Historia
Cuando los vikingos invadieron Pamplona y secuestraron al rey García Íñiguez


Actualizado el 05/04/2022 a las 22:42
Las hazañas protagonizadas por los vikingos vuelven a estar de moda gracias a la exitosa secuela de Netflix ‘Vikings: Valhalla’. Con un argumento situado un siglo después de la serie original – es decir, alrededor del año 1000-, pasa de largo de uno de los episodios más insólitos de la historia normanda en la Península Ibérica y que se sitúa en Pamplona en torno al año 859.
Se llamaba Bjön Ragnarsson, apodado ‘Brazo de Hierro’. Era hijo de Ragnar Lodbrock, el más fiero y despiadado vikingo de las leyendas medievales. Y fue el culpable de la violenta irrupción en Pamplona, donde mató a muchos ‘baskunis’ y secuestró al rey de Pamplona García Iñíguez, por el que pidió un rescate de 70.000 dinares de oro.
La historia cuenta que los vikingos llegaron en varias oleadas a España. Primero desembarcaron en Asturias y Galicia, luego viajaron al sur, donde saquearon y quemaron Algeciras, y consiguieron entrar en Sevilla (844 y 859). Desde ahí recorrieron la costa del Mediterráneo y usaron el Ebro – y sus afluentes, el Aragón y el Arga- para llegar hasta Pamplona. El relato de aquella invasión vikinga del territorio foral procede de fuentes musulmanas y varias crónicas cristianas y se produjo en el año en el que el rey García Íñiguez dejó de relacionarse con los Banu Qasi musulmanes y se alió con el reino cristiano de Asturias. Uno de esos textos es el ‘Muqtabis’, la crónica escrita por el historiador Ibn Hayyan. Cuenta que los ‘mudjus’ o vikingos “siguieron subiendo hasta Pamplona e hicieron algaras – ataques por sorpresa para robar- contra los Baskunis, matando a muchos y haciendo prisionero a su emir Garsiya ibn Wannaqo”.
Según las historias de aquella época, el señor navarro fue liberado después de unos meses y un pago parcial, pero sus hijos fueron tomados como rehenes mientras él intentaba reunir estos 70.000 dinares de oro. Otro cronista de la época, Ibn Al- Athir (1160- 1233), contaba que García Íñiguez pagó 90.000 dinares de oro por su rescate.
OTRAS VERSIONES SOBRE LA LLEGADA A PAMPLONA
No está claro si los vikingos llegaron a Pamplona después de haber subido desde Andalucía (Al-Andalus) por el Mediterráneo y haber empleado el Ebro, el Aragón y el Arga o por tierra tras haber desembarcado en el mar Cantábrico y haber surcado, parcialmente al menos, el río Bidasoa. Lo que sí es cierto es que ninguna de las dos hipótesis es descabellada, ya que la flota vikinga estaba compuesta por los ‘dakkar’, unos barcos ligeros que les permitían navegar por cauces poco profundos y, cuando los ríos se convertían en no navegables, eran trasladados por tierra a hombros para salvar las dificultades del terreno. Una vez en el interior, los guerreros empleaban caballos para enfrentarse a los ejércitos cristianos o musulmanes y sitiar una población.
Los historiadores recientes no parecen aceptar la hipótesis de la entrada por el Ebro porque los vikingos habrían tenido que cruzar el territorio de Musa Ibn Musa – con Tudela y Zaragoza como ciudades fuertes-, que además les había derrotado en una anterior invasión de la Península Ibérica. La segunda hipótesis, la del desembarco a través del río Bidasoa, parece encajar más. Estos guerrero nórdicos podrían haber empleado la antigua calzada romana de Oiasso (Irún) hasta Pamplona.
Y a falta de versiones, también hay quien se inclina por una tercera hipótesis, esta sin base documental, que opina que el punto de partida de la invasión pamplonesa sería la expedición normanda en la ría de Mundaka-Gernika, desde la que los guerreros habrían atravesado la Llanada Alavesa y la Barranca hasta llegar a la capital del Reino.
