaciones familiares en las que ha crecido y se ha educado, los estereotipos, la presión de género... Todo eso son temas que afectan a la percepción que tenemos de nuestros procesos hormonales. Cada escritora lo hace de una manera muy diferente.
¿Comparten que a todas les ha marcado el hecho de ser mujeres a la hora de escribir?
Por supuesto. Es que ser mujer para empezar te da un cuerpo distinto y es una manera de estar en el mundo. El cuerpo es muy importante, y el de la mujer, por el hecho de serlo, ya va a tener una sensibilidad y unas circunstancias especiales. De la misma manera que un escritor no escribe igual cuando es joven y se levanta lleno de energía, o si tienes un cuerpo viejo y te levantas lleno de dolores, no es lo mismo escribir con un cuerpo de hombre, con estabilidad hormonal, o con un cuerpo de mujer.
¿Qué diferencias han mostrado las escritoras con la edad?
Para las que en su juventud se nutrieron de lecturas de la segunda ola del feminismo, por ejemplo de Simone de Beauvoir, el cuerpo ha sido siempre un obstáculo, el cuerpo ha sido algo que han querido trascender, e incluso ignorar. Mientras que para escritoras más jóvenes, que han crecido con otros referentes, el cuerpo es algo a lo que vuelven con interés. Ahí hay una diferencia generacional clave.Para las más mayores la píldora para regular su ciclo hormonal significó una revolución y todas decían que les sentaba fenomenal, por ejemplo, mientras que las generaciones más jóvenes se plantean tomarla o no tomarla porque creen que afecta a su cuerpo y no quieren pasar por sus efectos secundarios.


¿Los cambios se van acelerando? Parece que el feminismo avanza cada vez más rápido
Vivimos en una época muy de tránsito, no estamos en ningún lugar. Creo que siempre estamos en momentos de tránsito, lo que pasa que la evolución nunca es contínua, sino que tenemos pasos adelante y pequeños pasos para atrás. Ahora conviven generaciones muy distintas, nuestra manera de pensar las cosas, que está atravesada por nuestras lecturas, nuestra educación y circunstancias personales, hacen que nunca podemos decir “si tienes 40 años perteneces a esta generación y piensas de esta maenra”. No funciona así exactamente.
¿Cómo irrumpen las redes sociales? Apunta también a cierta autocosificación.
Es un tema complejo. Creo que en el futuro vamos a volvernos más a nuestro cuerpo, necesitamos reconectarnos y asumirlo. Sobre todo en los procesos creativos el cuerpo está muy presente, pero por otra parte las redes sociales nos dan una imagen del cuerpo totalmente disociada y plana, poco auténtica. Ese cuerpo que en realidad es único e irrepetible, cuando lo mostramos en redes sociales lo que mostramos es que tenemos una imagen y un cuerpo muy parecido a todos los demás.
Apunta a la presencia de mayor presencia de tabaco, depresión, obesidad.. en mujeres con esa pulsión creativa que en la media.
No es lo mismo escribir con un cuerpo obeso que con un cuerpo delgado y sano. No es lo mismo escribir con un cuerpo sometido a la ansiedad del tabaco que uno que no. Lo mismo con el alcohol. Todo lo que le sucede al cuerpo va a repercutir en la forma que tenemos de crear. Decía Murakami que no hay escritores obesos a partir de una edad. Ahí volvemos a los griegos, mens sana in corpore sano, una mente fresca con el paso de los tiempos necesita que el cuerpo esté sano.
Se centra en el aspecto creativo pero seguramente en el club de lectura la mayoría del público serán mujeres, ¿ve relación?
Una de mis conclusiones es que no todas las mujeres tienen pulsión creativa, pero lo que es cierto es que la pulsión creativa muchas veces está alimentada desde las heridas, y desde el dolor, y en ese sentido las mujeres, por una experiencia histórica, por una experiencia de género, e incluso por una experiencia biológica, en su cuerpo han creado muchas de esas heridas, y esas heridas son canalizadas de alguna manera a través de la creatividad. Y esa creatividad en el caso que yo he estudiado es intelectual, de la literatura, pero creo que las mujeres la reflejan en su día a día también en cosas pequeñas. Por ejemplo en una casa de una mujer se fijan muchas veces más en la decoración o que una comida esté bien presentada. Yo creo que en toda esa tendencia hacia las cosas bonitas y la creación de cosas que enriquecen nuestra y la hacen más bonita también está el hecho las heridas que acarreamos.
'TODAS ESAS CHICAS DE ZAPATOS ROJOS'
Autora: Julia Montejo
Editorial: Huso
Número de páginas: 250
Precio: 18 euros
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